Impresiones jugables: WoW: Wrath of the Lich King| 12 de mayo de 2008 / Por Jesús Bella Ceacero | Página 2 de 4 |
Un mundo para jugadores con mucho nivel
Todas las regiones que componen el mapeado de Rasganorte tienen un tono de color y una ambientación diferentes, pero todos coinciden en que están diseñados para ser visitados por usuarios que ya hayan jugado y llegado al nivel máximo que permite Burning Crusade: el nivel de experiencia 70. Por ello no se concibe la posibilidad de que alguien pueda entrar directamente en esta expansión sin haber pasado antes por Burning Crusade. Según la propia Blizzard, sería algo que no tendría sentido.
En cualquier caso, las zonas que tuvimos la ocasión de apreciar son realmente atrayentes y están dotadas de ese espíritu Warcraft tan característico de la casa de videojuegos californiana. Fuimos conscientes de que aún quedaban algunas zonas por terminar (algo que representaron desde Blizzard con unos andamios "in-game" a modo cómico sobre una de las localizaciones), pero zonas tan importantes y extensas como las correspondientes al Cementerio de Dragones ya mostraban un estado de gestación muy avanzado.
Para jugar a Wrath of the Lich King se hará necesario que los usuarios hayan probado antes a subir su nivel con la anterior expansión (Burning Crusade).
Nuevas mazmorras que visitar
Concretamente, la historia de esta región será especialmente importante para la expansión puesto que, además de poseer espacios muy variados, contiene una de las mazmorras más desafiantes del videojuego: Naxxramas. Aquí será donde veamos a uno de los oficiales más poderosos del Rey Exánime, aunque no habrá ocasión de encontrar su misteriosa entrada (la mazmorra es una necrópolis flotante) ni de comprobar su gran dificultad hasta que no alcancemos el nivel 80.
No obstante, y si queremos hablar de las mazmorras con las que los usuarios se encontrarán en primera instancia, entonces tenemos que mencionar a Utgarde Keep. Esta es la primera mazmorra de la expansión a la que accederemos, estará habitada por los Vrykul (una de las muchas razas NPC que veremos en el juego) y formará parte del enorme decorado repleto de bosques, de explanadas e incluso de algún que otro puerto que juntos conforman el escenario del Fiordo Aquilonial.
Cada localización en Rasganorte tendrá una tonalidad diferente y característica, algo que denotará una ambientación única y muy expresiva.
Descubriendo Rasganorte
Realmente, hay mucho que descubrir en esta expansión, y mucho más si tenemos en cuenta que las conexiones entre un punto y otro de Rasganorte están muy bien resueltas. Según Kaplan, un usuario que empiece en un extremo del mapa no tendrá ninguna dificultad para encontrar a su amigo situado a una gran distancia. Las posibilidades de movilidad estarán correctamente integradas, ya que aparte de teletransportes, existirá la posibilidad de usar nuevas monturas de vuelo específicamente diseñadas para la ocasión.
Otro punto a tener en cuenta es que dependiendo del punto desde el que empecemos, y como viene siendo habitual en World of Warcraft, la experiencia será completamente diferente. A esto ayuda la existencia de diferentes regiones como las frondosas y coloridas
Colinas Pardas (una de las localizaciones más impactantes de la expansión debido a sus altos pinos), el ruinoso y tribal lugar de
Zul'Drak o la tropicalidad de
Sholozar Basin. Todos ellos parajes en los que no nos detendremos ya que
un vídeo vale más que mil palabras.
En realidad, la idea de crear el continente de Rasganorte ya se había tenido en cuenta desde hace años. No obstante, ahora ha sido el momento adecuado para ponerla en marcha.
El Caballero de la Muerte
De esta manera dejamos por un momento lo que significa el territorio de este novedoso continente metido entre las aguas que separan a Kalimdor y a los Reinos del Este para hablar de una de las incorporaciones más importantes de esta expansión: el Caballero de la Muerte. Es relevante no sólo porque supone el primer personaje de la clase héroe en aparecer dentro de World of Warcraft, sino porque promete una dinámica de juego realmente innovadora y que creemos que será capaz de contentar a los más experimentados.
Para empezar, hemos de apreciar que cualquier personaje, sea de la raza que sea, podrá convertirse en Caballero de la Muerte siempre que tenga el nivel 55. Nosotros pudimos ver a un enano o incluso a un tauren transformados en personajes de este tipo y os podemos asegurar que a nadie se le escapó una pequeña sonrisa durante la presentación que tuvo lugar en el salón de conferencias de la compañía Blizzard. Ver a tu propio personaje metido en esta nueva clase supone un impacto visual, pero también jugable.

