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He jugado a GTA 5 por primera vez en 2020 y esta ha sido mi experiencia con el genial sandbox de Rockstar

He jugado a GTA 5 por primera vez en 2020 y esta ha sido mi experiencia con el genial sandbox de Rockstar

Por  /  1 de abril de 2020       
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Tras siete años en el mercado y más de 100 millones de juegos vendidos en todo el mundo, al fin me pongo a los mandos de Trevor, Michael y Franklin en GTA V para disfrutar de uno de los sandbox más espectaculares y divertidos. Así me he sentido tras jugar a Grand Theft Auto V en 2020.

Durante todos estos años había escuchado a tanta gente hablar de Trevor, de lo condenadamente loco que estaba, que cuando empecé a jugar a Grand Theft Auto V no quería otra cosa más que tomar el control de este lunático y disparar a todo aquel que se cruzara en mi camino. Y llegó ese momento. Se hizo de rogar, sí, pero llegó... y fue genial. Como un auténtico huracán, en forma de la peor plaga bíblica, Trevor hizo acto de presencia rompiendo todos mis esquemas. Porque aún sabiendo que está como una cabra y que es un psicópata de mucho cuidado, lo que no esperaba era sentir directamente toda esa furia y caos hasta acabar completamente agotado. Es un no parar con este demencial personaje yendo y viniendo de aquí para allá sin dejar títere con cabeza.


Es tan frenético, tan disparatado y brutal, que su locura se contagia hasta que ya no puedes más. ¿Quién podría? Trevor va a mil por hora día y noche, y cuando crees que ya lo has visto todo, de repente se supera a sí mismo con una canallada aún peor. Por eso su presentación es una maldita genialidad; una de tantas en este espectacular sandbox que resulta brillante por la forma en la que entrelaza las historias de sus tres personajes principales. Precisamente de esa loca e imposible comunión surgen momentos tan increíbles. Y no es que antes de Trevor no haya tiroteos y escenas de acción trepidantes, ¡los hay a montones!, pero lo suyo es directamente un chute de adrenalina. Es que ni aunque te avisen lo ves venir con todas esas explosiones, gritos, disparos, y las locuras más bestias que puedas imaginar. ¡Si es que no tiene límites!


Y así estoy, aún alucinando con este genial videojuego de Rockstar al que el paso de los años no le ha restado ni un ápice de toda esa espectacularidad con la que nos deslumbró hace ya siete largos años. Quién lo diría, ¿verdad? Aunque tiene sus cosas, que el tiempo no pasa en balde para nadie, cada vez que hablaba de GTA 5 con mis compañeros de 3DJuegos siempre salía a la luz el mismo comentario: "lo más increíble es que es un juego de PlayStation 3 y Xbox 360". ¡Y no lo podemos obviar! Se desarrolló usando como base unas plataformas que en aquel momento ya decían adiós, y aún así los de Dan Houser lograron dejarnos sin habla con su fascinante recreación de Los Santos, hasta el punto que a día de hoy sigue siendo un videojuego francamente espectacular.



Un sandbox descomunal


Entiendo que a estas alturas ya todo está dicho sobre Grand Theft Auto V, ¡qué os voy a contar que no sepáis!, pero estoy en ese momento en el que necesito hablar de él con todo aquel que se cruza en mi camino. Así de bien me lo he pasado con este título de Rockstar, que sin duda merece estar en la lista de los mejores videojuegos para crear el caos. Porque reconozcámoslo, aquí todos hemos pecado, y con mayor o menor frecuencia nos hemos dedicado a hacer canalladas a diestro y siniestro. ¿Me equivoco? Además si usas trucos de GTA V te resultará más fácil probar esta clase de locuras.


Lo genial de GTA V es que es mucho más que un simple sandbox en el que hacer maldades y poco más. Cuando se pone épico, y lo hace a menudo, pocos juegos igualan su trepidante ritmo de la acción, llevándote a exclamar incrédulo en no pocas ocasiones: "¡esto no puede estar pasando!" Lo hice durante el primer gran atraco a la joyería, imagino que como todos; y luego con la entrada en escena de Trevor, y después durante el tiroteo en Paleto Bay, y más tarde en el asalto al tren y… ¿sigo? Lo que me chifla de GTA es que siempre encuentra el modo de sorprenderte con una misión más loca y espectacular que la anterior, apoyándose en una historia que atrapa como pocas gracias al carisma de todos esos histriónicos personajes que pululan por las calles de Los Santos.


Gracias a ello, hasta la tarea más insustancial se vuelve condenadamente divertida y emocionante en Grand Theft Auto 5 aun cuando, obviamente, hay momentos que se repiten y tramos de la partida en los que desearías estar pegando tiros en lugar de sumar kilómetros y kilómetros de carretera. Realmente son minucias si se compara con lo mucho que te hace disfrutar de su loca acción de mundo abierto. Además me lo he pasado en grande con sus cambios de ritmo. Lo de empezar una misión con una fregona entre las manos para acabar escapando a tiros de un edificio en llamas, ¡que se viene abajo!, es una auténtica locura. Así que claro; claro que he gozado a lo grande de un videojuego que, literalmente, te agarra y no te suelta hasta que has completado todas sus misiones principales. Y aún así, continúas con ganas de afrontar otros retos adicionales; de conseguir dinero para comprar negocios y ampliar tu imperio del crimen haciendo más fechorías.


Recorrer el estado de San Andreas ha sido una experiencia increíble. Con poco te lo pasas en grande y así, claro, las horas vuelan sin que te des cuenta de ello. La de veces que he estado haciendo el burro por la ciudad sin cumplir misiones principales solo por el placer de conducir, o pasear, o hacer gamberradas. Vamos, que hasta los minijuegos de golf y tenis presentan una profundidad tal que casi parecen juegos independientes. Pero esta es una de las grandezas de GTA V. Es un sandbox inmenso que no descuida ni un solo detalle. Cuántos juegos del estilo han presumido de mundos descomunales, de esos que tardas media vida en recorrer andando, y luego se quedan en nada con escenarios vacíos, sin apenas vida ni cosas por hacer, ¿verdad? El trabajo de Rockstar es todo lo contrario.


Vayas donde vayas encuentras algo divertido que hacer, o un detalle que te deja asombrado, o un paisaje tan imponente que ansías perderte por puro placer; para desconectar un poco de las misiones y disfrutar de las vistas. Este episodio de la saga GTA es un sandbox colosal que siempre tiene algo nuevo que ofrecer, y entiendo que es una de las razones por las que GTA Online sigue gozando de tan buena salud años después de su estreno. Cómo no vas a querer compartir esta clase de experiencias con otros aficionados, aún cuando ese mundo en línea está repleto de cabr***zos a los que les vuelve locos la idea de fastidiar a otros jugadores. Aún así, aún con esta fauna de por medio, lo disfrutas.


Tres canallas en una gran ciudad


El diseño de San Andreas, su emocionante acción, las sensaciones al volante o su poderosa narrativa son detalles increíbles que hacen de GTA V un videojuego imprescindible; pero el colofón final llega de la mano de sus tres protagonistas. Vaya trío. Cada uno con sus neuras, con sus pros y contras, al final he terminado adorando a Michael, Trevor y Franklin… e incluso a muchos de los que le rodean. Así de carismáticos son. Pero es que no lo puedo evitar. Me encantan sus locas desventuras. He reído como un tonto con muchas de sus barrabasadas, y a la vez también me han desquiciado con algunas de sus rabietas. Se sienten tan extrañamente humanos, tan imperfectos, que no queda otra más que aplaudir el trabajo de los guionistas de Rockstar.


Vaya historia se marcan en este videojuego enlazando con maestría la vida de tres personas tan dispares sin que suene forzado. Es cierto que la estructura cinemática-conducción-disparos-cinemática se siente algo cuadriculada, porque apenas varía durante las decenas de horas que puede llevarte completar la aventura; pero aún con esas GTA V tiene la fuerza suficiente como para llevarte de aquí para allá sin aburrirte lo más mínimo. Siete años después, sus tiroteos con ese sistema de coberturas continúan siendo espectaculares; del mismo modo que hay escenas al volante que son una auténtica locura propia de la mejor y más increíble película de acción.


Un sandbox inmenso que no descuida ni un solo detalleAún sigo alucinando con esa primera persecución en la autopista, con el barco de Michael implicado en la escena, por la forma de narrar la historia; por cómo suceden las cosas a tu alrededor, dándote incluso opción de usar cámaras cinematográficas para seguir de cerca sus momentos más emocionantes. Y estoy seguro de que sabéis a qué escena hago referencia, porque es otro de esos momentos inolvidables que con tanta frecuencia nos regala el juego. Rockstar aprovecha al máximo la presencia de tres personajes principales para construir una serie de misiones en las que no paras ni un segundo, pasando de pegar tiros a huir a toda velocidad por una carretera atestada de coches de policía.


Siento que aún se podría haber aprovechado más este sistema de pasar el control de uno a otro personaje durante la acción para construir misiones aún más emocionantes, pero una vez más, hablamos de un juego de PS3 y Xbox 360, así que lo que ofrece ya es de por sí meritorio. Sin olvidar todos esos pequeños detalles que contribuyen a dotar de vida a los protagonistas, que lejos de nuestro control, disfrutan del día a día como cualquier otro ciudadano de Los Santos. ¡Y es genial! Pasar a la acción con Trevor para encontrarlo sin razón alguna en mitad del desierto, en calzoncillos, hasta arriba de droga y rodeado de cadáveres… bueno, es que esto descoloca a cualquiera. Pero así es GTA. La atención por el detalle es brutal a todos los niveles, con animaciones para los personajes que aún lucen fenomenales tantos años después de su lanzamiento original.


El lanzamiento de GTA V en Xbox Game Pass me ha permitido disfrutar de un videojuego increíbleBicicletas, motos, camionetas, tractores, aviones, coches de lujo, helicópteros, autobuses… ¡y el tanque!, claro, que no podía faltar. El lanzamiento sorpresa de GTA V en Xbox Game Pass me ha permitido disfrutar estas últimas semanas en Xbox One X de un videojuego increíble con el que me lo he pasado en grande. Es tan divertido, tan emocionante, ¡tan espectacular!, que de verdad sentía la necesidad de compartir con vosotros mis sensaciones con el juego de Rockstar, tal y como hiciera semanas atrás con el especial Jugando a Bloodborne en 2020.


Una vez más… sí, lo sé, llego muy tarde, tendría que haberlo jugado hace mucho, pero lo bueno de disfrutar de Grand Theft Auto V en 2020 es que te hace ver aún con mayor claridad lo genial que es este sandbox. Así que no me queda otra más que soñar con su continuación, imaginando qué locuras ideará Rockstar, esta vez sin uno de los padres de la saga a cargo, tras confirmarse que Dan Houser abandona Rockstar tras 20 años en el estudio. Mientras dejamos que nos sorprendan, ¿cuál es vuestro mejor recuerdo en GTA 5? ¿Lo habéis jugado recientemente? ¿Qué destacarías de él? No dudéis en compartir vuestra opinión en los comentarios.


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