Avance: Frontlines: Fuel of War| 10 de diciembre de 2007 / Por Álvaro Castellano Córdova | Página 2 de 4 |
No obstante todas las metas deben ser cumplidas para poder pasar al siguiente nivel, de modo que nuestra libertad a la hora de elegir el camino es muy relativa. Sin embargo nuestra recompensa táctica tendrá una gran importancia a la hora de “ordenar” nuestros objetivos en función de nuestras prioridades. Los primeros niveles son muy breves y no supondrán grandes retos en este sentido, pero una vez que vayamos avanzando comenzaremos a encontrar grandes impedimentos y el escoger correctamente el siguiente paso y, por lo tanto, el siguiente “bonus” puede ser un matiz fundamental para acabar los niveles con éxito.
Por ejemplo, en un nivel se nos ofrecen las posibilidades de asegurar una refinería, de destruir una batería antiaérea o de hacernos con un arsenal enemigo. La batería está muy lejos, con lo cual para cerciorarnos de poder llegar hasta ahí con vehículos podría ser interesante pertrecharnos de combustible suficiente haciéndonos con la refinería. Una vez hecho esto, y ante la previsión de una fuerte defensa de la batería antiaérea sería recomendable incautarnos del depósito de armas de los rivales; para así, con suficiente gasolina y armamento, poder acometer con mayor seguridad el asalto de la posición enemiga.
Aviones, tanques, jeeps, helicópteros… En Frontlines contarás con todos los vehículos con los que un ejército del año 2024 podría equiparse.
El Combustible de los Gladiadores
Frontlines cuenta con unos mapas verdaderamente masivos pero emplea una serie de técnicas más o menos sutiles para mantenernos concentrados en torno a los “puntos calientes” de los escenarios.
Hay numerosas recompensas por mantenernos unidos a nuestros compañeros y por permanecer en las zonas de guerra principales. De lo contrario el conflicto podría dispersarse en exceso, de modo que así se consigue, siempre dentro de una sensación de libertad más o menos virtual, que estemos localizados en los focos importantes del mapeado.

