Primer contacto: Dead Space| 12 de octubre de 2007 / Por Álvaro Castellano Córdova | Página 3 de 4 |
De igual modo no todo el camino de Dead Space se llevará a cabo en el interior de la nave, y es que precisamente uno de los aspectos más fascinantes del juego es cuando nuestro periplo nos lleve al exterior de la nave donde, lógicamente, no existe la gravedad.
Se ha tratado de que haya un realismo en las leyes físicas –aunque no interferirá con la diversión-, y Electronic Arts ha puesto un particular empeño en que las partes que tienen lugar en el exterior no se conviertan en rápidas refriegas propulsadas por Jet-Pack.
Al contrario, pues Clarke va equipado con unas botas de gravedad que le impedirán correr pero cuyo empleo nos permitirá no separarnos en exceso de la nave en los saltos. No obstante si por cualquier factor perdemos el control y por un fallo de cálculo nos alejamos mucho de la superficie del Ishimura, moriremos perdidos en las profundidades de espacio. Por lo tanto no podemos ir a lo loco, y cada salto o movimiento deberá ser medido con precisión.
Las armas de Dead Space están muy orientadas al combate cuerpo a cuerpo, con lo cual los cortes y las amputaciones serán una constante en el juego.
Otro de los factores que contribuyen a hacer de los paseos por el espacio del juego una experiencia memorable es el fenomenal tratamiento del sonido. Cuando estemos en el exterior no oiremos nada salvo la entrecortada y profunda respiración de Clarke. En el espacio la ausencia de oxígeno impide la transmisión del sonido, de modo que a parte del agitado ritmo pulmonar del protagonista sólo oiremos las explosiones y sonidos del exterior de forma sorda y apagada.
Cóctel de Influencias
Gráficamente el juego es realmente vistoso, y pese a que para que salga todavía falta más de un año parece muy avanzado. En cuanto a su diseño, para la arquitectura del Ishimura bebe directamente de películas como el primer Alien, mientras que los enemigos en cambio optan por el desazonador estilo de filmes como La Cosa de John Carpenter.

