Impresiones jugables: Jeanne D'Arc| 5 de enero de 2008 / Por Jesús Bella Ceacero | Página 2 de 3 |
El RPG táctico según Level 5
Unas misiones que nos situarán en unos escenarios cuya extensión nos recordará a todo lo visto en Final Fantasy Tactics. Los entornos, como en este último, también estarán divididos a modo de cuadrícula, dispuestos de esta manera para facilitar un tipo de juego táctico que nos obligará a avanzar por los diferentes escenarios en busca de nuestro objetivo. Llegar a un punto concreto, rescatar a un guerrero en apuros, acabar con el ejército enemigo... La variedad de situaciones es elevada. La cantidad de acompañantes tampoco se quedará atrás, llegando a ser hasta siete los guerreros que podremos llevar con nosotros. Serán tantos los que se vayan uniendo a la causa que en ocasiones tendremos que seleccionar los que queramos que entren a formar parte del calor de la batalla.
Será el primer paso para dar comienzo a una mecánica de juego que estará arbitrada en todo momento por los famosos puntos de experiencia y de magia, los cuales irán aumentando a medida que progresemos en un videojuego que se antoja como bastante largo. La curva de dificultad en este sentido juega un papel importantísimo, ya que está diseñada para que cualquier tipo de jugador sepa lo que tiene que hacer desde el principio. La cantidad de pantallas explicativas que se irán alternando durante los primeros compases del título serán breves pero también vistosos, con un aspecto desenfadado pero no por ello poco útil.
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Los diálogos son una parte importante del título. Irán articulando un relato realmente sobrecogedor, lleno de emoción y de intrigas que se irán resolviendo gracias también a una jugabilidad cuidada. El aspecto gráfico tampoco se quedará atrás y, aunque veremos imágenes estáticas bidimensionales de los protagonistas en la parte de los diálogos, casi todo lo demás será en tres dimensiones.
¡Mi turno!
Cada personaje contará con su propio armamento y también con sus particulares habilidades especiales, tanto de ataque como de defensa (y sin olvidar las magias curativas). Todas ellas servirán para acabar las misiones dentro de la cantidad de turnos que nos propone el videojuego. Si nos pasamos, tendremos que repetir la misión. Lo mismo ocurrirá si no logramos el objetivo de la misión o si no cumplimos con algunas de las condiciones que se nos pongan, como sería el caso de salvar a un personaje antes de que el ejército inglés lo mate.
En cada turno tenemos la posibilidad de controlar por turnos a todos los guerreros que hayamos seleccionado para la batalla. Podremos desplazarlos, hacer que ataquen, que esperen, que usen un determinado ítem o que apliquen sobre el enemigo algunas de sus habilidades especiales. Se tendrán en cuenta aspectos como la posición desde la que golpeemos a nuestros rivales: un golpe por la espalda será mucho más efectivo que uno por delante. Y lo mejor será que antes del ataque se nos mostrará información sobre el daño que infringiremos, algo que sin duda aumenta el potencial táctico de un videojuego que realmente propone elementos novedosos dentro del género.

