
Hay una enorme ventaja en la planificación sobre papel respecto a los calendarios digitales que Google Calendar no quiere que sepas
Estamos en un punto de nuestras vidas en el que la tecnología nos ha comido tanto el tarro que hasta para apuntar cuánta leche necesitas comprar requiere de una app específica en el móvil. Sin embargo, mientras al resto lo digital se nos come por los pies, la psicología confirma que el papel y el boli son imprescindibles para buena parte de la población y que, aunque somos los techies los que nos creemos a la delantera, esas personas nos sacan una clara ventaja.
El estudio, tres en realidad, se publicaba en Journal of Consumer Psychology analizando la diferencia entre quienes planificaban su día a día mediante calendarios de papel y quienes lo hacían tirando de aplicaciones para el móvil. Sólo mediante ese cambio, los resultados ponían a los primeros en un nivel muy superior, el de quienes realizaban planes de mayor calidad y tenían más probabilidades de cumplirlos que el resto. Lo más sorprendente, en cualquier caso, era qué producía esa diferencia.
Por qué las agendas de papel funcionan mejor
La clave no estaba en que las personas que tiran de papel y boli sean más organizadas, más responsables o cualquier otro adjetivo que ahora mismo te venga a la cabeza. El secreto estaba en el papel y en cómo obligaba a visualizar las tareas desde una perspectiva mucho más amplia de la que te puede llegar a ofrecer una pantalla por grande o interactiva que sea.
Verás, al tener que escribirlas sabiendo que no vas a poder borrarlas, eliminando así la tranquilidad que ofrece hacerlo en una pantalla donde siempre puedes deshacer los cambios, tendemos a intentar visualizar mucho más cómo encajar todas esas tareas en el calendario. Digamos que, al frenarnos a la hora de darle sentido a lo que estamos escribiendo, nuestro cerebro valora de otra forma esas tareas.
De hecho, incluso a quienes primero utilizaron un calendario digital les terminó afectando. Al realizar el cambio y obligarlos a planificarse con papel y boli, la calidad y compromiso de sus planes también mejoró, lo que vuelve a constatar hasta qué punto escribir a mano, en contraposición a teclear, genera patrones de conexión cerebral mucho más extensos y de mejor calidad que motivan este tipo de cambios.
Imagen | Samuel Cruz
Ver todos los comentarios en https://www.3djuegos.com
VER 0 Comentario