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Análisis de los lectores (Ori and the Blind Forest)
9,4

Ori and the Blind Forest

“Magnífico”
(Nota media sobre 16 análisis)
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Análisis de Ori and the Blind Forest / Opiniones de Usuarios
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Matikaoy / 12 de abril de 2020
Jugabilidad:
Gráficos:
Sonido:
Innovación:
9
Magnífico

Hermoso juego

Un juego que conmueve desde el comienzo, debido a su historia simple y muy bien narrada y explicada... En estos juegos uno se da cuenta que no hace falta una super historia y re larga para que el juego sea increíble!!! Gráfica distinta con animaciones distintas. Jugabilidad perfecta con cada poder especial de a poco habilitandose, es una manera más fácil de ir asimilando los controles!! Sonido muy cautivador, quizás a veces demasiado pero lo bueno es que cada momento de acción su música era muy bien ambientada. Inovación muy buena, ya vimos juegos de este estilo pero con este contenido narrativo y jugabilidad no! Muy buen juego!
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Barbapapa / 3 de abril de 2020
Jugabilidad:
Gráficos:
Sonido:
Innovación:
9,5
Imprescindible

Luz y oscuridad, dos caras de una misma moneda

Ori and the Blind Forest entra por los ojos, con unos gráficos dibujados y pintados a mano que son una delicia. La variedad cromática utilizada en los escenarios pasa de los los tonos más oscuros y siniestros a los mas coloridos y brillantes, logrando todo junto a las animaciones un conjunto visual realmente precioso. El apartado sonoro, pese a no ser muy variado, casa a la perfección con lo presentado en pantalla, y es que la melodía principal es de las que se te meten en la cabeza para siempre. La historia no es la más original que hayamos visto, más bien cumple con todos los tópicos vistos en la lucha del bien contra el mal, donde la luz debe recuperar la vida de un bosque asolado por la oscuridad. Para nada es tan complicado como había leído, aunque lo que para mí fue un coñazo es la obligación de 'farmear' puntos de experiencia como un loco para poder completar el árbol de habilidades en el modo difícil. Pese a todas las bondades mostradas por el título hasta el momento, lo que realmente me ha enamorado es su jugabilidad, se "siente" suave como el pelaje de nuestro protagonista. Y es que según iba aprendiendo nuevas técnicas pensaba, 'joder, como se complica esto, que si aprieta el botón para aquí, que si la dirección para allá'... pero es que es una pasada encadenar y combinar movimientos con el mando, saliendo todo de una forma tan orgánica y natural que es imposible dejar de jugar. Hasta el momento, el mejor exclusivo de Microsoft que he probado en esta generación.
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Corvo-Attano / 24 de noviembre de 2019
Jugabilidad:
Gráficos:
Sonido:
Innovación:
9
Magnífico

El viaje de Ori

Nos encontramos ante un plataformas en el que encarnamos a Ori, un pequeño y ágil ser, en su viaje por múltiples escenarios y paisajes. Personaje al cual podremos ir mejorando su árbol de habilidades a lo largo de la aventura, según nuestras necesidades y preferencias. A pesar de ser un indie la factura del juego es casi perfecta a todos los niveles, por lo que tal vez se le podría llamar un BBB. Juego imprescindible que te irá enganchando por el reto y la diversión jugable y a la vez por su historia, simple, pero cargada de emociones de principio a fin. Además de un banda sonora perfecta.
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MidnightDreams / 12 de junio de 2019
Jugabilidad:
Gráficos:
Sonido:
Innovación:
10
Inolvidable

Experiencia del juego

Es un hermoso juego y la verdad es que no me he cansado de jugarlo, lo he jugado horas y horas sin aburrirme y después de darme cuenta de que es un juego tan entretenido decidí hacer una serie de gameplays en mi canal de youtube, para los que estén interesados, este es el link: https://www.youtube.com/channel/UCXxZxPodfrquET-YO2jS7DA?view_as=subscriber, espero que les guste y perdonen por el spam. Gracias por tomarse la molestia de leer este comentario.
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Adrvm / 13 de mayo de 2019
Jugabilidad:
Gráficos:
Sonido:
Innovación:
10
Inolvidable

Puro arte

¿Qué hace a Ori and the Blind Forest tan buen juego? Realmente no es nada en específico sino que todo lo que hace lo hace realmente bien: las mecánicas jugables, el mapeado, el control de Ori, la inmersión, la historia, el apartado artístico, el sonido... Jugabilidad: Es un auténtico placer el simple hecho de controlar a Ori y utilizar sus mecánicas, ya que todas estas están muy bien implementadas e ir aprendiéndolas es divertido. Puede que la habilidad menos acertada sea el rayo cargado ya que, dentro de mi experiencia personal, se requiere su uso en muy pocas ocasiones clave y además consume un recurso importante como es la energía. Gráficos: El juego luce un apartado visual envidiable, muy buenas animaciones y un estilo artístico preciosista que no flaquea por ningún lado para ser un juego de estas características. Sonido: Todo lo que se podría hacer con el juego en el apartado sonoro está impecable: una buena banda sonora que ambienta a la perfección y efectos de sonido oportunos que te sumergen mucho en el videojuego. Destacar las pisadas y roces de Ori con el medio ya que son un gusto de escuchar, sobre todo con unos buenos auriculares. Historia: La historia de este juego me sorprendió mucho ya que no esperaba para nada lo bien metida que está, no es la mayor historia pero para este género creo que es una historia brillante. Innovación: La propia ambientación del juego dentro de un metroidvania me parece un acierto enorme, la implementación de todo lo bueno que tiene este juego y sobre todo las mecánicas tan bien pensadas que es lo que importa en este género hacen que este juego sorprenda no solo con su calidad, sino que también con los recursos escogidos, ya sean sonoros, visuales o de guión. Recomiendo mucho este videojuego, ya sea par Xbox One o para Windows.
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Liveps3 / 2 de enero de 2019
Jugabilidad:
Gráficos:
Sonido:
Innovación:
10
Inolvidable

Perfecto

El juego de plataformas perfecto. Bonito, dificilillo hasta el punto justo, emocionante.... Se hace tremendamente corto pese a sus 10 o 12 horas de campaña. Ojala hubiera mas juegos como este pero no abundan. Has de emplear cantidad de recursos para pasar los niveles y eso lo hace muy interesante. Saltos, deslizamientos, planeos y muchas cosas mas.... No es un muy buen juego de plataformas. Es EL JUEGO de plataformas. Otros como giana, trine, guacamelee, celeste etc.... son aprendices de Ori. Por favor que no tarden en hacer la segunda parte!!!!
1 VOTO
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Jacinator4 / 24 de agosto de 2018
Jugabilidad:
Gráficos:
Sonido:
Innovación:
9
Magnífico

Ori ante el bosque

Desarrollado por Moon Studios, Ori and the blind forest es un juego que ha llamado la atención de mucha gente, desde que se presentó en aquel E3 del 2014 causo expectación entre los jugadores. Bien realmente no se si es un juego indie porque al fin y al cabo Microsoft habrá puesto su viruta en este proyecto pero en fin, lo he jugado, me lo he pasado y finalmente puedo hacer una critica basado en mi experiencia, empecemos. De primeras Ori and the Blind forest es un juego precioso en lo visual, y no suelo comentar los gráficos antes que la jugabilidad pero es que se lo merece. Unas animaciones, una ambientación y sobretodo su diseño me parece una delicia con ese detalle en los efectos de las luces y también en los modelados de los personajes. Personalmente el diseño que mas me gusta es el del búho que a su vez es el antagonista del juego. De acuerdo la trama es sencillita vale, el caso es que Ori con su acompañante que aparte sirve también como arma es una ráfaga de luz parlante llamado Sein que le dice que tiene que restaurar el bosque de Nibel, no es digo mas porque aunque la historia no sea complejidad pura tampoco buscaban una experiencia centrada en la narrativa. También decir que hay algunas cinemáticas que sirven para meterte en contexto y lo consiguen sin apenas contarte nada, miento solo en algunos puntos de la aventura aparecen frases del árbol del espíritu. Luego esta la jugabilidad el cual me ha sorprendido gratamente, haber es un metroidvania que no ofrece nada nuevo lo se pero en serio ha logrado atraparme. Bien como es típico en su genero tenemos todo un escenario (el bosque) dividido en lugares que ha medida de ir coleccionando nuevas habilidades podrás acceder a zonas que antes no podías. El sistema de combate es sencillo y sin complicaciones aunque en este juego cuenta mas la precisión que otra cosa ya que los enemigos son duros y no dudaran en acabar con Ori. Para la progresión no solo consiste en explorar las zonas sino también conseguir puntos de habilidad los cuales sirven para cuando crees el vinculo de alma, desbloquees mejoras y beneficios, aquí es donde la innovación disminuye porque tenemos a las tres ramas de progreso de muchos juegos. Como ultimo punto a destacar es la banda sonora del título que encaja a la perfección con la aventura, también es verdad que muchas de las canciones son de tonos emocionales y estas son las que mas atraen al publico pero hay algo que fallan en estos soundtracks, no son pegadizos, son muy bonitos si pero en cuanto acabes la aventura te vas a olvidar fácilmente. Por otro lado me hubiese gustado escuchar la ambientación del bosque, hubiese conectado mas y la inmersión seria mayor. Como toda obra de entretenimiento hay defectos y en Ori no es diferente, en un principio me dijeron que la curva de dificultad falla bastante porque en 2 o 3 ocasiones los cuales se tratan de huir hay que hacerlo a la perfecciona ya que no si mueres, lo tienes que hacer todo de nuevo. Este es uno de algunos ejemplos que hacen de la curva de dificultad de Ori and the Blind Forest, mejorable, aunque creo que tienen mas o menos razón no arruina la experiencia de juego. Recomendable para todo el mundo, de verdad la trama habla sobre el perdón, la amistad y bueno todo muy pixar por lo tanto si tienes una Xbox One no dudes en jugar Ori and The Blind Forest.
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Peddro19 / 23 de agosto de 2018
Jugabilidad:
Gráficos:
Sonido:
Innovación:
9
Magnífico

Una reseña más - Ori and the Blind Forest.

Últimamente siento una especial fascinación por los indies. Creo que son obras que, sin desmerecer a las denominadas "súper producciones", pueden alcanzar increíbles cotas de todo aquello que se propongan trasmitir. Algunos, inclusive, se sienten como el videojuego que jugadores, sin la presión de una poderosa cúpula directiva, confeccionaron con tanto amor y, sobre todo, sacrificio, para que nosotros, jugadores también, podamos disfrutar con él... Quizás, ese palpable cariño que los desarrolladores de Ori and the Blind Forest, Moon Studios, poseen por la industria sea una de las tantas razones que los impulsó a llevar a cabo un título que desborda expresividad. Anunciado en el E3 de Microsoft en 2014 y como estelar exclusividad en consola de Xbox y de Windows en PC, Ori and the Blind Forest (al cual, durante el análisis, abreviaré "Ori") llamó la atención no solo de aquel interesado por el género de las plataformas que esté visualizando la conferencia; sino de todo el mundo amante de la industria. Cabe destacar que, en ese momento, el mercado de videojuegos independientes no tenía el apabullante éxito de hoy en día, y presenciar semejante apartado gráfico y artístico para un producto que no estaba bajo el mando de ninguna gran empresa fue alucinante. Además, el hecho de que se lance en consola y para un sistema que hace cuatro años no atravesaba sus mejores épocas agregaba todavía más expectativa a un proyecto que prometía mucho pero que, se intuía, no vería recompensada su calidad en ventas. Pero esto no ocurrió. Ori and the Blind Forest triunfó por todo lo alto, a tal punto que lanzaron una edición definitiva y, en 2019, Moon Studios publicará una nueva entrega del espectacular y desafiante plataformas-metroidvania puesto a la venta en 2015. Creo que, si no fuese por The Witcher 3, estaríamos ante el mejor videojuego -con diferencia- de un maravilloso año para el mundillo que compartimos. En este análisis hablaré de un auténtico imprescindible para cualquier persona que quiera disfrutar de una obra tan bien pulida, tan bien trabajada, que con el simple hecho de sumar cada una de sus partes logra trasmitir, con una naturalidad y encanto inconmensurables, diferentes emociones. En este preciso momento, no se me ocurre ningún plataformas puro que, en Xbox One, se asemeje al enorme trabajo de Moon Studios. El texto, como ya es costumbre, irá desarrollando cada aspecto de Ori and the Blind Forest por secciones: Primero la historia, luego el apartado técnico, prosiguiendo con la jugabilidad y finiquitando con una pequeña conclusión que resuma mi opinión general acerca de un maravilloso conjunto. La historia de Ori and the Blind Forest es uno de los pilares principales para hacer de este título una obra diferente al resto. Más allá de su aspecto a veces colorido e inclusive amigable, las aventuras de Ori, el adorable protagonista, se desarrollan en un contexto de melancolía, caos y desesperación; y las acciones de los personajes que nos vamos encontrando demuestran que el mundo está en decadencia. Ahora, Ori, un adorable gatito/zorrito de luz impulsado por un sentimiento tan puro como el amor, es la única esperanza de salvarlo. El porqué de este panorama catastrófico se debe a un cataclismo que aconteció en el Árbol del Espíritu, en el Bosque de Nibel, que hizo que todos los frutos se sequen; dejando víctimas en el camino tales como Naru, una criatura que adoptó a Ori y lo crio como su hijo, y por la cual este siente un profundo cariño. Ahora, nuestro protagonista debe salir al desolador bosque para recuperar y restaurar los cuatro elementos (fuego, tierra, agua y viento) y así devolver la luz al Árbol del Espíritu y la paz al Bosque de Nibel. Para ello no estará solo, ya que lo acompañará Sein; una pequeña bola de luz encargada de defender a Ori mientras este avanza y que, como el videojuego nos comenta, es el hijo y lo único que queda del Árbol del Espíritu. A lo largo de la aventura nos iremos encontrando pocos personajes, pero son un punto muy fuerte de la trama porque, si bien cada uno tiene intereses diferentes, todos están en una constante lucha contra la crueldad de la circunstancia que los envuelve con el objetivo de sobrevivir y prevalecer lo que queda de sus especies. Las actitudes de estas criaturas son lógicas, creíbles, pero, sin excepción alguna, conmovedoras. Ori es valiente y débil al mismo tiempo, por lo que si se encuentra a un ser del bosque no tomará una actitud combativa, sino todo lo contrario, actuará de la forma que le permita seguir con su camino lo más rápido posible. Aquí es donde entran valores como la bondad, solidaridad, empatía, etcétera. La narrativa, por su parte, es excepcional. Entre la voz del Árbol del Espíritu, que explica breve pero claramente lo ocurrido y lo que ocurre, y Sein, que a veces dialoga con Ori, nos aportarán los datos imprescindibles para saber qué está pasando. Sin embargo, esto, aunque no tiene nada para reprochar, no es lo que llena de encanto al apartado que quiero desarrollar. En el párrafo anterior mencioné cómo el videojuego se comunicaría con nosotros para hacernos -saber- el porqué de las acciones que realizamos; sin embargo, para verdaderamente -entender- el apesadumbrado contexto en el que Ori se encuentra y que intenta revertir, el título del estudio australiano reúne muchos factores pasivos, por llamarlos de alguna manera, que lo consiguen deliberadamente. Aquí es donde entra en juego, sobre todo, el apartado visual de los escenarios. Si bien desarrollaré todo esto en profundidad cuando llegue el momento de analizar el aspecto siguiente a este, me parece ineludible destacar la manera tan contundente con la que el entorno trasmite lo que ocurre en el mundo de Ori and the Blind Forest. Desde paisajes coloridos y rebosantes de un vivo color verde hasta otros grises y sumidos en la penumbra, ninguno deja de ser sumamente expresivo en relación a la trama y a los sentimientos del protagonista; además de un constante cuadro en movimiento. Además, el hecho de que Sein esté ahí para proteger a Ori y que este avance teniendo todo en su contra ayuda muchísimo a que el jugador empatice con estos dos personajes; lo cual no quita que el resto de criaturas que componen la historia no posean carisma, aunque nos demos cuenta de ello en diferentes puntos del argumento. En mi opinión, la trama de Ori and the Blind Forest es un cuento. Un cuento que, sin lugar a dudas, vale la pena descubrir. Desde que Ori and the Blind Forest fue mostrado al mundo, su aspecto técnico maravilló a todos. Semejante diseño artístico y gráficos eran prácticamente inconcebibles para lo que, al fin y al cabo, era un proyecto independiente. Claro está que con el apoyo de Microsoft como sustento, pero no por ello deja de pertenecer al catálogo de "indies". Primero que nada cabe destacar que los programadores de Moon Studios han trabajado con el siempre sorprendente motor gráfico Unity, una herramienta que muchos consideran de lo más simple siendo que, bien aplicada, logra resultados extraordinarios como los del título en cuestión. Como venía mencionando anteriormente, las virtudes visuales de Ori and the Blind Forest van de la mano con los sentimientos que el entorno busca trasmitir. La paleta de colores y la iluminación son, sencillamente, excepcionales. Avanzar por el Bosque de Nibel, cuyos escenarios van variando y a veces se inundan de un gris melancólico, árboles secos, aguas contaminadas y enemigos hostiles; para luego dar lugar a entornos verdes, coloridos, soleados, y nos muestran no solo nuestro progreso de la manera más palpable posible; sino que sirven de ejemplar para entender cómo era aquel hermoso bosque antes de la catástrofe. Es otra de las maneras que Ori and the Blind Forest tiene de contar su bella historia. Este gran dibujado de niveles, por supuesto, se ve favorecido por el trabajo de los programadores en lograr texturas que consigan darle vida. Si bien es un título en 2D, eso no le quita mérito a la labor de Moon Studios que, además de conseguir un nítido apartado gráfico, no encuentra fallas tales como la demora en el cargado de texturas; si no que todo lo contrario, estas tienen un buen número de detalles encima, cosa que notaremos fácilmente y agradeceremos a la hora de jugar Ori and the Blind Forest. Sin embargo, la labor del Unity no se queda solo en lo meramente visual. Las animaciones de Ori and the Blind Forest son lo que el título pide de ellas: naturales, fluidas y muy bien elaboradas. Esto es observable tanto en el protagonista, Ori, como en los enemigos que nos vayamos encontrando a lo largo de la experiencia. Todo colabora a que la aventura del jugador se viva como un cuadro en movimiento. Además de un grandísimo apartado gráfico, Ori and the Blind Forest encuentra las bases de su magníficamente elaborada ambientación en un apartado que, en lo personal, considero de vital importancia en todos los videojuegos: los efectos de sonido, la banda sonora. El soundtrack que acompaña la experiencia se hace presente en todo su esplendor en determinadas ocasiones, mientras que en el resto de la aventura escucharemos una ligera melodía que, como muchos de los factores que mencioné en este aspecto, va acorde a lo que la trama nos cuenta y lo que vemos en el escenario. Así, el trabajo de Moon Studios también sumerge al jugador en su atmósfera cargada de sentimientos. Con respecto a los efectos de sonido, al igual que todo el conjunto, su realización es satisfactoria aunque, en comparación a la banda sonora, aquí se obtienen resultados un poco más discretos. Si bien, lógicamente, su existencia no está ligada a un apartado de suma preponderancia dentro de lo referente al aspecto técnico, en cierto momento de la experiencia algunas pistas de audio pueden resultar repetitivas. ¿Lo puedo considerar un punto negativo? En mi opinión no, ya que lejos están de entorpecer, ni siquiera en lo más mínimo, el desarrollo de la aventura. Para coronar de la mejor manera un alucinante aspecto técnico, cuyas partes funcionan cual engranaje hecho al milímetro para que el jugador logre sumergirse completamente en el Bosque de Nibel y en la absurda expresividad que este desparrama con cada escenario, cabe destacar que Ori and the Blind Forest, en Xbox One S, se mueve a 60fps y en alta definición. Esta sólida y necesaria tasa de frames es una virtud destacable, aunque, bajo mi punto de vista, aún más lo es el hecho de que el título de Moon Studio, en las aproximadamente diez horas que llevo jugadas, no me haya presentado ni el más ínfimo de los errores. Claro está que cualquier videojuego, por más de que su apariencia sea magnífica (cosa que, de todas formas, cuenta a favor en la consideración general), debe poseer un buen aspecto jugable para entretener a quien posee el joystick entre sus manos. Aquí es donde, nuevamente, Ori and the Blind Forest logra el que quizás sea su punto más alto, reuniendo una serie de factores que enaltecen poderosamente una experiencia plataformera a la altura de las mejores que el mercado independiente nos ha dado. Cabe destacar, primero, lo que considero más importante en títulos pertenecientes a susodicho género: el control del personaje. Es en este pilar, detalle que a priori no se le da la relevancia suficiente, donde luego se sostendrán, con mayor o menor estabilidad, las mecánicas de la jugabilidad. El manejo de Ori, entonces, es sublime. Los controles responden a la perfección, además de que sentimos que tenemos el completo y certero manejo del personaje. Estas virtudes son extrapolables, luego, a la gran cantidad de mecánicas que se suman al aspecto jugable y amplían el abanico de movimientos de nuestro adorable protagonista. Prosigamos por la misma vía en la que dejamos el párrafo anterior. En nuestro camino por la aventura, iremos encontrando árboles que representan los espíritus de criaturas que han fallecido en la hecatombe ocurrida sobre el tan mencionado Árbol del Espíritu, lo cual, además de ser muy triste, permitirá a Ori adquirir las principales habilidades de aquellos seres. De esta forma, Ori and the Blind Forest nos presenta las mecánicas que podremos utilizar próximamente para avanzar por las pantallas siguientes, resolver puzzles e incluso derrotar enemigos. Estas mecánicas, cuyas funcionalidades se distinguen marcadamente entre sí, irán apareciendo de manera paulatina y su implementación es tan buena como todo lo que se dice de este videojuego. Una de las más interesantes, en mi opinión, es la consistente en que Ori podrá hacer un dash sobre el ataque de cualquier enemigo en la dirección que el jugador desee, mientras el ataque en cuestión saldrá en la dirección opuesta a la que hayamos elegido para el personaje. Por más de que mi explicación sea un poco complicada, la simplicidad para ejecutar y entender este movimiento, y todos los demás, contrasta con la complejidad en la confección de los niveles con el fin de lograr que cada uno de los movimientos que adquirimos gracias a los árboles tengan una aplicación ingeniosa en forma de, por ejemplo, puzzles. Y esto me da lugar para hablar del diseño de niveles. Más allá de que su principal virtud la mencioné en el párrafo anterior, cabe destacar otra serie de factores que resultan de importancia. Empecemos por lo típico. Los caminos por los que avanzaremos en Ori and the Blind Forest están poblados de variados enemigos y rompecabezas de moderada dificultad, aunque la experiencia en general termina por ser desafiante aunque corta, ya que la campaña, que no posee misiones secundarias, dura unas seis u ocho horas. Para jugadores menos experimentados en esta clase de videojuegos, como es mi caso, ese tiempo se puede extender. Es trascendente hacer mención al hecho de que, conforme vayamos adquiriendo los diferentes elementos y restaurándolos, recuperando así una parte del Bosque de Nibel, el mismo entorno presentará nuevas características que el jugador podrá utilizar en su beneficio. Estas, a su vez, se combinan excelentemente con los "power ups" de Ori, cosa que enaltece considerablemente la jugabilidad. Además, el trabajo de Moon Studios a veces nos hará retroceder sobre nuestros pasos a escenarios en los que ya hemos estado porque ahora podremos abrir aquella puerta o superar esa fase que antes no podíamos, por ser poseedores de un nuevo movimiento para Ori. Esto se ve ayudado por el excelente planteamiento del Bosque de Nibel, el cual, si bien es complejo aunque no laberíntico, conecta cada zona de manera natural; lo cual justifica el hecho de no tener un mapa que nos indique hacia dónde ir. Sin embargo, en ocasiones muy puntuales, este diseño se vuelve poco intuitivo y parece querer hacer innecesarios intentos de complicarle las cosas al jugador, utilizando recursos por demás cuestionables como ocultar la entrada a una zona, a la que se puede acceder sin inconveniente alguno, con rocas. Por otra parte, a lo largo de los niveles encontraremos diversos objetos que servirán para potenciar al personaje principal de Ori and the Blind Forest. Entre estos se encuentran fuentes de vitalidad para aumentar nuestra vida de manera permanente; fuentes de energía, aunque estas son recargables, para aumentar el número de veces que tendremos la chances de guardar la partida. Sí, evidentemente, el jugador decidirá cuándo guardar su progreso, lugar desde el cual reapareceremos cuando caigamos abatidos, cosa que ocurrirá en bastantes ocasiones. Además, podremos recoger puntos de habilidad. Estos servirán para otorgar habilidades activas o pasivas a Ori y a Sein, divididas en tres ramos de un árbol sencillo y fácil de interpretar. Sin lugar a dudas, cada uno de los apartados que conforman la jugabilidad de Ori and the Blind Forest colaboran, junto con un entre sí para hacer de este, como ya mencioné al principio de este aspecto, lo mejor del título. Para concluir este análisis, haré una conclusión al respecto de Ori and the Blind Forest. He de mencionar primero que el videojuego no posee multijugador ni datos que me parezcan oportunos para mencionar en un aspecto de "extras". Ori and the Blind Forest es un juego especial. Uno de esos que no solo se destacan, en este caso, por un diseño artístico excelente y una banda sonora que está a la altura de un aspecto técnico que, a generales y minuciosos rasgos, es espectacular; o tampoco por una jugabilidad que presenta un desafío plataformero que hace uso de múltiples mecánicas para favorecer exponencialmente la experiencia; sino que lo hace, más que nada, por lo bien que todas sus partes colaboran para expresar, inclusive en lo más pequeños detalles, aquellos sentimientos que identifican ciertos momentos de una melancólica historia. Así, Ori and the Blind Forest se transforma en lo que muchos analistas han mencionado: Un viaje. Un viaje por el Bosque de Nibel para entender la magnitud de una terrible catástrofe y la importancia de los valores cuando todo parece estar perdido. Sin lugar a dudas, un imprescindible para aquel amante de la industria de los videojuegos que posea una PC o una Xbox One. Esperemos, con ilusión, la llegada de Ori and the Will of the Wisps próximamente.
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Belanner / 22 de julio de 2018
Jugabilidad:
Gráficos:
Sonido:
Innovación:
9
Magnífico

El Plataformas de Xbox One

Y escribo "El Plataformas", porque es con mayúsculas. Ori & the Blind Forest es un "metroidvania" de toda la vida con su mapa que vamos descubriendo por zonas que se van desbloqueando progresivamente a la vez que vamos obteniendo diferentes habilidades que servirán para las nuevas zonas que visitemos. En este aspecto, Ori no innova absolutamente en nada, no hay ninguna mecánica que lo diferencie de un Castlevania 2D, Metroid, From Dust o cualquier otro juego del género. Sin embargo su enfoque audiovisual es tan, tan bueno, que hace que todo el paquete en conjunto brille por encima de casi cualquier otro plataformas. Además cuenta con una baza con la que nadie cuenta por puro prejuicio al ver lo mono que es el juego: y es que el juego es difícil. No es un paseo ni mucho menos, y muchas veces tocarán largas sesiones de ensayo y error. Para mí gusto (a falta de probar Forza Horizon 3) es el mejor de exclusivo de One actualmente junto a Cuphead y Sunset Overdrive. Un peldaño por encima de otros juegos que si bien son más completos y largos, también son más olvidables, como Halo 5 o Gears 4. Personalmente recomiendo Ori & the Blind Forest al 200%.
1 VOTO
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Noetheevilwithin / 11 de diciembre de 2017
Jugabilidad:
Gráficos:
Sonido:
Innovación:
10
Inolvidable

Un juego que despierta ternura

Ori and the blind forest es un juego que si te gustan los animales y la naturaleza no puede faltar en tu lista, aparte de tener unos graficos muy buenos para ser un indie. La historia es muy tierna, y es un juego de los que te llegan y te conmueve, te enlaza en una banda sonora que pega perfectamente con el juego y representa muy bien a la naturaleza y los animales que ahi en ella. Para mi el mejor punto que tiene es la banda sonora, desde que vi el trailer del juego me encanto lo bien que lo concuerdan en cada momento con el juego y como te conmueve la historia, es un juego de 10, ojala saquen pronto el the will on the wisps porque es un juegazo que merece la pena.
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