Primer contacto: Warhammer 40K: Dawn of War 2| 18 de abril de 2008 / Por Álvaro Castellano Córdova | Página 1 de 2 |
| El convulso mundo de la guerra remueve sus cimientos con un objetivo: reinventar los RTS. |
Bajó la cabeza y miró sus manos cubiertas de sangre. Todavía le temblaban por la vibración de sostener su propia arma, y aún podía sentir la desagradable sensación del frío metal de la sierra mecánica cortando los huesos y la recia carne verde de su enemigo. Entornó los ojos y miró al horizonte donde se recortaban las aterradoras figuras de centenares de orcos corriendo hacia él colina abajo. No hay respiro. Esto es la guerra. Esto es Warhammer. |
Cuando uno piensa en las grandes compañías especializadas en la estrategia en tiempo real no puede dejar de mencionar a grandes estudios como Creative Assembly, Blizzard o Westwood, por lo que han supuesto a lo largo de la historia y por su dedicada aportación al género. Al olimpo del género han llegado nuevos visitantes en los últimos años, por ejemplo, Massive Entertainment con su épico World in Conflict y, ya en 2004, Relic con Warhammer 40.000 Dawn of War.
Relic ya había realizado antaño grandes videojuegos como la saga Homeworld, pero fue la resurrección de la maltratada franquicia Warhammer 40.000 la que le encumbró como uno de los grandes equipos de la actualidad, y la que posibilitó el igualmente memorable Company of Heroes.
Tras explotar con multitud de expansiones el filón del primer Dawn of War de una forma realmente brillante –tanto en lo comercial como en sus resultados artísticos-, el estudio canadiense da el salto y anuncia en febrero su segunda parte “real”, encabezando el verdadero salto que no supusieron los add-ons de su predecesor.
De momento sólo se han anunciado dos razas para Dawn of War 2. Los Space Marines y los Orcos, sin embargo Internet ya es un hervidero de rumores que barajan incluso la presencia de las facciones alienígenas de Warhammer 40.000.
Las Tres Joyas de la Corona –Reinventando los RTS-
La evolución de la saga es Dawn of War 2, por el asentamiento de los cimientos jugables de la primera entrega y por el deseo por parte de Relic de no caer en la vacua repetición de contenidos y propuestas. ¿Cómo evolucionar correctamente? La compañía planea una triple vertiente que converge en Dawn of War 2, un gigantesco proyecto de tres cabezas que planea incidir en las vertientes acción, rol y continuidad.
Pero no asustarse, los elementos característicos de la saga siguen muy presentes, y lo primordial de hacerse con puntos de control y proteger a nuestras unidades tras coberturas siguen siendo el santo y seña del juego. “Hemos cogido todo lo que los fans adoran del primer título, y le hemos añadido mucho más de lo que cualquiera podría esperar de una secuela” declara Tarrnie Williams, manager general de Relic, en la página web del título.
Sus creadores, sin embargo, están algo cansados de algunos convencionalismos de los RTS, y lo más prometedor de Dawn of War 2 viene precisamente de su intención de subvertirlos.
En Dawn of War 2 apenas controlamos a un puñado de escuadrones, eso si, con nombres y apellidos. La idea es seguir una estructura de historia que enlace unas misiones con otras mediante personajes dotados de continuidad, así que los comandantes contarán con rostros y voces reconocibles; y perderlos en combate puede ser traumático.

En primer lugar en Relic quieren revelarse contra el concepto del “soldado anónimo”, es decir unidades con una vida útil ridículamente baja a las que mandamos a combates suicidas sin ningún interés en saber si sobrevivirán o no. En Dawn of War 2 apenas controlaremos a los mismos seis escuadrones de infantería a lo largo de toda la campaña; y cada uno de estos pelotones estará liderado por un personaje fundamental para la aventura, con su nombre único, su rostro propio y su voz diferenciada. Todavía no se ha especificado que sucede si uno de ellos muere, y es que los programadores son muy crípticos con este tema. “Si se pierde a uno de los comandantes la forma de jugar cambiará de forma totalmente radical”, declaró un miembro de Relic a la revista norteamericana Pc Gamer Magazine.
El Amanecer de la Guerra
El segundo punto de este peculiar proyecto tricéfalo también está relacionado con la continuidad, y hace referencia al estilo episódico del que suelen hacer gala los RTS al uso. Es lo que sus creadores denominan como la “ausencia de objetivos a largo plazo”, y con lo que se trata de acabar es con la obligación de empezar de cero cada nivel y abandonar todos los progresos, unidades y construcciones al finalizarlo.

