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11 juegos clásicos infravalorados que merecen mayor reconocimiento

11 juegos clásicos infravalorados que merecen mayor reconocimiento

Por  /  8 de enero de 2020       
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Rescatamos una serie de títulos (y sagas en algunos casos) ya clásicos y veteranos que, en nuestra opinión, no han terminado de alcanzar el reconocimiento que por su calidad deberían haber obtenido. Once juegos clásicos infravalorados que merecen mayor reconocimiento.

A lo largo de la historia hemos podido disfrutar de auténticos juegazos, muchos de los cuales ya forman parte del legado de esta industria. Sin embargo y entre tantas obras sagradas, por diversas circunstancias algunos títulos que deberían formar parte del olimpo de los videojuegos (o quedarse muy cerca de él) no han terminado de obtener el prestigio que por su enorme calidad merecían.


Por eso mismo hemos querido “rescatar” a una serie de títulos clásicos que, en muchas ocasiones, son omitidos de los típicos listados de grandes producciones que nos ha dejado el sector de los videojuegos en general. Eso sí, hemos querido centrarnos sólo en obras más bien veteranas y dejar las producciones más actuales de lado, tened eso en cuenta.


Y como suele suceder en este tipo de reportajes, nos ha resultado bastante complicado seleccionar los 11 candidatos entre las decenas de juegos que cumplían los requisitos para figurar en este artículo, así que podéis dejar todas vuestras sugerencias en los comentarios correspondientes.



Eggerland/Adventures of Lolo HAL Laboratory – MSX (1985)


El estudio HAL Laboratory, muy probablemente, siempre será recordado por obsequiar al mundo con ese personaje tan entrañable como es Kirby. Sin embargo, son muchas las producciones destacadas que nos ha dejado esta veteranísima compañía nipona, siendo Eggerland (o Adventures of Lolo como pasó a llamarse en su traslado a NES) una de las más significativas.


Aparecida por vez primera en MSX a mediados de los 80, esta saga protagonizada por esa especie de bola azulada llamada Lolo nos ha ofrecido siempre una jugabilidad tan adictiva como, en su día, bastante original. Puzles y más puzles eran los absolutos protagonistas, siendo necesario ir sorteando a diversos enemigos y obteniendo las llaves correspondientes para escapar de cada sala que debíamos atravesar para rescatar a Lala.



Gargoyle's Quest Capcom – Game Boy 1990 / SNES (1994)


La archiconocida obra de Capcom Ghosts'n Goblins fue el punto de partida para este excelente spin-off que, a la postre, acabó convirtiéndose en una saga totalmente independiente… y casi igual de sobresaliente que la protagonizada por Sir Arthur.


En este caso el malvado Firebrand (o Red Arremer) de la citada saga original pasó a convertirse en el protagonista absoluto de una impresionante aventura de acción y plataformas que, para muchos, es de lo mejor que nos dejó la veterana Game Boy en dicha materia… y que más tarde dio vida a una secuela increíble en SNES, Demon's Crest. Una franquicia casi totalmente olvidada para Capcom… y para muchos usuarios.



Landstalker Climax – Mega Drive (1992)


El prolífico equipo de Climax brindó a los usuarios de Mega Drive uno de los mejores RPG ya no sólo de esta fantástica consola de 16 bits, sino de cualquier formato de la época. Un juego que por desgracia casi nunca es recordado cuando sale a colación el tema de los RPG tradicionales en 2D de la era de los 16 bits.


En una era en la que SNES dominaba claramente el mercado en esta faceta rolera y que albergaba decenas de excelentes representantes del género, los usuarios de la consola de Sega pudieron deleitarse con una obra que poco o nada tenía que envidiar a los mejores trabajos de Squaresoft, Enix y demás estudios especializados en esta misma materia. Una aventura maravillosa y muy bien recreada.



Rocket Knight Adventures Konami – Mega Drive (1993)


Con el estado actual en el que desgraciadamente se encuentra Konami y cuyas únicas contribuciones actuales al mundo del videojuego se reducen a PES, Yu-Gi-Oh y poco más, resulta prácticamente imposible pensar en que alguna vez vamos a volver a disfrutar de la compañía de Sparkster, el protagonista de esta gran saga (y que posteriormente dio vida a una secuela del mismo nombre para SNES).


Este variadísimo y trepidante arcade plataformero con altas dosis de acción gozaba de una jugabilidad bastante camaleónica dado que más allá de los niveles “normales”, de vez en cuando el juego se transformaba en un shooter de scroll lateral. Un título que, más tarde, Konami convirtió en franquicia con nuevas entregas… y que nunca llegó a cosechar la misma fama que otras grandes series de la compañía nipona como Castlevania, Contra o Metal Gear.



Hagane CAProduction – SNES (1994)


Los títulos protagonizados por ninjas siempre han gozado de mucha popularidad entre los jugadores… salvo alguna que otra excepción como Hagane, una de las mejores creaciones dentro de su estilo de las realizadas para SNES que jamás gozó del prestigio ni reconocimiento que merecía.


No sabemos si fue por llevar el sello del desconocido equipo CAProduction, por haber llegado algo tarde al mercado europeo y americano (lo hizo bien entrado el año 1995, con las consolas de 32 bits recién llegadas) o por alguna otra razón que se nos escapa, pero lo cierto es que el espectáculo jugable y audiovisual que nos dejó esta maravilla de side scroller no terminó de recibir la efusividad que debería haberse granjeado en relación a su descomunal calidad.



Einhänder Squaresoft – PlayStation (1997)


Durante la década de los 90 Squaresoft no se prodigaba demasiado en obras que no tenían que ver con el género RPG pero, de cuando en cuando, se animaba a embarcarse en otros terrenos. Y una de estas poco habituales producciones fue a parar a la primera PlayStation y, bajo el nombre de Einhänder, se escondía un shooter de desarrollo tradicional y gráficos poligonales.


Y no uno cualquiera, sino uno de los mejores exponentes jamás realizados para la consola de Sony. Un control excelente, fantásticas batallas contra enemigos finales, una ambientación muy bien recreada, escenas en plan FMV entre niveles y una maravillosa banda sonora dieron vida a un shooter no demasiado popular pero que, incluso en nuestros días, sigue resultando sobresaliente.



Burning Rangers Sonic Team – Sega Saturn (1998)


El famoso estudio Sonic Team no sólo creó títulos basados en el archiconocido puercoespín azul sino que también fue capaz de firmar trabajos sobresalientes como el no muy conocido Burning Rangers.


Esta original aventura de acción en tercera persona en la que asumíamos el papel de una especie de bomberos del futuro gozaba de un apartado gráfico totalmente 3D de una calidad impresionante para su época, una mecánica de juego bastante curiosa y atractiva y unos enfrentamientos contra jefes finales muy bien plasmados. De lo mejor que nos brindó Sega Saturn.



Body Harvest DMA Design – Nintendo 64 (1998)


Dentro del catálogo de títulos de Nintendo 64, resulta complicado encontrar juego alguno que se asemeje a esta creación de DMA Design, el mismo equipo que nos dejó otra gran y poco reconocida obra para N64 llamada Space Station: Silicon Valley. Dos producciones muy diferentes entre sí que compartieron varios aspectos en común, como por ejemplo su originalidad en el planteamiento.


En Body Harvest teníamos que viajar de una era a otra intentando aplacar la amenaza alienígena que se cernía sobre la humanidad. Una historia respaldada por una jugabilidad de carácter abierto muy variada y poco frecuente para la época en la que se mezclaban la exploración con la acción, la posibilidad de pilotar varios vehículos y toques RPG. No era el título más vistoso del mundo, pero sin duda resultaba muy entretenido.



Jet Set Radio Smilebit – Dreamcast (2000)


Pocas veces habíamos disfrutado de un título tan fresco, original, divertido y emocionante como esta inolvidable producción de Smilebit para la consola Dreamcast. Un juego que seguimos sin entender por qué es ninguneado una y otra vez incluso por la propia Sega.


Con el skateboarding como principal reclamo y el grafiti como una de las principales actividades a realizar durante nuestros paseos por la ciudad de Tokio que acogía a esta obra, podíamos deleitarnos con un apartado visual en plan cel-shading muy innovador y llamativo para la época y una banda sonora sublime. Ni la posterior secuela (Jet Set Radio Future) editada en Xbox años después consiguió igualar la grandiosidad que poseía el título original.



Viewtiful Joe Capcom – GameCube (2003)


El gran diseñador y creador Hideki Kamiya es uno de los mayores artífices nipones de personajes y sagas realmente destacadas y muy arraigadas entre los jugadores… algo que desgraciadamente no terminó de suceder con Viewtiful Joe, una genialidad que no acabó de rendir bien en su faceta comercial cuando se estrenó a principios de este siglo en GameCube (y que posteriormente fue porteado a PS2).


Este curioso y sorprendente beat’em up gozaba de un estilo gráfico único tan vistoso como espectacular en plan cartoon 3D, si bien la jugabilidad era totalmente 2D y de estilo más tradicional. A pesar de recibir una secuela y un par de spin-offs para PSP (además de la versión para GameCube) y Nintendo DS, muchos pensamos que se trata de una saga totalmente infravalorada.



The Wonderful 101 Platinum Games – Wii U (2013)


¿Qué os decíamos hace un momento sobre Hideki Kamiya y su gran capacidad para crear obras maravillosas? Pues cuando pasó a formar parte del equipo de Platinum Games tras su paso por Capcom (y otros estudios) quiso regalar a los usuarios de Wii U durante su primer ciclo de vida The Wonderful 101, una de las obras que, a la postre, más brillaron dentro del más bien escueto catálogo de esta consola.


Su estilo de juego tan particular en el que debíamos ir reclutando y controlando a multitud de personajes a la vez, su modo cooperativo para hasta cinco jugadores y su excelente apartado audiovisual no terminaron de ser incentivos suficientes como para que muchos consideren a esta producción como todo un gran clásico… que a nuestro juicio lo es.


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