Usuario anónimo
Iniciar sesión | Regístrate gratis
5 Razones para Volver a GTA IV

5 Razones para Volver a GTA IV

Por  /  9 de febrero de 2017       
144 comentarios
Recientes

El primer GTA serio. Así de sencilla y así de radical debe ser la descripción de un Grand Theft Auto IV que revolucionó una de las sagas más exitosas de todos los tiempos. Ahora que el título es retrocompatible con Xbox One es el momento idóneo para repasar qué lo hizo tan grande. Calidad visual, narrativa y jugable para una "tragedia de Niko Bellic" que, aun a día de hoy, es capaz de ponernos los pelos de punta.

Sí, se acaba de anunciar la retrocompatibilidad para Grand Theft Auto IV y Episodes From Liberty City de Xbox 360, algo que nos permite jugar a este clásico de la generación anterior en Xbox One, un motivo extraordinario para volver a uno de los grandes videojuegos de Rockstar y recordar por qué fue un título tan extraordinario. Lanzado en 2008 para PlayStation 3 y Xbox 360 y, unos meses después, también para PC; la llegada de este videojuego a la actual generación de videoconsolas (merced a las técnicas de compatibilidad de software de Microsoft) es una buena noticia, y es que permitirá recordar la calidad de su propuesta a quienes la jugaron en su momento o descubrir un mundo abierto extraordinario a los jugadores que no tuvieron oportunidad de probarlo en su momento.


GTA V se puso a la venta en 2013 y tanto sus versiones para el pasado ciclo de máquinas como su remasterización para el actual siguen disponiendo de una enorme popularidad que les permite, más de tres años después, seguir en puestos de cabeza de los rankings de ventas de software. ¿Por qué nos acordamos de la quinta entrega cuando hablamos de la cuarta? La aventura de Michael, Trevor y Franklin no hubiera sido posible sin la historia precedente de Niko Bellic. Considerado por la crítica mundial y también por los aficionados como el "primer Grand Theft Auto serio", la obra que versaba sobre cómo se tuerce el sueño americano para un excombatiente serbio torturado por la aterradora guerra de los Balcanes, mezclaba la sátira social y el habitualmente negro sentido del humor que garantiza el sello Rockstar con una narrativa más cuidada que nunca: de inusual profundidad y con algunos golpes en el mentón del jugador que lo convierten en uno de sus trabajos más maduros. Estos son los cinco motivos por los que deberías volver a echarle un vistazo a GTA IV o probarlo si no lo hiciste en su momento.



I - Niko Bellic

Niko es, probablemente, el personaje más complejo que Rockstar ha creado hasta la fecha. No decimos el mejor ni tampoco el más recordado, que quede claro, hablamos de su profundidad y de las múltiples caras de su tridimensional personalidad. Hasta entonces habíamos visto protagonistas tan fascinantes como CJ en San Andreas o Tommy Vercetti en Vice City, no obstante ninguno con todo lo que este excriminal de guerra serbio tenía para contar tanto sobre su turbulento pasado como sobre los planes de futuro que tiene en la Tierra de las Oportunidades.


Con intención de cumplir el Sueño Americano, retorcido hasta lo grotesco a cada hora de campaña en la que acompañábamos a Bellic, el (anti)héroe balcánico venía acompañado de además de una pléyade de inolvidables secundarios como a los que el estudio nos ha acostumbrado a lo largo de su historia y entre los que podríamos destacar al primo Roman o a Brucie Kibbutz, entre otros. Un estupendo fresco de personalidades muy distintas, con Niko a la cabeza, que trata de representar diferentes formas de vida en Estados Unidos y que, a pesar del tono menos informal que en el pasado, tenían un fuerte componente de parodia de estereotipos en muchos de ellos.



II - El Primer GTA Serio

Es, precisamente, con lo que hemos comenzado el artículo, y no por casualidad sino por su vital importancia. Si lo recuerdas hasta el año 2008, cuando se estrenó Grand Theft Auto IV, Rockstar ya tenía un formidable catálogo de videojuegos pero, la mayoría de ellos, de un tono eminentemente desenfadado. No hablamos exclusivamente de los productos de esta saga, que como demuestran Vice City o San Andreas, estaban inclinados de manera fuerte hacia el humor; sino también de otros de un perfil no tan hondo y grave como éste como demuestran videojuegos tan ligeros como el formidable Table Tennis o los también memorables Canis Canem Edit o The Warriors.


Sin embargo ya desde el primer tráiler con el que se abrió la campaña publicitaria de GTA 4 se comenzó a intuir que había algo más adulto ahí detrás, algo que comprobamos cuando nos pusimos con la campaña y descubrimos que había tras ella un protagonista atormentado, una historia que trataba con seriedad las secuelas de la guerra de los Balcanes, y un argumento que no dudaba en poner ante nosotros decisiones difíciles que tomar y hacernos perder por el camino a algunos seres queridos en tristes y emocionantes giros de guion. Un gran cambio para una franquicia que, hasta entonces, había estado más centrada para su narrativa en homenajes a películas, bromas de todo tipo y un sentido del humor bastante grueso.



III - Las Expansiones

Sí, puede sonar algo raro mencionar los packs de expansión de GTA IV como uno de los elementos importantes de la propuesta, sin embargo hay que recordar cómo estaban las cosas por aquel entonces. Con el tiempo, y por fortuna, el tema de los DLC se ha ido regulando y, de hecho, últimamente muchos de los juegos de carácter Triple-A no quieren convertirlos en sacacuartos y en su mayoría se limitan a ofrecer bonus estéticos o pluses de velocidad para obtener desbloqueos. No obstante, cuando salió a la venta GTA IV la situación era bastante más peliaguda, y parecía que si un lanzamiento no tenía contenidos descargables de pago en abundancia estaba perdiendo dinero. Esto provocó que en ocasiones incluso asistiéramos a tristes ejemplos en los que se despiezaba una campaña para ofrecerla a través de porciones, e incluso con partes que debían haber estado en la versión final.


Entonces llegó Rockstar y ofreció no sólo con IV una historia de una duración impecable y autoconclusiva, sino que la enriqueció de la mejor manera posible, con una serie de dos episodios que ampliaban situaciones periféricas de Liberty City dándoles el protagonismo a dos tipos que se cruzaban en el camino de Niko de forma desapercibida en la historia principal, y que después pasaron a ser los principales actores de la función. The Lost and Damned y The Ballad of Gay Tony eran más caros que un DLC al uso, no en vano eran expansiones propiamente dichas, pero valían cada céntimo de euro que pagamos por ellas.



IV - El Debut del Multijugador

Algo que, hasta entonces, sólo era un sueño para los aficionados acabó convirtiéndose en una realidad en Grand Theft Auto IV. En entregas anteriores habíamos disfrutado de coqueteos de la saga con apartados on-line en base a cuidadísimos mods de la comunidad, pero algunos deseábamos algo un poco más profesional y dedicado, algo que llevara ese impecable sello []Rockstar que se imprime para todo lo que sale de las oficinas de los hermanos Houser. Así, el cuarto episodio introdujo un multijugador bastante estándar con modalidades clásicas de combate a muerte por equipos, pero también algunas otras algo más sofisticadas como las de Policías y Ladrones o Encargo de la Mafia.


En esta vertiente creábamos un avatar propio definiendo su aspecto y, además, se comenzaba a presentar la posibilidad de movernos con cierta libertad en el juego acompañado; algo que se desarrollaría en su máximo exponente con la llegada de ese imprescindible añadido que ha sido GTA Online, y donde los deseos de los fans de los mundos abiertos y el multijugador se han visto cumplidos de una forma que algunos ni se atrevían a soñar. También en esto fue precursor IV, y el quinto episodio le debe mucho en ese sentido. Nos hacemos una idea del calibre de todo ello cuando tenemos en cuenta el éxito que está teniendo con Grand Theft Auto 5 y cuando nos damos cuenta de que sus responsables quieren reproducirlo con un más que probable Red Dead Redemption Online.



V - La Primera Piedra de la Actual Rockstar

Seamos claros. Sin GTA IV y su tono más serio y oscuro no hubiera existido Red Dead Redemption tal y como lo conocemos, y sin sus posibilidades tecnológicas y sus apuestas jugables tampoco habríamos visto un Grand Theft Auto V tan brillante como el que vimos. En un momento en el que la generación anterior de máquinas empezaba a despuntar y a mostrar claramente de lo que era capaz, en Rockstar presentaron su motor RAGE para poner los mundos abiertos patas arriba y lo acompañaron del maravilloso uso de la herramienta de físicas Euphoria para acabar por redondearlo todo.


Sin embargo, el fuerte de este Grand Theft Auto no se limitó a eso, sino que mejoró aspectos en los que la serie había venido acumulando críticas. Acusando a la franquicia con el clásico lema de "quien mucho abarca, poco aprieta", se les había venido indicando con el dedo a la hora de mostrar mecánicas jugables más bien discretas en cuanto a conducción o disparos, algo que se maquillaba en producciones donde había tantas otras cosas que hacer al mismo tiempo. Todo cambió con este episodio, que apostó en cuanto a los vehículos por la implementación de físicas realistas y controles cuidados, y en los tiroteos por incorporar coberturas y un sistema de apuntado que dejaba en pañales lo visto en entregas anteriores… Además de llevarse por delante molestas misiones secundarias de manejo de vehículos por radiocontrol que eran, generalmente, más un dolor de cabeza que una fuente de diversión. Sólo a los más superficiales importó el hecho de que se hubiera recortado el número de kilómetros cuadrados de superficie en el juego, o que en esta entrega se tomaran un descanso los aviones: Rockstar había apostado por un sano "no tan grande, pero mejor" que no podía sentar mejor a la franquicia.


Comentarios (144)
Comentarios