
Weird Beluga Studios ha creado una oda a la generación de PlayStation 2 con una aventura cargada de emoción y referencias
Son pocos los juegos actuales capaces de recordarnos a lo mejor de Kingdom Hearts. Cuando salió en 2002, marcó a toda una generación, la de PlayStation 2, la cual junto a otros grandes exponentes de la época, como Ratchet & Clank o Jack & Daxter, hicieron de la consola una de las más queridas y recordadas de la historia. Duskfade es todo eso; un conjunto de referencias, guiños y chistes a todos estos títulos, pero además con mucho de cosecha propia. Salido de las mentes de Weird Beluga Studios, equipo español, es un viaje lleno de nostalgia, que destila cariño y perfecto para todos aquellos que aguarden con ansia Kingdom Hearts 4.
El fabuloso mundo de los relojeros
Mientras que en el mundo de Sora el poder giraba en torno a la Llave Espada, aquí este lo ostentan los relojes. Envuelven cada apartado de Duskfade, desde la propia historia, el nombre del arma del protagonista (Minutero), el diseño de los entornos o los enemigos. Son representados como un arte; uno que se perdió tiempo atrás y que flota en el aire como leyenda.
En el presente, tan solo Zirian, su hermana Allira y su abuelo Tristán son los encargados de preservar este saber, así como de los pocos humanos que quedan en un mundo en el que una antigua catástrofe se los llevó a todos. Los vestigios del pasado hablan del poder de la Academia, los grandes maestros relojeros y una técnica para fabricar estos artefactos única.
Más allá de una aventura centrada en "el viaje del héroe", Duskfade se abre por completo a explorar sin temor temáticas como la pérdida o la tristeza. Zirian debe encontrar a su hermana tras un fatídico accidente, adquiriendo así una madurez como personaje que se irá desarrollando poco a poco. El propio mundo de Tearfeld está lleno de complejidad, donde la exploración hace un gran papel a la hora de descubrir todos los secretos y conocer historias secundarias igual de emotivas. Os aseguro que el lore es tan rico que te dan ganas de conocer mucho más en futuras entregas.
A su vez, Weird Beluga consigue que la exploración funcione gracias a una puesta en escena cargada de fantasía, creatividad y entornos de infarto. Algunos nos recordarán a Kingdom Hearts sí (como Villa Crepúsculo o el Olimpo de Kingdom Hearts 3), pero otros parecen salidos de un nivel de Castle of Illusion o de Super Mario. Si alguien se empeña mucho en descubrir todos los recovecos, puede que incluso encuentre referencias a alguna serie de televisión por el camino, ya que el recorrido está lleno de caminos secundarios de forma constante.
No importa que sean zonas abiertas u otras más similares a la estructura de mazmorras clásica: todas tienen secretos. A su vez, cada una de las diferentes áreas (a grueso modo cuatro diferentes) se transforman y aumentan su exigencia acompañadas de una transformación visual adecuada con la narrativa. Es abrumador cómo el entorno se va destiñendo cuando la trama se pone seria.
El arte de combinar bien las buenas ideas
No hay que pensar que, por ser un juego indie, este está falto de ideas. Es fácil señalar que, en cuanto a mecánicas, algunas pueden estar sacadas de Ratchet & Clank o Jack & Daxter, pero aquí lo interesante es cómo se han combinado todas para que resulten satisfactorias y algo nuevo.
Zirian irá adquiriendo nuevas habilidades poco a poco, como planear, patinar o usar el gancho, pero no hay puntada sin hilo y son exprimidas al máximo, incluso en los enfrentamientos contra jefes. Durante todo el recorrido (que dura de 10 a 15 horas en función de cuánto nos detengamos a explorar), Duskfade se empeña (y lo consigue) en mostrarnos estímulos nuevos todo el tiempo. La falta de progresión por niveles se compensa con facultades nuevas, mejoras, coleccionables y un plataformeo cada vez más exigente como satisfactorio.
Aunque hay diferentes niveles de dificultad, cabe decir que la experiencia de juego varía mucho si dedicamos un poco de tiempo a obtener cristales (la moneda del juego) o mecanismos de mejora para el arma, dispersos por los niveles. Yo misma me adelanté más de la cuenta y tuve que echar el freno para encontrar algunos, porque, aunque Duskfade es un juego accesible, también es recomendable dedicarle tiempo y paciencia, por lo que hay una doble capa de dificultad para los que quieran más o menos reto.
En Tick Town (la ciudad principal y área de descanso) podremos encontrar distintas tiendas como la de habilidades, la herrería o el taller de moda que se nutren, una vez más, de estos coleccionables dispersos. Uno de mis preferidos (a la vez que odiado) es la caza de gatitos para conseguir lana y obtener nuevas apariencias para Zirian. Es aquí cuando entran en juego muchas de las referencia a otros grandes títulos, porque incluso podemos obtener una apariencia a lo Sincorazón, al propio Jack (de Jack & Daxter) o, llamadme loca, a Evoland (que a su vez se inspira en The Legend of Zelda). El juego no se corta e incluso hace un chiste al tamaño de los zapatos de Sora muy divertido.
Pero no hay que confundir un homenaje con una copia. Duskfade derrocha ingenio a la hora de adaptar los puntos fuertes de cada titulo citado como referencia, a la vez que consigue exprimir al máximo los recursos de los que dispone. En algunos puntos, como es el combate, se notan algunas de sus costuras, pero ojo, que la cosa cambia cuando entran en juego los enfrentamientos contra jefes. ¿Sabéis eso de que es mejor ejecutar bien unas cuantas ideas que querer abarcar todas? Pues de eso se trata.
Cada enemigo superior que encontremos va a tener unas mecánicas distintas. Algunos recuerdan a Kingdom Hearts, Final Fantasy o incluso a Ratchet & Clank: Una Dimensión Aparte; unos son más steampunk, otros más oníricos; unos más rápidos, otros más colosales, pero lo importante aquí es que no dejan de ser experiencias frenéticas, bien ejecutadas y divertidas. Incluso en los combates contra enemigos inferiores se nota que hay una intención por ofrecer variedad, aunque el encuentro se pueda llegar a sentir repetitivo a la larga.
Encontramos enemigos alados, venenosos, los que usan confusión y te invierten los controles del mando, con escudo, hechiceros...Y no me olvido de Cuco, nuestro compañero alado que, además de ser un apoyo en la historia, también nos echa un cable en batalla con pequeños proyectiles.
A lo largo de la aventura, son pocas las veces que me he encontrado con algún problema gráfico y, los que puedan haber, recuerdan a la época de PlayStation 2 donde no era raro quedarse atrapado en algún saliente inesperado. Basta con reiniciar y aparecer en uno de los frecuentes puntos de guardado automático.
Pese a ser un juego de bajo presupuesto, la belleza de los cielos, montañas o el propio mundo fragmentado sorprende por su juego de colores, su iluminación (la cual está usada con mucho ingenio) y su diseño. Lo único reseñable (o con lo que me he quedado con ganas, mejor dicho) es que el protagonista pudiera nadar. A veces te encuentras pisando una extensión de agua no muy profunda y ahogándote. Por contra, donde no deja ningún tipo de anhelo es en la maravillosa banda sonora de Rafael del Olmo que tanto evoca a Kingdom Hearts.
En conclusión, por mucho que las redes sociales se cebaran con el título por su parecido con todas estas sagas, Duskfade es una oda a todas ellas; un título que sabe lo que quiere ofrecer y que aporta lo suficiente como para que lo devores en un acto de nostalgia y amor propio. Es apto para un rango de edad muy amplio, así como una muestra más de que en nuestro país los estudios de videojuegos no están faltos de talento. Si añoras tiempos pasados, esta propuesta es perfecta para volver a una fórmula que ha caído en desuso (por desgracia) y disfrutar de una aventura que guarda todo el carisma que hizo grandes a ciertos nombres en su momento.
Nostalgia con sabor a PS2
Weird Beluga Studio recoge la esencia de los grandes juegos de PlayStation 2, como Kingdom Hearts o Jack & Daxter, y crea una aventura cargada de nostalgia para los que vivieron la época. Un viaje emotivo, donde la pérdida se aborda desde la fantasía con gran acierto y el plataformeo no te dará ni un respiro.
- Los entornos son un elaborado trabajo artístico, llenos de referencias, pero también de imaginación propia.
- El plataformeo es variado, cambiante y frenético en los últimos tramos de la aventura.
- Merece la pena dedicar tiempo a explorar y encontrar los coleccionables.
- Aunque los combates simples pueden ser repetitivos, los encuentro contra los jefes no te darán respiro.
- La historia destaca por su madurez, abordando temas complejos como la pérdida desde una visión llena de belleza.
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