Avance: This is Vegas| 12 de febrero de 2008 / Por Álvaro Castellano Córdova | Página 2 de 3 |
En primer lugar, y como inicio obvio, hay que recurrir a GTA. La inevitable sombra del clásico moderno de Rockstar está muy presente, y es que This is Vegas recoge el testigo en todo lo que tiene que ver con la libertad, el uso de vehículos y el empleo de misiones a modo de hilo conductor de su argumento.
No obstante también se juntan otras referencias más difusas como la delirante serie sobre Batman de los años 60, juegos como Stranglehold o películas como Casino de Scorsese.
Golpea, Dispara, Explota…
Las Vegas es una ciudad grande y como tal está representada en el videojuego. No se trata de hacer una reedición real de la ciudad del pecado, sino que más bien la idea es una suerte de parodia cómica de los edificios más representativos en un entorno respetuoso con la esencia de la capital de Nevada pero, como decimos, con un delicioso punto de comicidad.
Para moverse por la ciudad contaremos, como no podía ser de otra manera en un juego de estas características, con infinidad de vehículos. Según vaya avanzando la aventura podremos ir teniendo acceso a nuevos y más potentes coches, y asimismo también contaremos con la posibilidad de almacenarlos en el garaje. El sistema es ligeramente similar al de El Padrino, pues si un vehículo no está “desbloqueado” para nosotros no sabremos como abrirlo. De este modo se nos emplaza a avanzar en la aventura antes de contar con todos los vehículos que circulan por las calles.
El título está ambientado en Las Vegas y, por lo tanto, la presencia del juego será una constante. Podremos participar en diferentes actividades de azar como la ruleta, el blackjack o el póker. Podremos hacer trampas, pero si La Casa se da cuenta tomarán medidas.
Los combates son otra de las partes fundamentales del juego y tienen como referencia a Batman. No obstante no se trata del Batman de Tim Burton o la reciente revisión de Christopher Nolan, todo en This is Vegas es mucho más bizarro, y el juego de Midway se ha fijado en las emblemáticas peleas de la sicodélica serie sobre Batman que protagonizaba Adam West en la década de los sesenta.
De este modo cuando golpeamos la cara de algún personaje salen impresas en pantalla símbolos o señales para dar espectacularidad al golpe. No se trata, por lo tanto, una representación literal de las hilarantes onomatopeyas -¡POW!, ¡BANG!- que aparecían en pantalla cuando Batman y Robin golpeaban a los villanos, pero si de un efecto mucho más moderno y cercano a la cultura urbana con grecas, graffitis y dibujos.

