La última decisión del gigante de Redmond en lo concerniente al
baneo masivo de consolas Xbox 360 modificadas ha traído mucho qué hablar, pudiendo acarrear hasta problemas legales a Microsoft.
En todo caso la compañía desmiente que se haya alcanzado la cifra de un
millón de videoconsolas baneadas tal como afirma el manager general de Xbox Live, Marc Whitten: “nosotros no dimos ninguna cifra”, señala a Venturebeat.
Además se muestra confuso sobre el por qué se está haciendo eco de ese número: “No puedo explicarte por qué la gente pensaría que era un millón de personas. No era un millón de personas”.