Usuario anónimo
Iniciar sesión | Regístrate gratis
Un Netflix de Videojuegos

Un Netflix de Videojuegos

Por  /  29 de diciembre de 2015       
219 comentarios
Recientes

El cine y la música han encontrado su lugar en los servicios digitales de suscripción, ofreciendo un catálogo amplio y variado por una módica tarifa, pero el mundo de los videojuegos se enfrenta a multitud de problemas que resolver antes de dar el salto a una plataforma similar. ¿Es posible un Netflix en los videojuegos?

El 20 de octubre llegó por fin a nuestro país uno de los servicios digitales de películas y series más demandados: Netflix. Un amplio catálogo que, aunque no llega a la abundancia del servicio en otros países con más tiempo de recorrido, ha tenido una gran aceptación. Pero esta biblioteca no sólo crece; también mengua. Cada mes, ciertas películas y series van desapareciendo de la librería respondiendo a acuerdos de licencias temporales que la compañía realiza con las diferentes distribuidoras, por lo que es habitual ver cómo cierto contenido se cae del catálogo. Algo que ocurre también en la música con Spotify, donde los usuarios han visto cómo algunos de los discos que tenían en su lista se desvanecen de la noche a la mañana.


Los videojuegos tienen un camino algo más lento que recorrer en este servicio. Son más los problemas a los que se enfrenta. Principalmente, el tamaño y las diversas plataformas, que hace muy difícil llegar a un consenso en cuanto a ofrecer el catálogo vía streaming y tener que negociar con las diferentes First Party para instaurar un hipotético servicio. Actualmente, los servicios por suscripción que se encuentran disponibles son PlayStation Now (mediante la retransmisión de juegos vía streaming) PlayStation Plus, Xbox Live Gold y Humble Bundle Monthly (mediante descarga directa). Todas plataformas propias, con una suscripción mensual, donde accedemos a un catálogo de cuatro o cinco juegos que se mantienen en nuestra biblioteca mientras sigamos suscritos (o de forma permanente en el caso de Humble Bundle y PlayStation Now según el título en cuestión).


Un Netflix de Videojuegos

Si este servicio llegase algún día, lo cierto es que podría hacer palidecer a los que tenemos actualmente. No es lo mismo cuatro o cinco títulos al mes que un catálogo repleto de juegos. Sin embargo, se enfrentaría a los mismos problemas. Por ejemplo, ¿os imagináis echar 60 horas a un juego de rol para ver cómo el mes que viene desaparece del catálogo? ¿Seguirían apostando por un streaming que no termina de convencer a todos los jugadores, o arriesgarían implantando servidores llenos de datos que soportasen mucho tráfico de descargas? Y luego está la pregunta definitiva: ¿costaría los 10 euros de rigor o, por el hecho de ser videojuegos, su precio se incrementaría?


Un Netflix de Videojuegos

Lo más parecido que existe actualmente a un Netflix de los videojuegos es el servicio EA Access que disfrutan los usuarios de Xbox One. Se trata de una plataforma exclusiva de Electronic Arts, donde por un precio de cinco euros mensuales podemos acceder a un catálogo que se va ampliando, llamado Vault (Válvula), mientras probamos durante diez horas algunos de los juegos de lanzamiento incluso antes de que salgan a la venta. Sin streamings, únicamente a través de descarga directa y disfrutando de los juegos mientras estemos suscritos al programa. Su mayor inconveniente radica en que es un servicio exclusivo de juegos de EA, por lo que a no ser que la compañía crease alianzas con otras third-parties, su catálogo se vería siempre reducido a juegos de dicha compañía.


Lo que está claro es que un servicio de estas características contrasta demasiado con el perfil del jugador más "coleccionista". Quien compre las novedades el día de lanzamiento y las mantenga en su estantería, no aprovecharía mucho sus características, al igual que ocurre con los juegos del Plus o Gold. Todo por no mencionar esa sensación de permanencia que, si ya se pierde un poco con los títulos que compramos digitalmente, sería más acusada con este tipo de sistema. Algo similar ocurre con los juegos más clásicos: ¿se dejarían ver por el catálogo?


Un Netflix de Videojuegos

¿Un servicio de este tipo costaría los 10 euros de rigor o, por el hecho de ser videojuegos, su precio se incrementaría?Actualmente, muchas compañías están lanzándose a este modelo de negocio, incluso con ejemplos como el de OnLive fracasando estrepitosamente. ¿Por qué? Porque hay futuro en este tipo de plataformas, pero el problema sigue siendo el mismo: no hay suficiente catálogo y este está muy disgregado entre diferentes plataformas. Mientras un usuario siempre ha podido reproducir música y películas en dispositivos de diferentes marcas, los videojuegos tienen un sistema de propiedad único y cerrado, con Sony, Nintendo y Microsoft apostando por su propia consola y el PC como base de juegos third party e independientes. Y mientras que el sistema no esté unificado y puedas jugar a todos los títulos independientemente de la plataforma escogida, el futuro de las librerías digitales por suscripción tiene demasiadas barreras. Y es que, ¿por qué le interesaría a Sony, Nintendo o Microsoft dar cabida a un servicio como Netflix si pueden hacerlo ellos mismos?


Un Netflix de Videojuegos

No hay duda de que el sistema más equilibrado de todos es el que ofrece Steam. Valve consiguió mezclar exitosamente lo efímero del digital con cierta sensación de permanencia. En el fondo, el problema de raíz sigue vigente, porque la compañía de Gabe Newell vende realmente licencias, y por tanto, estas pueden revocarse en cualquier momento. Son muchos los juegos que desaparecen del catálogo de Steam a lo largo del año; afortunadamente, si las has comprado, podrás seguir descargándolos siempre que quieras.


Mientras el sistema no esté unificado y permita jugar a títulos de cualquier plataforma, el futuro de las librerías digitales por suscripción tiene demasiadas barrerasA día de hoy, parece que nadie duda que el futuro del videojuego pasa por el formato digital. Y es curioso, porque a diferencia de las reticencias de la música, que le costó comprender la idea de Steve Jobs y su iTunes; o el cine, con muchos reparos a perder sus ventas en soporte físico, son las compañías las que están impulsando más que nadie la venta en este formato. Pero las dudas que hemos planteado siguen exigiendo una respuesta. A ellas se le suman las ventajas de tener el producto físico, que incluso sin coleccionarlo te permite recuperar la inversión con la venta de segunda mano, mejor que comprando la novedad en la tienda virtual.


Al final, las decisiones y las políticas que aceptemos en este momento, definirán el futuro de los juegos digitales y su forma de distribuirlos. El inexorable paso de las generaciones, los saltos de plataforma y sistemas únicos, han dado mucha variedad a nuestra industria, pero también ha presentado dificultades que otros medios nunca han tenido. Quizá, para disfrutar el día de mañana de un catálogo unificado, un Netflix de los videojuegos, tendríamos que superar estas barreras; las rencillas, dejarse de lado y dar más importancia al videojuego en vez de a la plataforma en cuestión. Es sólo una posibilidad. Pero por el momento, por mucho que nos sigan repitiendo que el formato digital es el futuro, primero, hay que construir dicho futuro correctamente.


Comentarios (219)
Comentarios