Primer contacto: Dissidia: Final Fantasy| 18 de agosto de 2008 / Por Jesús Bella Ceacero | Página 2 de 2 |
Así se lucha en Dissidia
En cuanto al espectáculo de los enfrentamientos, podemos esperar algo realmente rápido y vertiginoso muy al estilo de lo que Tetsuya Nomura nos propuso en el film de Advent Children. Esto es, golpes en el aire a la velocidad de la luz y acrobacias que desafían a la fuerza de la gravedad dentro de batallas donde lo principal será acabar con la barra de vida de nuestro contrario, lo cual supondrá una de las pocas cosas rescatadas de los títulos de lucha habituales.
Evidentemente, estarán también las facultades para protegernos de ataques o esquivarlos, así como la opción de saltar (habrá hasta un triple salto) y correr sobre muros. Pero ahí ya se acabó lo clásico, ya que Square Enix ha ideado un nuevo planteamiento a la hora de atacar y tumbar a los adversarios con los que compartamos escenario.
En esencia, contamos con dos maneras diferentes de intimidar a nuestros rivales. Una quita vida (botón cuadrado) y la otra no (botón círculo), aunque esta última, si se efectúa correctamente, irá arrebatando puntos “brave” al contrincante para dárselos a nuestro protagonista, que aumentará así su poder ofensivo. En conclusión, dos formas de atacar que se complementan, suponiendo también un arma de doble filo que hay que saber utilizar para que no caigamos en un estado conocido como “break”, momento en que los puntos “brave” se agotarán, quedando así nuestra defensa bajo mínimos ante un fulminante ataque.
Las dos barras de vida y los dos indicadores de “brave” serán aspectos en los que fijarse dentro de una contienda donde números emergentes nos indicarán el daño que hacen nuestros ataques.
Una transformación “EX-cepcional”
Es en este momento cuando podemos introducir uno de los momentos más impactantes que nos tocará apreciar en Dissidia: Final Fantasy. Nos referimos a los ataques especiales de los protagonistas, los cuales han sido influenciados por los diversos capítulos de la serie de Square Enix.
Todos los personajes presentes en este juego cuentan con una transformación particular, activable en el momento en que sean capaces de entrar en el conocido como Modo EX, que es algo así como un estado de furia donde se nos pide acertar con una determinada secuencia de botones. El daño resultante es masivo y, la acción, desequilibrante para el combate.
No obstante, y para dificultar un poco las cosas, esta habilidad no siempre estará disponible, ya que dependerá directamente de la obtención de un ítem EX que será posible encontrar a lo largo y ancho de los escenarios. Así, por ejemplo, si Onion Knight (FFIII) se hace con uno de estos objetos, será capaz de transformarse en un ninja o en un sabio (dos de los trabajos presentes en Final Fantasy III) para multiplicar su potencia con la espada o a la hora de lanzar magias.
¿Preparado para desatar tu furia? Cada personaje dispondrá de su habilidad EX particular, llevándonos a una secuencia donde una buena cadencia de botones será esencial a fin de causar un enorme daño sobre nuestro enemigo.
Evoluciona y lucha con libertad
Como se puede comprobar, Dissidia: Final Fantasy es un producto de difícil definición, de manera que para entenderlo hay que pensar en una excelente fusión de contenidos donde también entra en juego la vertiente RPG. De nuevo, no se puede aclarar nada con certeza, pero lo que está claro es que los personajes evolucionarán con cada victoria, ganando experiencia, habilidades y algo de dinero con el que dar comienzo a una personalización donde suponemos que cobrará importancia la presencia de alguna que otra tienda.
El transcurso del juego, como ya hemos adelantado, no será lineal, puesto que ni siquiera las batallas lo son. La libertad de movimientos es absoluta gracias a unos escenarios que van a ser tan destructibles como interactivos, con varios niveles de altura y diferentes zonas donde desarrollar alguna acción especial pulsando el botón oportuno.
La sensación es, más que la de estar ante decorados de un título de luchas, la de encontrarnos en entornos propios de un título de plataformas, en los que la amplitud y la calidad de los modelados forman parte de un conjunto, a primera vista, muy trabajado por parte de los japoneses de Square Enix.
Dissidia: Final Fantasy hereda el motor gráfico de Crisis Core, potenciándolo y llevándolo a un terreno con el que Square Enix quiere añadir un título de calidad al desnutrido catálogo de PSP.
Una inyección de moral para PSP
La animación se contagia del espíritu de la película de animación de Advent Children y el acabado anda muy parejo al de Crisis Core. Hay un excelente repertorio de efectos de luz y el comportamiento de la cámara, a priori, sienta un buen precedente en una PSP que parece que quiere exprimir su potencial gráfico, sonoro y también tecnológico.
Se conoce más bien poco acerca de las modalidades que va a incorporar Dissidia: Final Fantasy, aunque podemos adelantar que contaremos con batallas wireless y una comunidad en la que los desarrolladores parecen estar trabajando. Por ejemplo, los usuarios pueden esperar un ranking de los mejores luchadores, además de “unas cuantas sorpresas que gustarán a los fans”.
Todavía queda esperar a diciembre de este mismo año para probar la versión japonesa de esta obra que llega con ganas de innovar y de poner una tirita que calme la escasez de novedades de PSP. Desde luego, por su planteamiento y por el camino que lleva el desarrollo, todo apunta a que esta fusión de géneros podría convertirse en una de las mejores propuestas para la portátil de Sony cuando llegue (suponemos) el próximo año 2009 a Europa.


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