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Los 10 mejores juegos clásicos de carreras de coches

Los 10 mejores juegos clásicos de carreras de coches

Por  /  1 de abril de 2018       
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Es cierto que en los últimos años hay menos videojuegos de velocidad de lo que nos gustaría a nosotros, amantes de la adrenalina sobre cuatro ruedas. Sin embargo, es fácil observar en los juegos actuales de conducción la alargada sombra de grandes clásicos que encontrarás aquí y algunos que, de hecho, todavía no han sido superados. Abróchate el cinturón y aprieta el botón Start. ¡Arrancamos!

El género de la velocidad es uno de los que menos ha evolucionado con el paso del tiempo. Al fin y al cabo pilotar un coche ha venido siendo desde el inicio de los tiempos básicamente lo mismo: Llegar a la línea de meta antes que los demás. Sin embargo, ha habido diferentes propuestas que han ido incorporando conceptos o ideas que han abierto camino para los demás. Ahora hay grandes nombres de la simulación como Project CARS, Forza Motorsport o Gran Turismo que, o bien figuran en este especial con sus primeras entregas, o bien deben mucho a algunas obras que vas a encontrar en este artículo. Por otra parte, lo mismo pasa con arcades memorables como Forza Horizon o Burnout.


En este texto vamos a recoger algunos videojuegos que fueron pioneros a la hora de traer novedades a los juegos de conducción; pero también otros que, sencillamente, fueron los mejores de su momento. Lanzamientos que han podido envejecer unos mejor que otros, y que visualmente mantienen el tipo en algunos casos o que muestran una encantadora falta de medios en otros, pero que todos ellos siguen siendo fantásticos a día de hoy.


¿Velocidad arcade? ¿Pilotaje de bólidos más del estilo de simulación? No te preocupes. Aquí caben todos... estos son los 10 mejores juegos clásicos de coches.



Burnout 3 Takedown Criterion (2004). PS2, Xbox


"Transformar cada choque en una obra de arte". Ese pareció el lema de Criterion Games cuando lanzó un Burnout 3 Takedown que es recordado por una pléyade de jugadores como la mejor entrega de una saga que tiene joyas. Antes de que la simulación se pusiera tan de moda que fagocitara al género de velocidad casi por completo, clásicos arcade como estos atraían a los fans por legión y vendían millones de copias. Takedown puso de acuerdo a crítica y aficionados en que era una obra difícilmente mejorable. Un juego de coches furioso, con una tecnología para las colisiones escalofriante y que, además, conseguía resultar espectacular gráficamente y capaz de alcanzar una velocidad jugable endiabladamente divertida.



Crazy Taxi SEGA (1999). Arcade, Dreamcast, PC, PS2, X360, GameCube…


Crazy Taxi marcó, con sus maniobras imposibles y sus espectaculares pruebas contra el reloj, a toda una generación. ¿Su clave? Ser uno de los primeros lanzamientos en dar el banderazo de salida al todo vale en el género de la conducción. La única meta era llevar a los pasajeros del punto A al B, y para ello se podía violar cualquier normativa de circulación imaginable. Por el camino, eso sí, debíamos llevar a cabo todo tipo de piruetas increíbles para ganar unos dólares extra y demostrar a quien nos estuviera viendo quién es de veras el verdadero rey de los "yellow cabs". Un arcade con todas las letras y uno de los mejores y más adictivos lanzamientos de coches de la década de los 90.



Daytona USA SEGA (1993). Recreativas, Saturn, PC...


En aquel lejano momento en el que todo lo que tocaba SEGA lo convertía en oro, el asombroso Daytona USA entró en juego para poner patas arriba todo lo que sabíamos de los videojuegos de conducción en recreativas. Construido sobre el motor Model 2, que permitía unos fluidísimos 60FPS, en 1993 se dio el banderazo de salida para una de las experiencias más creíbles y sorprendentemente realistas del momento. No tardó en convertirse en un auténtico fenómeno y en la recreativa que recaudó más dinero dentro del género de velocidad. ¿Las claves? Sus imponentes gráficos, su atractiva banda sonora y la impecable sensación de realización cuando adelantábamos a nuestros rivales, ya fueran dirigidos por la IA o humanos en su formidable experiencia competitiva con ocho recreativas conectadas entre sí



Gran Turismo 2 Polyphony Digital (1999). PlayStation


Con una cantidad de vehículos verdaderamente obscena, la segunda entrega de la saga Gran Turismo encumbró todavía más a Polyphony Digital en general y al ideólogo Kazunori Yamauchi en particular. ¿Los motivos? A pesar de que, desde la distancia, la secuela pudo ser considerada algo conservadora en términos de novedades jugables, si somos completamente honestos sí había un importante avance visual y bastantes "fichajes" para mejorar su conducción. Por ejemplo, supuso un antes y un después todo lo relacionado con la frenada y, por si fuera poco, incrementó enormemente el número de bólidos que podíamos pilotar. Además, y algo que agradecieron profundamente los aficionados, también era una obra mucho más cómoda y versátil para ser disfrutada sin todas las cortapisas de la entrega original y tenía algunos modos extra de lo más suculentos.



Need for Speed III: Hot Pursuit EA (1998). PC, PS2


La marca Need for Speed ha sido una de las grandes referencias del género arcade toda la vida, y con Hot Pursuit vivimos a finales del siglo pasado uno de sus episodios más brillantes. El nombre acabó generando una saga completa dentro de la IP, lo que nos da una idea de su importancia, y hacía referencia a las persecuciones policiales que se convirtieron en el santo y seña de algunos de los mejores episodios de los NFS. Un apartado gráfico impresionante para su momento, una sensación de velocidad y un control fantástico y sólo nueve pistas, pero de un tamaño muy respetable, eran algunas de las claves de una de las cimas de una marca que posee puntos álgidos tan asombrosos como Underground o Most Wanted.



Outrun SEGA (1986). Recreativas, Master System, Genesis, Xbox, PS2…


Es una auténtica leyenda, y uno de esos videojuegos cuya sola mención eriza el pelo de cualquier fan veterano. Su imponente recreativa (con asiento y movimiento) es un auténtico símbolo de los años 80, y su diseño arcade es implacable y capaz de sostener el paso del tiempo incluso más de 30 años después de su llegada a los salones. Un Ferrari Testarossa de cuidada movilidad, una hermosa acompañante y una legendaria banda sonora son algunos de los elementos clave que sirvieron para que varias generaciones hayan pasado horas y horas recorriendo sus interminables carreteras tropicales a toda velocidad. Un clásico de leyenda, uno de los mejores lanzamientos de conducción de todos los tiempos y un ejemplo inmejorable de que en los videojuegos muchas veces menos es más.



Pole Position Namco (1982). Recreativas, Spectrum, Amstrad, Atari, PC...


El videojuego de conducción más antiguo de cuantos figuran en este especial es, también, uno de los más influyentes. No fue el primer lanzamiento en optar por la cámara tras el vehículo, pero sí fue el que popularizó esta perspectiva hasta extremos insospechados. La inspiración de su circuito está basada en el de Fuji de Japón, que fue el trazado escogido por Toru Iwatani (creador de Pac-Man) para reproducir en un título que traería a infinidad de sucesores que buscaron reproducir su éxito. No por casualidad fue la recreativa que más recaudó en 1983 en América, convirtiéndose en todo un fenómeno. Pedirle la exactitud y la precisión de la simulación actual sería demencial, sin embargo teniendo en cuenta que la década de los 80 eran los albores del videojuego, Pole Position posee una veracidad ciertamente admirable.



Project Gotham Racing 2 Bizarre Creations (2003). Xbox


Microsoft necesitaba muchas grandes marcas con las que atraer a los aficionados a la marca Xbox puesto que era la primera videoconsola de los de Redmond. Lograron capturar toda nuestra atención de manos de Bizarre Creations en 2001 con el inicio de Project Gotham Racing, pero nos anonadaron definitivamente con su asombrosa secuela puesta a la venta apenas dos años después. Una conducción ligera pero precisa y adictiva, una selección de coches de lo más exótico e inusual, pistas en los lugares más variopintos que pudiéramos imaginar y el siempre atractivo soporte de un Xbox Live que ya demostraba su valía fueron elementos clave para considerarlo uno de los mejores juegos de coches de su momento.



Sega RallySEGA (1994). Recreativas, SEGA Saturn, Dreamcast…


Hasta última hora nos hemos devanado los sesos para decidirnos entre SEGA Rally y Colin McRae Rally, y los dos tenían la curiosa coincidiencia de pertenecer al mismo subgénero de la conducción. Finalmente nos hemos decidido por el videojuego de SEGA no sólo por ser el primer grann representante en popularizar este tipo de lanzamientos, sino también por su indiscutible calidad. Su interés por cuidar elementos como los distintos tipos de superficies que íbamos a recorrer con nuestro bólido nos hizo olvidar que, en realidad, no era un videojuego nada generoso en cuanto a número de pistas o de vehículos. ¿Por lo demás? Una producción de velocidad asombrosa.



Super Mario Kart Nintendo (1992). SuperNES…


En la década de los 90 abundaban los videojuegos de velocidad pura y dura sin más complicaciones que la de llegar a la meta antes que los rivales. Ya era algo tremendamente divertido en los no demasiado numerosos títulos que permitían juego local en aquella época, pero si le sumábamos la posibilidad de atacarnos los unos a los otros… ¡Fórmula ganadora! Super Mario Kart no fue la primera obra en introducir todos estos elementos por separado, pero sí fue la primera en reunirlos al mismo tiempo y afinar su estructura con la mano de hierro de una Nintendo que posiblemente nunca estuvo tan en forma como en la época de Super NES. El carisma de los más emblemáticos personajes de la compañía nipona, la cuidada y sencilla (que no simple) conducción de los karts y la constante batalla por conseguir los potenciadores que podían desequilibrar la batalla fueron elementos que lo convirtieron en el rey del asfalto.


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