Impresiones jugables: Persona 4| 8 de agosto de 2008 / Por Jesús Bella Ceacero | Página 1 de 2 |
| La cautivadora saga RPG de Atlus recluta nuevas víctimas al otro lado del televisor. |
Un canal de televisión está causando estragos entre la población de una pequeña ciudad. Su nombre es Mayonaka TV, emite a partir de las doce de la medianoche y ya se ha llevado a unos cuantos inocentes al otro lado de la pantalla. Sólo hay una “persona” capaz de resolver la situación, pero tendrás que descubrirla en el cuarto capítulo de la famosa serie de Atlus para PlayStation 2. |
Atlus sigue confiando en la que tal vez sea su mejor saga RPG, y la mejor demostración de ello es que ya ha lanzado en Japón la cuarta entrega de Persona, uno de los cada vez menos videojuegos que consiguen mantener en la UVI a una PlayStation 2 que se niega a abandonar el mundo del ocio electrónico.
Siguiendo los pasos dados por, el no muy lejano en el tiempo, Persona 3, lo nuevo de los desarrolladores japoneses nos traslada hasta la ciudad de Inaba, una urbe donde están teniendo lugar una serie de misteriosos asesinatos.
Tomamos el papel de un estudiante que acaba de matricularse en el instituto Gekkoukan, quien pronto se verá envuelto en una trama donde acabará descubriendo la razón de las muertes y la extraña relación que existe con Mayonaka TV, un canal de televisión que emite a eso de la medianoche. Y es que si en Persona 3 nuestros protagonistas se pegaban un tiro en la cabeza para entrar en la Hora Oscura a partir de las doce de la noche, aquí se introducirán en las pantallas televisivas a fin de ver un mundo donde se dice que cualquiera podría encontrar a su otra “persona”.
Al otro lado del televisor
La historia, como es habitual en la serie, va a cobrar un importantísimo papel, mucho más aún si os contamos que durante las tres primeras horas de juego tuvimos miedo por lo que creíamos que había hecho Atlus.
Si en Persona 3 los personajes se pegaban un tiro para acceder al mundo de Tartarus, aquí nos tocará meternos en un televisor con el fin de averiguar lo que le ha pasado a las personas que han sido asesinadas en nuestra ciudad.
El arranque del título es tremendamente lento, con una gran cantidad de conversaciones que intentan situarnos en el complejo contexto de Persona 4, aunque una vez superado este tramo nos dimos cuenta de que la jugabilidad del sobresaliente Persona 3 se mantiene intacta e incluso potenciada por algunas novedades muy acertadas que vienen a mejorar la experiencia de juego.
Pero antes de empezar, deberíamos de explicar brevemente la dinámica tradicional que ha seguido la obra en las últimas entregas. Shin Megami Tensei (o Persona como aquí lo conocemos) es un RPG de batallas por turnos que mezcla las lógicas puramente roleras con un poco de simulación de vida. Es un título donde los días pasan como en la vida real, presentándonos diferentes eventos que representan el día a día de un adolescente japonés que toma decisiones y que, en este caso en particular, lucha contra el mal dentro de un conjunto jugable donde la amistad y las relaciones personales cobran una gran importancia, ya que al final determinan lo que se conoce como “persona”.
Persona 4 volverá a ser un videojuego con mucha conversación donde cada acto acabará confeccionando de una manera u otra a nuestra “persona”. La escuela será el lugar, otra vez, de donde partan todas las relaciones personales.
Llegó la hora de la información meteorológica
En Persona 4 no van a cambiar mucho las cosas y, de hecho, los días van a seguir pasando como en el pasado, aunque una de las grandes incorporaciones vienen cuando nos damos cuenta de que ahora las jornadas se diferencian por la presencia de lluvia, nubes o grandes claros. Desconocemos por el momento si este factor repercute en la manera de jugar, pero lo que nos queda claro es que añade un componente de variedad a los entornos y, en general, al apartado visual del título en su globalidad.
El universo de lo nuevo de Atlus recoge muchos elementos de los anteriores videojuegos, manteniendo una estética anime que siempre ha destacado por su aspecto vanguardista y, en el caso particular de Persona 3, por la oscuridad de la trama y por la controversia que provocó el hecho de que los personajes principales se pegaran un tiro en la cabeza para entrar en la Hora Oscura de Tartarus, lugar donde el jugador experimentaba las mazmorras y luchas RPG de la obra.
Para la ocasión, todo eso se ha modificado, al menos, en lo que respecta a la forma, y es que nos encontraremos con unos personajes menos adultos y con un colorido basado en tonos vivos (sobre todo el amarillo). Además, se han cambiado los tiros en la cabeza por los televisores, que servirán como puerta de acceso a un mundo psicodélico donde nos recibirá una especie de personaje de dibujo animado con muchas ganas de ayudarnos.
Mientras exploramos las inmediaciones de Mayonaka TV nos las veremos con sombras que deambularán a sus anchas. Podremos esquivarlos y seguir adelante, pero lo mejor siempre será combatir (tomando la iniciativa si es posible).
Reponiendo la temporada de Persona 3
Es una nueva perspectiva de la serie, pero no por ello menos interesante. Por suerte, cambia la forma pero no un contenido repleto de diálogo, de exploración, de batallas y de, en definitiva, una mecánica RPG donde las luchas van a permitirnos mejorar el nivel de experiencia de nuestros personajes y, también, el de nuestras “personas”.
Persona 4 va a implementar toda una ciudad que recorrer, la cual es amplia y más tridimensional y viva que en el caso de su predecesor. Podemos visitar las calles principales de Inaba en busca de tiendas, pasearnos por un precioso parque o ir directamente a nuestra casa para descansar hasta el día siguiente.
No se ha avanzado mucho en el grado de interactividad con el entorno (pulsar el botón sólo nos permitirá acceder a algún lugar concreto, hablar con un determinado personaje del escenario o, por ejemplo, comprobar la información meteorológica en el televisor), pero el aspecto de la exploración se ha visto ligeramente mejorado, con una perspectiva más cercana que, no obstante, sigue manteniendo los planos estáticos a la hora de seguir el movimiento del protagonista.

