Desde The Last of Us hasta Inscryption, el Rey de las Ratas forma parte de nuestra cultura popular
Lo que durante años se creyó una leyenda de la Edad Media, en 2021 cambió para siempre
Durante siglos la idea de el Rey de las Ratas se convirtió en un mito asociado a la Peste Negra. Nacida del folclore alemán, el fenómeno hablaba de una entidad sobrenatural que, en forma de una rata de gran tamaño sentada sobre el trono que formaban las colas del resto de ratas que lo protegían y lo alimentaban, anunciaba la llegada de peste y hambruna para la población medieval.
Vinculadas a la brujería y los males que acechaban a la gente de fe por fuerzas malignas, la idea fue saltando de un medio a otro hasta convertirse en uno de los recursos más abrazados por la literatura fantástica.
Como tantos otros ejemplos de esa rama, el mito siguió creciendo hasta convertirse en un habitual de los juegos de rol y el RPG, saltando después a videojuegos como The Last of Us o Inscryption. Sin embargo, si el Rey de las Ratas me produce una fascinación especial es porque, a diferencia de otros monstruos y leyendas, la ciencia ha terminado demostrando que estamos ante un fenómeno muy real.
La leyenda del Rey de las Ratas
Bajo el nombre Rattenköning, en alemán, la idea del Rey de las Ratas no aparece durante la peste negra a partir del año 1346 como comúnmente se cree. De hecho, no hay registros escritos sobre ella en esa época, y el primero del que se tiene constancia pertenece a la pluma del húngaro Johannes Sambucus en 1564. Lo que motiva esos textos parte de la aparición de varios ejemplares que, lejos de hacer referencia a esa rata gigantesca, en realidad sólo se centran en el trono.
Bajo el mito de traer la peste y el hambre a donde apareciesen, los pocos ejemplares encontrados terminaban quemados por quienes se topaban con ellos para intentar luchar contra la maldición, así que la idea saltaba de boca a oreja sin pruebas físicas que certificasen su aparición.
Con el auge de la leyenda volviéndose cada vez más popular, los museos empiezan a mostrar varios hallazgos que muestran a grupos de ratas unidas por la cola en un nudo irrompible que han quedado momificados tras perecer en algún rincón de casas y graneros.
El más famoso de ellos pertenece al Rey de las Ratas de Altenburg, encontrado en 1828 en la chimenea de una casa tras un incendio, convirtiéndose en la viva imagen de lo que las leyendas habían transportado hasta el momento. Aún visible en el museo Mauritianum de la ciudad, el nudo de 32 ratas momificadas no tarda en convertirse en fenómeno mientras que, desde el punto de vista científico, el escepticismo sobre la idea no deja de crecer.
Creen que es una estafa, una forma de engañar a los crédulos valiéndose de una leyenda que, en realidad, no es más que la obra de alguien que ha unido las colas de varios ejemplares fallecidos para hacerse de oro con el descubrimiento.
En cualquier caso, la fama del descubrimiento y el museo lleva a H. P. Lovecraft a recoger la idea para dar forma a uno de sus terrores cósmicos, de ahí salta al Mundodisco de Terry Pratchett y, con el tiempo, termina haciéndose un hueco en la cultura popular. Mientras la idea va perdiendo fuerza en favor de otros monstruos más espectaculares, en 2021 la comunidad científica da un giro de 180 grados a su negación.
El descubrimiento que le dio la vuelta al mito
En la mañana del 20 de octubre de 2021, un veterinario de Polvamaa, en el sur de Estonia, acude al gallinero que tiene en su granja alarmado por lo que parecen los gritos de varios animales. Al abrirlo, se enfrenta al primer caso de la historia de un Rey de las Ratas completamente distinto. Formando un nudo entre sus colas, descubre 13 ratas negras que, al intentar moverse, lo hacen de forma caótica mientras cada una tira en una dirección apretando aún más su atadura.
Tras eutanasiarlas de forma humanitaria por no poder desatarlas y evitar así su sufrimiento, el caso permite a la ciencia estudiar el fenómeno para intentar descubrir cómo han llegado a esa situación. Con la rata negra convertida en el único caso que parece mostrar ese fenómeno, principalmente por la mayor longitud y flexibilidad de sus colas respecto a otros especímenes, los estudios recuperan otras muestras momificadas para terminar llegando a una conclusión.
El caso de Estonia se convierte en el mejor punto de partida porque allí se da forma a una tormenta perfecta capaz de provocar el fenómeno: es una zona con una gran población de ratas negras, sus suelos son arcillosos, y los fríos inviernos a los que se enfrentan obligan a los roedores a apelotonarse para conseguir calentarse, a menudo en espacios pequeños como tejados de graneros o chimeneas.
Acostumbradas a entrelazar las colas cuando duermen desde que nacen como si eso se tradujese en una suerte de abrazo entre madres y crías, la flexibilidad de las colas unida a sustancias pegajosas como barro o heces que se secan con el frío, el caos resultante hace que se despierten alarmadas y, al intentar huir de esa situación, el nudo en forma de maraña de colas se tensa y terminan partiéndose las colas.
Tras siglos dando por hecho que el Rey de las Ratas caminaba entre la leyenda y el fraude, la ciencia terminó demostrando que el fenómeno era mucho más que el recurso perfecto para dar forma a los peligros de la mazmorra de un RPG.
Imagen | Nano Banana
En 3DJuegos | Me he cansado de la fantasía medieval. Necesito un RPG ambientado en el año 536, el peor año de la historia de la humanidad
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