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Memorias Retro: Crash Bandicoot

Por  /  28 de febrero de 2014       
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Responsables de la exitosa trilogía Uncharted y del fantástico The Last of Us, el equipo de Naughty Dog inició su carrera con una divertida aventura de plataformas que aun después de 15 años, continúa despertando pasiones entre sus seguidores. Crash Bandicoot, el que pudo ser la gran mascota de las consolas PlayStation, protagoniza este especial Memorias Retro.

Del éxito al fracaso hay un paso. Si no que se lo digan a Crash Bandicoot. Uno de los héroes indiscutibles de la era PlayStation, que tras disfrutar de un período de gloria con sus tres primeras aventuras plataformeras, cayó en desgracia protagonizando una decena de videojuegos de calidad muy discutible, por no decir directamente mediocres. Una lástima, la verdad. Porque este simpático marsupial nacido de manos del equipo a cargo de Uncharted y The Last of Us, Naughty Dog, daba para muchísimo más.


O por lo menos para acabar sus días con más dignidad de lo que lo ha hecho. Opción esta última por la que todavía suspiran los fans de este personaje, que desean que Sony y Naughty Dog recuperen las riendas de una saga que nunca debió abandonar sus manos. Lo que denota el gran cariño que suscitó entre los usuarios de PlayStation. Y no es para menos. Original en su planteamiento jugable, desafiante, verdaderamente divertido y con un apartado audiovisual de gran calidad, Crash Bandicoot marcó a toda una generación de jugadores de tal modo que poco más de 15 años después de su nacimiento, todavía son muchos los que añoran las andanzas de este marsupial al que dedicamos, y con razón, uno de nuestros especiales Memorias Retro.



LA HISTORIA DETRÁS DEL MITO

  • Fecha de lanzamiento: Noviembre de 1996 (Europa).
  • Plataforma: PSX.
  • Ventas: Cerca de 7 millones.
  • Género: Plataformas.
  • Desarrollador: Naughty Dog (Jak & Daxter, Uncharted, The Last of Us, etc.)
  • Personal clave en su producción: Jason Rubin, Andy Gavin, Charles Zembillas, Joe Pearson y Taylor Kurosaki.

En la década de los 90 Nintendo tenía a su siempre infalible Súper Mario, mientras que Sega contaba con el no menos carismático Sonic. Así que era lógico pensar que por aquel entonces Sony, con su recién estrenada PlayStation, también quisiera adoptar a un personaje al que pudiera llamar su "mascota oficial". Lo que hasta la fecha, cerca de 20 años después, no ha ocurrido. Y no porque le hayan faltado novios. Al contrario. Sus plataformas han contado desde siempre con personajes protagonistas de gran valor; como es el caso de Crash Bandicoot, que posiblemente sea el héroe que más cerca ha estado de alcanzar este objetivo.


Aunque obviamente, cuando acabas de lanzar tu primera consola y tienes frente a ti a dos titanes como Nintendo y Sega, en lo que menos piensas es en adoptar una mascota. Y menos cuando además esta proviene de un estudio totalmente desconocido como Naughty Dog, que todavía no había demostrado todo ese potencial creativo que le ha llevado a convertirse en uno de los mejores equipos de desarrollo de la industria del videojuego.


Camino que se inició con la primera gran aventura que protagonizó ese simpático marsupial que nos robó el corazón con sus andanzas por la Isla Wumpa y alrededores, de manos de un par de jóvenes con las ideas muy claras que venían de labrarse un nombre con sus juegos para Apple II, Mega Drive o 3DO, donde también sufrieron algún que otro traspiés. Véase el caso del discreto juego de lucha Way of the Warrior, que no dejaba de ser un simple clon más del por aquel entonces popular Mortal Kombat. Pero lejos de bajar los brazos y rendirse, Jason Rubin y Andy Gavin se armaron de valor, pidieron confianza y dinero a una Universal Interactive Studios que en aquellos tiempos estaba decidida a entrar en la industria del videojuego, y fundaron en California el estudio que los encumbró al estrellato. Nacía Naughty Dog, y entre sus brazos tenían a Crash Bandicoot.



Nació una estrella



Crash Bandicoot

Crash Bandicoot

Crash Bandicoot

Crash Bandicoot


A lo largo de nuestra vida hemos conocido a un sinfín de megalómanos con ansias de conquistar el mundo. Pero el malvado Dr. Neo Cortex, villano principal de la serie Crash Bandicoot, se lleva la palma en lo que a planes absurdos se refiere –o geniales, según se mire-. Y es que a este científico chiflado no se le ha ocurrido otra cosa mejor que convertir a los animales de la Isla Wumpa en un ejército de súper soldados comandados por un marsupial mejorado genéticamente que se trata, lógicamente, de Crash Bandicoot. El héroe de esta aventura plataformera que muy pronto plantará cara a su amo, desafiando sus planes de dominación mundial.


Divertido punto de partida para un videojuego en el que el argumento no deja de ser una mera excusa para llevarnos de un lado a otro a través de 25 niveles localizados en un entorno paradisíaco, mientras acabamos con los esbirros del doctor Cortex y su fiel mano derecha, Nitrus Brio, empecinados en dar caza al bueno de Crash. Trampas de todo tipo, enemigos por doquier, desafiantes secciones de plataformeo, carreras, objetos coleccionables, montones de extras por desbloquear… tradicional en lo jugable pero bastante original en lo que se refiere al punto de vista adoptado, la opera prima de Naughty Dog conjugó de forma tan acertada todos estos elementos jugables, que aun teniendo como rival al soberbio Super Mario 64, estuvo a la altura de las circunstancias.



Lo mejor de Crash Bandicoot


  • Su ritmo de la acción. Es una aventura frenética que no da lugar a respiros.
  • Desafiante y muy adictivo. Moriremos muchas veces, pero seguiremos intentándolo.
  • Gran variedad de desafíos jugables. Saltos, combates, enemigos finales, carreras….
  • Vistoso apartado audiovisual. En su día fue todo un espectáculo.
  • Sistema de guardado. Hay que superar unas fases bonus para poder grabar.
  • Crash Bandicoot. Es muy difícil no cogerle cariño.


DISECCIÓN E INFLUENCIAS


Tras abandonar el garaje de sus casas donde habían estado trabajando durante cerca de una década, Jason Rubin y Andy Gavin se rodearon de un equipo de experimentados creativos con los que, ya en la recién estrenada sede de Naughty Dog, empezaron a dar forma a su primer gran proyecto como estudio. Lo que hicieron totalmente condicionados por la situación que vivía la industria del videojuego a mediados de los noventa, con una incipiente guerra entre tres grandes firmas enfrentadas por el trono de las videoconsolas; a la par que los avances tecnológicos obligaban a los desarrolladores a crear títulos más y más espectaculares que los de la competencia. ¿Demasiada presión para un estudio que daba sus primeros pasos?


Visto desde la distancia, lo único que se puede decir es que los capitostes de Naughty Dog dieron en el clavo en todas y cada una de sus decisiones. Primero apostando claramente por una plataforma desconocida como PlayStation, que todavía no contaba con ningún videojuego de referencia ni, mucho menos, un personaje que se pudiera ligar a la marca. Por lo tanto, Crash Bandicoot buscaría llenar ese hueco convirtiéndose en la mascota oficial de la firma. Pero para ello, obviamente, antes debían dar forma a un videojuego espectacular que atrapara a millones de jugadores. Así que hicieron lo habitual en estos casos: inspirarse en uno de los títulos más punteros y sorprendentes de la época, el clásico Donkey Kong Country de Super Nintendo.


Montones de objetos coleccionables, un ritmo de la acción frenético, la posibilidad de correr a lomos de otros animales en momentos clave de la partida, enemigos finales… incluso la forma de acabar con los enemigos, saltando sobre ellos o realizando un ataque espiral, debía mucho al gran plataformas de Rare. Pero con el auge de las 3D estaba claro que este título no podía limitarse a los entornos bidimensionales. Así que Naughty Dog optó por un camino intermedio estableciendo el concepto "culo de Sonic". ¿A qué hacían referencia? Lo creáis o no su nombre es bastante descriptivo. No en vano, la idea consistía en presentar la acción de un plataformas 2D tradicional desde un punto de vista distinto, fijado en la espalda del personaje protagonista. Así que aunque la base jugable era clásica a más no poder, la acción se mostraba en una suerte de 3D lineales bastante efectistas.


Un enfoque arriesgado, más cuando Nintendo asombró a todo el mundo con su revolucionario Super Mario 64 y sus gigantescos entornos tridimensionales –durante un tiempo el miedo se apoderó en Naughty Dog-, pero que finalmente demostró ser el idóneo para una plataforma como PlayStation que todavía tenía mucho que demostrar. Además, como el juego mostraba exactamente lo que sus creadores querían enseñar, es decir, el jugador seguía exactamente el camino marcado por los desarrolladores, la vistosidad y el nivel de detalle gráfico alcanzado en él resultó fantástico. Por no mencionar lo divertido de su propuesta jugable, con un varias secuencias de juego memorables que todavía hoy seguimos recordando con mucho cariño. ¿Quién no sigue soñando con esa gran roca rodante que nos perseguía en algunos niveles?



El legado de Crash Bandicoot



El gran éxito de ventas de Crash Bandicoot permitió a Naughty Dog desarrollar dos secuelas a cada cual mejor que la anterior en las que explotaron como nadie las andanzas de este divertido marsupial, incrementando la variedad y calidad de sus desafíos jugables a la par que potenciaban hasta cotas insospechadas su apartado audiovisual. Mención especial para la tercera entrega de la saga, Warped, que fue verdaderamente increíble. ¡Menudo legado le estaban construyendo a este personaje! Tanto es así que incluso se atrevieron con un juego de carreras al más puro estilo Mario Kart que también funcionó bastante bien, como es el caso de Crash Team Racing; mientras que EuroCom la divertida compilación de minijuegos Crash Bash.


Buenos resultados que casi convirtieron a Crash en la mascota oficial de la familia PlayStation. Pero había un problema. El mismo que ocurrió también con el no menos popular Spyro el Dragón. Los derechos sobre estos personajes pertenecían a Vivendi y Activision respectivamente. Así que por muy buenos que fueran sus juegos, y por muchos fans que aglutinaran a su alrededor, Sony nunca pudo usarlos con ese fin. A lo que debemos sumar también la caída en desgracia de Crash Bandicoot, que ya lejos de las manos de Naughty Dog ha protagonizado una tras otra aventuras que han estado muy lejos del nivel de la trilogía original. Lo que al final le ha convertido tristemente en un personaje de segunda por el que todavía hoy muchos suspiramos.


¿Posibilidad de verle renacer de sus cenizas? La cosa está difícil, a pesar de los rumores que regularmente indican que Naughty Dog podría recuperar los derechos sobre este personaje. Nos encantaría, como a muchos de vosotros, pero nada parece indicar que eso vaya a ocurrir. Para más inri el fracaso de los últimos videojuegos protagonizados por Crash Bandicoot ha hecho que incluso la propia Activision relegue esta licencia a un muy segundo plano.


¿Sabías qué?
  • Inicialmente Crash tenía cola, pero por limitaciones del hardware se descartó.
  • Crash no siempre fue un marsupial, también se barajó la opción de que fuera un wombat.
  • Su nombre pudo haber sido el de Willie el Wombat o Wuzzy Wombat.
  • Existen dos finales distintos, dependiendo de si tenemos o no las gemas especiales.
  • Las llaves doradas, que se obtienen superando unas desafiantes fases bonus, dan acceso a dos niveles adicionales.
  • Jason Rubin y Andy Gavin se aprovecharon de un contacto en Sony para mostrar una demo en vídeo de Crash Bandicoot. El juego gustó tanto, que los nipones no dudaron ni un instante en apoyar su desarrollo.
  • Naughty Dog optó por eliminar a última hora la pantalla Stormy Ascent debido a su altísimo nivel de dificultad. Este escenario es accesible mediante emulador.
  • Las ventas combinadas de los cuatro juegos de Crash Bandicoot desarrollados por Naughty Dog suman 22 millones de copias.
  • Algunos usuarios han utilizado el potencial tecnológico del Unreal Engine y el CryEngine para recrear parte de los contenidos del clásico Crash Bandicoot.



¿CÓMO JUGARLO HOY?


La popularidad de Crash Bandicoot ha permitido que este marsupial tenga una presencia notable en las plataformas de distribución digital de Sony, donde podemos encontrar sus aventuras clásicas adaptadas a PlayStation 3, PSP o los dispositivos móviles Sony Xperia. Y qué decir de estos juegos. Vale, sí, el control del personaje no es tan refinado como nos gustaría, y obviamente los años no pasan en balde para nadie; pero lo cierto es que aun después de estos más de 15 años, el clásico de Naughty Dog mantiene intacto el encanto que lo encumbró a lo más alto en la industria del videojuego. Así que si eres de los que en su día no tuviste ocasión de enfrentarse al Dr. Neo Cortex, no lo dudes. Disfrutarás de una gran aventura plataformera.


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