Primeros detalles: Splinter Cell Conviction| 9 de mayo de 2007 / Por Álvaro Castellano Córdova | Página 2 de 3 |
Tecnología Rústica
La situación ha cambiado pues notablemente, el cazador ahora es la presa, y los que le encargaban las misiones y ponían todo el equipamiento a su servicio están en su contra, y emplean toda la sofisticación de la que disponen para tratar de detenerle. Se acabó la comunicación directa con la agencia y se acabó la tecnología puntera a nuestro servicio, Splinter Cell 5 es el hombre contra el hombre, sin artilugios de por medio.
Los estudios de Montreal que se ocupan del desarrollo del juego ya han confirmado que para suplir esta falta de recursos Sam será capaz de coger, arrojar o utilizar todos y cada uno de los elementos del escenario, en lo que supone un avance tecnológico sin precedentes en juegos de estas características. Podremos emplear cada objeto que veamos tanto para llegar a sitios inaccesibles, como para ocultarnos, o bloquear una puerta con un mueble si nos persiguen, e incluso para golpear a los enemigos como se muestra en los art-works que han sido publicados. Según los estudios canadienses de Ubisoft, el apartado de físicas tanto de objetos como de personajes es una auténtica revolución, quizá no a la altura de Euphoria, pero si desde luego nada desdeñable, ya que dota de vida, interacción y veracidad en las reacciones a todos los objetos del juego.
 |
Una revolución de la saga en toda regla. Llega la luz, los lugares públicos, la inmensidad, un nuevo corte visual y… también un nuevo apartado físico que promete hacer que prácticamente todos los objetos presentes en los escenarios puedan ser utilizados por Sam para múltiples facetas, como por ejemplo como armas arrojadizas o ayudas “extra” para huir de sus perseguidores.
Como Fisher es un tipo con escrúpulos, a pesar de estar rodeados de gente no será ético matar a inocentes, de modo que sólo podremos dejarlos inconscientes o emplearlos como cobertura. Los mercenarios y militares ya son otro cantar, y será donde Sam haga uso de toda la violencia de la que son capaces sus manos y las armas de fuego con las que también contaremos.

