Este fin de semana hemos descubierto por medio del prestigioso semanario norteamericano sobre el mundo del espectáculo,
Variety, que
Activision se ha puesto en contacto con
Electronic Arts para exigirle un pago por el reciente cambio de manos de
Brutal Legend.
Si alguien no está al corriente de la transacción sucedida alrededor del videojuego de aventuras de Double Fine, recordaremos rápidamente que Activision se desentendió de su distribución, y que Electronic Arts se puso en contacto con el pequeño pero emblemático estudio de
Tim Schaffer para llevar a las tiendas su prometedor videojuego.
Ahora parece que Activision quiere exigir a EA un pago como también hizo con Atari por
Los Cazafantasmas y
Las Crónicas de Riddick: Assault on Dark Athena; puesto que consideran que todavía poseen los derechos de publicación del título.
Un portavoz de Electronic Arts fue especialmente drástico y crítico con la maniobra de Activision. “Dudo mucho que Activision nos intente demandar. Sería como si un marido abandona a su familia y luego la demanda porque su exmujer ha encontrado a un novio más atractivo”.