Avance: Fallout 3| 15 de abril de 2008 / Por Álvaro Castellano Córdova | Página 2 de 2 |
El cánido ya había aparecido en las dos primeras aventuras de Fallout como compañero y, por su puesto, no podía faltar a su cita con la tercera. Le encontraremos en el exterior tras perder éste a su dueño atacado por un puñado de mutantes, y al savarle nos jurará eterna fidelidad perruna.
La utilidad del perro es mayúscula en Fallout 3, y es que podremos usarle en los combates, en la exploración e incluso para hablarle. Lógicamente no podemos mantener conversaciones con el perro más allá de sus respuestas en forma de ladridos, pero será útil dirigirle la palabra para darle instrucciones que él cumplirá siempre.
Así podremos usarle para distraer a los enemigos en los enfrentamientos, e incluso podrá atacar a los más débiles. Sin embargo hay que tener cuidado, porque de perecer en una lucha morirá y no volveremos a verle, así que si creemos que su salud peligra podemos mandarle refugiarse en un lugar seguro hasta que se recupere de sus heridas. No obstante su utilidad no se circunscribe únicamente a los ataques, sino que también podemos encargarle recoger objetos lejanos para que nos los acerque o buscar comida en áreas que delimitemos. Habrá que estar alerta también en este sentido, pues si le mandamos muy lejos y nosotros nos apartamos en exceso del lugar puede llevarnos mucho tiempo volver a encontrarnos con él.
El perro es el mejor amigo del hombre y también del protagonista de Fallout 3. Nuestro inseparable compañero de aventuras será una ayuda inestimable, y sus actuaciones nos pueden sacar de más de un aprieto.
Yo Soy el Alfa y la Omega, el Principio y el Fin
Las criaturas a las que nos enfrentaremos en Fallout 3 son claramente deudoras del bestiario de las dos primeras entregas. Se trata de personas fuertemente expuestas a la radiación, lo que los ha convertido en bestias infrahumanas, más cercanos en físico y necesidades a un animal hambriento de sangre y carne que a un ser humano civilizado.
Estas criaturas son salvajes, veloces y despiadadas, y son detectables en la lejanía gracias a nuestro contador Geiger, que percibe su alto nivel de radiación devolviéndonos una señal sonora cuando están cerca. Obviamente Fallout 3 no es un juego de terror, pero quien no sienta angustia y pavor escuchando chillar a su contador Geiger estando encerrado en un bunker oscuro y desconchado es que no tiene sangre en el cuerpo.
El combate es eminentemente en tiempo real pero tiene unas gotas de turnos, como también revelamos en el avance que publicamos el pasado año. El desarrollo del tiempo real no hace falta describirlo, pero el título VATS con el que en Bethesda han denominado el funcionamiento de los turnos si que merece una mención.
Este es el aspecto que presentan los seres humanos sometidos a la radiación en el universo de Fallout 3. El parecido de la screen con algunas imágenes de Oblivion es innegable, pero las similitudes no van más allá del aspecto esquelético y corrupto del enemigo.
En determinados momentos, y sujeto a una serie de características que todavía no se han hecho públicas, podremos acceder al apuntado de puntos concretos de la anatomía de los enemigos, de una forma muy similar a la de los dos primeros Fallout. El tiempo se congela y empleamos una serie de puntos de VATS para escoger el lugar donde disparar. Una vez agotado el tiempo ejecutamos la acción, y ésta se representa en pantalla en forma de una sobrecogedora cámara lenta que nos permite recrear con todo lujo de detalles la muerte o mutilación del rival.
Fallout 3 llegará a nuestro país a finales de este año, y lo hará en Xbox 360, PlayStation 3 y Pc (con soporte Games for Windows Live). Las expectativas no pueden ser más altas para un título de su carisma y recursos, y la promesa de rescatar del olvido una saga tan maravillosa como la de Fallout es suficiente motivo para disparar la polémica: La de quienes sostienen que será un gran título marcado por las nuevas ideas, y la de quienes consideran que se trata únicamente de una maniobra comercial sin más intención que la de sacar provecho económico de una franquicia de éxito. ¿Cuál de las dos corrientes de opinión tiene razón? Sólo el tiempo nos lo dirá.

