La normativa de la Unión Europea prohíbe a los distribuidores el impedir la venta de juegos descargables de segunda mano
"Aunque los acuerdos de licencia prohíban una transferencia futura, el poseedor de los derechos no puede oponerse a esa venta".

"Un autor de software no puede oponerse a la reventa de sus licencias utilizadas, permitiendo el uso de sus programas descargados de internet", declara la sentencia. "Aunque los acuerdos de licencia prohíban una transferencia futura, el poseedor de los derechos no puede oponerse a esa venta".
¿Qué significa todo esto? Principalmente que los jugadores de la Unión Europea pueden vender sus copias de juegos descargables sin importar si éstas son de Steam, Origin o cualquier otra plataforma digital y sin importar tampoco el tipo de acuerdo de licencia que hayan firmado.
Hay condiciones, no obstante, como por ejemplo que cuando vendemos la licencia de un juego tenemos que inutilizar nuestra copia en el momento de venderla. "Si la persona continúa usándola se infringiría el contrato de reproducción de su programa de ordenador. En contraste con los derechos de distribución exclusiva, los derechos de reproducción exclusiva no se agotan tras la primera venta".



































