Avance: Puzzle Quest: Galactrix| 11 de marzo de 2008 / Por Álvaro Castellano Córdova | Página 1 de 2 |
| Un rompecabezas espacial gobernado por colores y experiencias interplanetarias. |
Puzzle Quest: Challenge of the Warlords fue uno de los juegos más interesantes dentro del género del puzzle el año pasado. Su belicoso nombre escondía en realidad un delicioso rompecabezas de probado éxito tanto comercial como crítico. Ahora, en 2008, los amantes de los desafíos más intelectuales estamos de enhorabuena pues llega Galactrix, su continuación directa. |
Mundo de Piezas
Es obvio que en un título de estas características el argumento es un elemento totalmente innecesario, pero aún así Galactrix trata de ofrecer un hilo argumental que dote de algo de cohesión al juego. Sin embargo en D3 están tratando de ser muy cuidadosos con la historia y la mantienen en el secretismo más absoluto. De momento sólo han hecho público el contexto en el que se enmarcará el juego. Cuatro gigantescas corporaciones mandan en el universo tras la colonización de las estrellas por parte humana; estos despiadados conglomerados de empresas experimentan desafiando los límites de lo divino y lo humano y, por supuesto, uno de estos proyectos científicos sale mal, amenazando con romper el equilibrio.
Puzzle Quest Galactrix es de todo menos un juego de puzzles estático. Influido por la gravedad y por los efectos de los diferentes mundos que visitaremos, cada nivel será totalmente distinto del anterior.
En el juego seremos un piloto de caza espacial que deberá solventar una serie de puzzles para vencer en batallas, ganar experiencia y, de este modo, mejorar sus habilidades. En esencia el aspecto jugable es muy parecido al de su predecesor, y se basa en reeditar sus principales pilares de desarrollo.
Deberemos agrupar las piezas de los diferentes rompecabezas de tres en tres, por criterios de color, en puzzles que se verán afectados por la gravedad diferente de los distintos planetas que visitemos. Así las piezas, en esta ocasión hexagonales, estarán sujetas a las condiciones concretas del nivel, pudiendo, por ejemplo, flotar en el aire si no hay gravedad; subir, si ésta les obliga; o incluso estar girando en constante movimiento si el planeta está rotando.

