El juego de estrategia RPG que más ilusiona a los fans de la fantasía se basa en una saga legendaria que llevaba 10 años desaparecida. Ya lo he probado, y entiendo la emoción

He jugado unas horas a Heroes of Might & Magic: Olden Era, y es fiel discípulo de los clásicos Heroes 2 y 3

Alberto Pastor

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Existen unas pocas verdades universales en el mundo del videojuego, como que si hay un barril rojo tienes que dispararle para que explote, si ves pintura amarilla, es que puedes trepar por ahí; o que Heroes of Might & Magic III es el mejor de su saga con diferencia y ningún otro ha logrado superarlo en 26 años. No será porque no se ha intentado. La última ocasión fue hace ya justo diez años, con resultados decepcionantes, lo que terminó por "matar" a una de las grandes series del rol estratégico en PC. Hasta ahora. Y menos mal, porque tras jugar durante horas a Heroes of Might & Magic The Olden Era estoy aún más ilusionado por su regreso. Ha sido justo como volver atrás en el tiempo; una prometedora vuelta a los orígenes que te hace sentir de nuevo como en casa, pero con un par de novedades aquí y allá para que explorar este mítico universo de fantasía resulte tan emocionante como antaño.

La prueba a la que he tenido acceso me ha permitido tomar el control de cuatro de las seis facciones disponibles, incluyendo el nuevo ejército de Schism claramente influenciado por Lovecraft, y en general estoy muy contento con lo que he visto. De entrada llama la atención el ritmo de la partida, que siendo bastante fiel a los clásicos, ahora se nota algo más ágil. El equipo de Unfrozen quiere que explores y combatas sin cesar, por lo que no racanea con los recursos que puedes encontrar por el mapa. Esto no significa que te regalen nada, por supuesto, pero me he encontrado con menos turnos muertos que en otras ocasiones; de esos de pasar unos cuantos días esperando poder comprar una nueva mejora en la ciudad. 

La clave aquí para no romper el juego la encontramos en un nuevo recurso, el polvo alquímico, que a diferencia del resto de materias primas no se genera de forma automática en una mina que puedas conquistar, sino que debes buscarlo a través del mapa, explorando, visitando edificios neutrales o desmantelando artefactos. La idea, como decía, es que te muevas; que abandones tus dominios en busca de aventuras logrando así que el ritmo de la partida no decaiga ni por un instante.

Esconde más de lo que aparenta

Una de las cosas que más me han sorprendido de The Olden Era es lo profundo que resulta en algunos aspectos. La saga HoM&M siempre se ha caracterizado por ser "fácil de jugar, difícil de dominar", y aquí se ve muy claro. Cualquiera puede empezar a acumular oro y recursos, formar un buen ejército y salir a hacer la guerra; pero es en los detalles donde empiezas a ver las bondades de este nuevo episodio. Los puntos de Ley, por ejemplo, nos dan acceso a todo un nuevo árbol tecnológico con importantes bonificaciones para nuestra facción: podemos ganar oro o recursos adicionales cada día, mejorar ciertos atributos de los héroes, reducir los costes de producción o ganar ventajas para tropas concretas. 

La saga HoM&M siempre se ha caracterizado por ser "fácil de jugar, difícil de dominar", y aquí se ve muy claro

A la hora de formar nuestro ejército también tenemos novedades. Para empezar ahora hay dos niveles de mejora por cada unidad, con estadísticas únicas que pueden motivar que en un mismo batallón tengamos dos versiones distintas de una misma criatura. Durante las peleas, nuestras tropas irán ganando puntos de concentración con los que, llegado el momento, pueden desatar ataques únicos: hay dragones que pueden volar y cargar sobre varios enemigos simultáneos, unidades capaces de curar a los suyos, caballeros con la capacidad de asestar un golpe letal, etc. Si a esto sumamos el variado repertorio de hechizos mágicos del héroe, al que por supuesto puedes equipar con toda clase de objetos, tenemos como resultado un sistema de combate por turnos sencillo sobre el papel, pero rico en matices cuando mides tus fuerzas contra un digno adversario.

Si por el contrario hablamos de peleas más fáciles de superar, el propio juego te da constantemente la oportunidad de resolverlas de forma automática, adelantándote el resultado de la contienda (tú ya decides si te compensa o no). De esta forma, como decía antes, la partida nunca pierde ritmo; pelea las batallas que realmente merecen la pena, y dedica el resto del tiempo a mejorar tus ciudades y formar grandes ejércitos. 

Promulgar leyes, una de las nuevas opciones de Olden Era.

Un mundo de fantasía que atrapa

Me ocurre algo curioso con The Olden Era. Me encantan sus gráficos tan del estilo de los clásicos mientras exploro el mapa, pero no me termina de convencer tanto el diseño de las tropas o el de las propias ciudades, ¡que no están mal!, pero al menos para mí, no tienen el encanto y ese punto mágico de las que vimos en los clásicos. Pero es indudable que este nuevo Heroes of Might & Magic es una vuelta a los orígenes con todas las de la ley, lo que incluye diseños y hasta sonidos ambientales que son 'los de toda la vida'; con los que hemos crecido quienes hemos disfrutado de la serie desde casi sus inicios. 

Al estilo Lovecraft, las tropas de Cisma tienen poder sobre la voluntad de los enemigos

Se nota también el cariño y las ganas de hacer bien las cosas a la hora de hacer sentir que cada una de las seis facciones son únicas, no solo en lo estético, sino también aportando matices en su forma de luchar o formar sus ejércitos. Santuario, por ejemplo, es la facción más equilibrada y fácil de dominar; Necrópolis permite crear grandes ejércitos de no-muertos por muy poco oro… a costa de su fragilidad, pero con el plus de desmoralizar a cualquiera; mientras que Mazmorra tiene tropas que permiten intercambiar entre dos ataques distintos. Y luego está Schism (en español, Cisma), la gran novedad, pues esta es la primera vez que tomamos el control de estas criaturas surgidas del abismo. Y al estilo Lovecraft, tienen poder sobre la voluntad de los enemigos, impidiendo por ejemplo que un héroe pueda usar sus habilidades, o haciendo incluso que las tropas se peleen entre sí.

Situado cronológicamente al principio de todo en un nuevo continente conocido como Jadame, esta versión de pruebas me ha permitido probar un completo tutorial con varios desafíos extra (bastante difíciles, por cierto), además de un modo Arena para disfrutar directamente de las batallas por turnos, y el tradicional modo clásico, con la experiencia más pura de Heroes of Might & Magic, con una variante adicional que limita la acción a un único héroe para que la partida sea, si cabe, más rápida. Lástima que el modo historia se haya quedado fuera de esta demo, pero en general, es difícil no ilusionarse con el trabajo de Unfrozen y Ubisoft.

Hacía más de diez años que no teníamos un nuevo Heroes of Might & Magic y cuesta mucho no ilusionarse con lo que está por venir. Por supuesto tiene difícil competir contra la leyenda de sus entregas más clásicas, pero lo que he probado ha sido suficiente como para esperar un juego a la altura de la mítica serie de New World Computing. ¿Cuándo estará disponible? Todavía sin una fecha de lanzamiento concreta, el plan es tener listo el early access a finales de este mismo año. Tocará ser pacientes, aunque la recompensa promete dejar contentos incluso a los más veteranos de la serie. ¡Que ya es decir! 

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