Primer contacto: Dead Space| 12 de octubre de 2007 / Por Álvaro Castellano Córdova | Página 2 de 4 |
Por su parte Clarke, el protagonista, no será el estereotípico de un juego de estas características. Es torpe, tiene miedo y no está preparado para el combate, lo que le hace un blanco eminentemente fácil para las criaturas de pesadilla que pueblan el Ishimura. Por suerte el ingeniero tendrá a su disposición algunos ases en la manga para tratar de salir del carguero con vida.
De Nada Sirve Gritar en el Espacio
Uno de los aspectos más interesantes de Dead Space es que no contaremos con el clásico arsenal del que se vale un héroe típico de videojuego para acabar con sus enemigos. Clarke es un mecánico-ingeniero, y se armará con instrumental de reparaciones y de minería. La mayor parte del arsenal está orientado al cuerpo a cuerpo, con lo cual se nos obligará a acercarnos mucho a los enemigos, impidiéndonos disparar desde la lejanía y conminándonos a reservar la munición para los enemigos más fuertes.
El espacio en toda su inmensidad se abre ante nosotros. Gracias a las botas de gravedad de Clarke podremos acceder al exterior de la nave sin perdernos en el vacío. Pero habrá que caminar con cuidado, un error resultaría fatal.
Pero no todas las armas serán tan “normales” como estas herramientas, también habrá algunos objetos con poderes algo más antinaturales. Por ejemplo dispondremos de una pistola que ralentizará el tiempo; pero no al estilo F.E.A.R. para todos los personajes, sino sólo para el objeto concreto al que estemos apuntando. Esto será aplicable a los enemigos, pero también a los elementos del escenario; si estamos rodeados de enemigos y una puerta se cierra a nuestra espalda podremos ralentizar su cierre con este arma, y de este modo conseguir que nos de tiempo a traspasarla.
Otro poder del que dispondrá Clarke será el arma de la Kinesis, que al igual que el poder mental de la telequinesis le permitirá mover objetos por el escenario. Será muy útil tanto para atacar a las criaturas como para resolver los pequeños rompecabezas de los que está salpicado el título.

