Impresiones jugables: Professor Layton| 19 de febrero de 2008 / Por Jesús Bella Ceacero | Página 3 de 3 |
Aventura gráfica, conversaciones y muchos puzles
Si no damos con la clave, siempre nos quedará la posibilidad de usar pistas (hasta tres por ejercicio), aunque para ello tendremos que recurrir al uso de las monedas que nos encontremos por el camino. Desafortunadamente, el número de monedas será limitado, y más aún si no exploramos concienzudamente la ciudad para buscarlas. Estas se encontrarán en cualquier parte del escenario y la única manera de dar con todas será pulsar las diferentes partes de la pantalla. En esto consistirá la parte que corresponde a la aventura gráfica, la cual se verá completada con la oportunidad de tocar a personajes que estarán dispuestos a hablar con nosotros. Aquí hasta el objeto más insignificante podría esconder un enigma.
Junto a la mecánica principal basada en puzles y en conversaciones, nos percatamos de que Professor Layton and the Curious Village contiene una importante cantidad de opciones adicionales que aumentan la rejugabilidad del título. Estamos hablando del conocido como Baúl de Layton. Representado por un icono que comparte pantalla con un zapato (el cual nos permitirá recorrer los escenarios de St. Mystere), este baúl esconderá una especie de diario con el historial de nuestra aventura, un apartado de misterios a resolver, un índice de puzles desde el que volver a jugar con los acertijos superados, una zona para guardar partida, un lugar donde coleccionar “gizmos” necesarios para construir determinados artefactos, una pintura de la que tendremos que recuperar sus fragmentos...
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Los acertijos usarán en mayor o menor medida la pantalla táctil, pero siempre la utilizarán. En este caso, se nos pide que movamos doce bloques para permitir a la bola roja llegar al otro extremo. Si tenemos problemas, siempre podremos usar alguna que otra pista (hasta tres por enigma) para resolver los 150 puzles de los que consta Professor Layton and the Curious Village. Una vez que nos quedemos sin acertijos, podremos conectarnos a la Conexión Wi-Fi de Nintendo, desde donde se nos obsequiará con nuevos enigmas que resolver.

Una mágica joya que invita a pensar
Incluso estará la opción de la posada, lugar donde nuestros protagonistas se hospedarán con más o menos agrado. Eso dependerá de cómo confeccionemos sus habitaciones a través de los objetos que vayamos consiguiendo en la aventura. Una mesa, una cama, un mueble... Será mucho el mobiliario por descubrir. Al final, el objetivo de estos elementos adicionales será el de sumar un poco de variedad a un juego que se nos presenta como realmente largo. Resolver los puzles lleva su tiempo, más aún cuando son planteados por una mente como la de Akira Tago, la cual consideraremos en más de una ocasión como algo más que retorcida. No será poco habitual tener que pensar en cosas que estén fuera de lo común para hallar así la solución.
He ahí la magia de un título que nos presenta una de las propuestas más frescas, innovadoras y sorprendentes del catálogo actual de Nintendo DS. Y es que la crítica ya habla por sí sola en los principales medios de los EEUU. Professor Layton ha gustado y probablemente lo hará aquí en Europa si es que alguien se decide a traernos esta pequeña joya. Es un título que invita a los padres a comprar videojuegos que hagan pensar a sus hijos, pero también un producto que se nota que está hecho con el talento y cariño suficientes como para encandilar a todo tipo de públicos. Sus problemas no son precisamente fáciles y, prácticamente, cualquiera que quiera superarse y ver hasta dónde puede llegar su ingenio debería quedar más que satisfecho con una obra así. Veremos qué es lo que sucede...

