Reportaje: WoW: Wrath of the Lich King| 12 de mayo de 2008 / Por Jesús Bella Ceacero | Página 1 de 4 |
| Volamos con nuestras monturas hasta Blizzard para jugar a la esperada expansión de WOW. |
El reino online de World of Warcraft aumenta su nivel para darnos más territorios que visitar, más mazmorras que explorar y un nuevo tipo de personaje capaz de marcar la diferencia en la lucha contra el Rey Exánime. Los Caballeros de la Muerte de Horda y Alianza comparten destino común en Rasganorte, el nuevo continente que presenciará una expansión que recoge la vitalidad clásica de la saga Warcraft. |
Un videojuego tan enorme como World of Warcraft necesita de grandes lugares en los que mostrarse, así que no es de extrañar que en 3DJuegos decidiéramos coger un avión para irnos directamente al corazón de Blizzard, en California, y descubrir así lo que la nueva expansión del inmenso MMORPG nos tiene deparado para los próximos meses. Un título que intentará dar más juego a los millones de suscriptores que ya forman parte de este particular mundo online que ha roto todas las previsiones posibles.
Con Burning Crusade, los amantes del fascinante mundo online basado en Warcraft pudieron ponerse en el rol de dos nuevas razas, aumentar su nivel de experiencia hasta la cifra de 70 y descubrir nuevas regiones gracias a la incorporación de monturas voladoras. Esto fue hace algo más de un año y Blizzard ya está dispuesta a sacar una segunda expansión en ese siempre desafiante intento por contentar a sus fieles seguidores. La política de novedades seguirá vigente, aunque ahora estará más centrada en los jugadores más expertos.
Para disfrutar de esta nueva expansión (territorios, mazmorras...) será necesario poseer un nivel de personaje cercano al 70.
World of Warcraft expande su reinado
Anunciada al mundo durante el mes de agosto en el último evento BlizzCon, la expansión conocida con el nombre de Wrath of the Lich King supone la segunda actualización de contenidos para el apreciado MMORPG. Más niveles de experiencia (hasta el 80), una nueva clase, un continente adicional, una profesión a descubrir y todo un conjunto de contenidos y de optimizaciones que comprenden mazmorras inéditas y posibilidades tan interesantes como controlar armas de asedio dentro de entornos destruibles.
Blizzard quiere seguir justificando la existencia del que es el videojuego masivo online más exitoso de todos los tiempos, y se nota que están haciendo lo posible para dar a los usuarios más expertos nuevos motivos para seguir jugando dentro de un mundo que nos propone una historia que complemente a todo lo vivido ya en Azeroth. Para ese objetivo específico se ha invitado a un viejo conocido que muchos de los fans de Blizzard conocerán gracias a un título tan emblemático como Warcraft III.
Wrath of the Lich King aporta un mundo que vuelve a ser tan fantástico como los primeros Warcraft desarrollados por Blizzard.
Enemigo común
Hablamos del Rey Exánime, antagonista indiscutible de una expansión que nos propondrá expulsarle de su trono helado a través de una contundente derrota. Dará igual que seamos de la Horda o de la Alianza. El objetivo será siempre el mismo y tendrá mucho que ver con el hecho de visitar Rasganorte, nuevo continente que nos planteará heladas pero también variadas regiones en las que librar batallas de manera recurrente contra el ejército de no-muertos que se ha montado el ahora poderoso y descomunal rey Arthas.
El inicio del camino para acabar con el terror en Rasganorte, y librar de paso a Azeroth de una posible amenaza, tiene diferentes puntos de partida dependiendo de si nuestro personaje pertenece a la Alianza o a la Horda. De esta manera, y según nos explicó Jeffrey Kaplan (lead designer del juego), podremos comenzar nuestra aventura en Fiordo Aquilonal o en Tundra Boreal, regiones situadas en los extremos este y oeste del mapa del nuevo continente que supone Rasganorte.
Planteado como un continente situado en el Norte del mapa de Azeroth, Rasganorte es el continente más grande jamás visto en una expansión de World of Warcraft.
Una vuelta a lo clásico
Desde allí comenzarán los usuarios su partida (siempre que posean ya un personaje de nivel 68) con el fin de descubrir unos territorios que acercan una temática, unas razas y una historia completamente inéditas a los jugadores de World of Warcraft. No ocurrirá lo mismo para los conocedores de títulos como Warcraft III, que verán en esta expansión un buen motivo para rememorar algún que otro elemento del pasado. Es el caso, por ejemplo, del diseño con el que se ha impregnado a la obra, y es que la sensación es la de ver una vuelta al clásico mundo de Warcraft.
Hay una introspección hacia el aspecto visual original de la saga, gracias en parte al retorno de viejos conocidos que van más allá del ya citado Rey Exánime. En efecto, el propio continente de Rasganorte ya estaba presente en Warcraft III, incluido su aspecto ártico, el cual regresa para darnos además una historia reminiscente de la tratada en el conocido videojuego de estrategia. Según nos comentaron los desarrolladores, ha sido todo un reto trasladar toda la propiedad intelectual existente a esta expansión, aunque también admiten que trabajar en ello ha sido algo realmente excitante.

