Primeros detalles: Fallout 3| 23 de junio de 2007 / Por Álvaro Castellano Córdova | Página 2 de 6 |
Por lo tanto Bethesda apuesta sobre seguro modificando los aspectos que se prestan a evolucionar de la saga, como son la vista o el combate; siendo plenamente conscientes de que es la historia, la libertad y la inmersión lo que siempre ha caracterizado a Fallout, y lo que supone los elementos verdaderamente imprescindibles de ésta.
I Don't Want to Set the World on Fire
Al abrir los ojos lo primero que vio fue a su madre moribunda sobre la mesa de partos, y a su padre cogiéndole de las piernas y llevándole al panel de análisis de ADN con curiosidad por descubrir que aspecto tendría cuando creciera.
Siendo sólo un bebe aprendió a caminar, y con sólo 10 años ya se le proporcionó su primer arma una BB, y también se le facilitó el Pip-Boy 3000, un pequeño ordenador que llevó siempre consigo para registrar sus datos y facilitarle sus diversas opciones.
El tiempo pasó despacio en la ciudad acorazada. Los minutos parecían horas y las horas días enteros. A los 16 años llegaron los duros tests de aptitud, se preparó durante meses, ya que con este examen se le ayudaría a escoger que hacer con su vida. Por fin a los 19 ya estaba preparado, era adulto y plenamente consciente de sí mismo y de sus capacidades; pero su mundo dio un vuelco cuando su padre huyó de la gigantesca cámara acorazada dejándole sólo. Desamparado y sin encontrar explicación a su comportamiento decidió cruzar el umbral, y adentrarse en el peligroso mundo del Washington D.C. post apocalíptico.
Otra de las grandes actualizaciones respecto a la serie recaerá en el sistema de combate, contando en Fallout 3 con una especie de híbrido entre tiempo real y lucha por turnos gestionado por el denominado sistema VATS (Vault-tec Assisted Targeting System), una herramienta que comparte ciertos elementos de los shooters en primera persona pero con la profundidad de un juego de rol.
La primera visión de la superficie de la tierra devastada fue desoladora. Los edificios en ruinas y los coches destartalados se amontaban en las calles. Sólo sabía lo que le habían contado, que en 2077 una guerra a gran escala arrasó la civilización; y que ahora, doscientos años después, la humanidad todavía no había logrado recuperarse de la hecatombe nuclear.
Aún sin recuperar el aliento un ruido a su espalda le hizo volverse casi instintivamente. Una criatura imposible de aspecto monstruosamente humano buscaba algo que comer entre unos montones de basura en medio de una avenida hasta que le olisqueó. Con rabia animal el monstruo corrió hacia él, y sólo detuvo su avance cuando un certero disparo de la pistola BB de éste hizo estallar con furia su cabeza.
Manos temblorosas, sudor frío, mirada perdida…llevaba apenas cinco minutos en el exterior del búnker nuclear y ya había tenido su primera “sorpresa”. Todavía no sabía la cantidad de bares mugrientos que tendría que frecuentar, clubs de streaptease que tendría que visitar, enemigos que tendría que abatir y todavía desconocidos amigos junto a los que tendría que luchar. Nadie dijo que fuera a ser sencillo.

