Piratas del Caribe tuvo la oportunidad de imitar a El Señor de los Anillos con un gran juego de acción. Disney prefirió seguir su propio camino

Piratas del Caribe tuvo un juego que metió dos películas enteras en un solo disco y ninguna mereció la pena

Aunque Eurocom aprovechó el estreno de En el fin del mundo para titular el juego, también adaptó los eventos de El cofre del hombre muerto

Abelardo González

Editor - Tech

Me gusta pensar en aquella época de PlayStation 2, Xbox y GameCube en la que cualquier gran estreno de Hollywood que llegaba a la gran pantalla tenía su juego en las estanterías del Pryca. A ver, no sé si el Pryca vendía videojuegos porque yo me crié ya con el Carrefour, pero el mensaje se entiende. Piratas del Caribe: En el fin del mundo cumplió con esa tradición en mayo de 2007 cuando Disney lanzó la tercera entrega de la serie, pero tuvo una particularidad especial víctima de la "pereza" (muy entrecomillas) de la casa del ratón. Como El cofre del hombre muerto no recibió ninguna adaptación, el título que llegó con el nombre de la tercera película contó la historia de esta y de la segunda, así que arrancó con Jack Sparrow tratando de saldar su deuda con Davy Jones y cerró con broche de oro con la batalla contra este. Gracias a eso, solo necesitabas unas 4 horas para recorrer las dos historias que confirmaron que Piratas del Caribe no fue un fenómeno que murió en su primera película.

Lo normal era llegar al Pryca (y dale con el Pryca, pero es que me hace gracia) y verte este tipo de juegos en PlayStation 2, PlayStation 3, Xbox, Xbox 360, GameCube, Wii, Nintendo DS, PSP, tostadora y nevera. En el fin del mundo aterrizó en todas las plataformas clásicas de la época, pero hoy nos vamos a centrar en la que jugué yo, en la aventura de PS2 (la misma que la de PSP, Wii y PC). Fue un título con 12 niveles que terminabas en poco más de 4 horas si por algún motivo te atascabas, pero teniendo en cuenta que tenías 4 combos, las mismas mecánicas con todos los personajes y que era un hack & slash un poco pocho con más buena intención que resultados, lo cierto es que tu aventura de piratas no iba a superar ese tiempo. Además, su principal particularidad era que expandía lo que habías visto en el cine, así que eso se convirtió en la excusa perfecta para darle una oportunidad.

Dos películas convertidas en doce niveles

La excusa de utilizar la historia de las dos películas sirve para iniciar la propuesta en Prison Fortress y continuarla en localizaciones como la Isla de Pelegostos, Port Royal, la Perla Negra, el Holandés Errante, Tortuga, la Isla Cruces o Singapur. Como sucedió en el cine, la batalla contra el Kraken marca la división entre ambas historias y te diré que, aunque sea un juego de Piratas del Caribe, no vas a tener la oportunidad de vivir batallas navales. A ver, técnicamente sí porque hay algún que otro enfrentamiento en el mar, pero nada que ver con las propuestas de otros títulos como Sea of Thieves o incluso Like a Dragon: Pirate Yakuza in Hawaii, aquí solo tenías a Jack Sparrow (o el otro protagonista de turno) luchando con su espada mientras esquiva cañonazos.

Sí, Jack Sparrow es el protagonista porque, sorpresas te da la vida, ya es el personaje principal de la saga, pero aquí también tienes la oportunidad de manejar a Will Turner, Elizabeth Swan y Héctor Barbossa. Todos comparten la misma forma de avanzar por los escenarios, ya que estos son lineales y cuentan con oleadas de enemigos que aparecen de vez en cuando, y también cuentan con las mismas mecánicas de combate y los mismos combos que, sorprendentemente, ejecutan de maneras diferentes. Así, puedes enlazar golpes, bloquear, utilizar movimientos especiales y empujar o esquivar a rivales, una opción muy interesante si quieres dinamizar la aventura y reducir bastante el tiempo de los enfrentamientos.

Como hablamos de un juego de hace casi dos décadas, eso significa que los QTE son una parte esencial de la experiencia. Aunque todos tienen su momento de "apretar botones", el más interesante es Jack Sparrow por los "Jackanismos". En puntos concretos de la aventura, el juego propone pequeñas secuencias que deben completarse con QTE para resolver la situación de la forma más cómica posible y, de paso, conseguir alguna recompensa. Todas las recompensas aparecían en la galería y no tenían ningún tipo de impacto jugable, pero sí confirmaban que este tipo de juegos sirven como un pequeño museo al pasado, una cápsula del tiempo con imágenes de los protagonistas, galería de arte y dibujos de las localizaciones.

De esta forma, si terminabas un capítulo del juego no lo habías visto todo, ya que romper todas las cajas y hablar con cada personaje te recompensa con coleccionables y pequeñas misiones secundarias. De hecho, superar un nivel da la oportunidad de cumplir desafíos relacionados con el combate, la recogida de tesoros o la realización de combos, y sellar con éxito estos mismos desafíos te premia con… sí, lo has adivinado: más imágenes de personajes, espadas, artes o localizaciones. Pero ojo, ojo porque me he dejado fuera uno de los aspectos más interesantes del juego, ya que Piratas del Caribe: En el fin de mundo tiene dos minijuegos para disfrutar de una partida de póker o de dados que te aseguro que te engancharán más de lo que esperas. No es el GWENT de The Witcher, pero no están mal.

Una aventura sencilla que entendió bien la fórmula de Piratas del Caribe

Es verdad que el póker y los dados son el atractivo principal de alguna que otra distracción sacada directamente del mundo pirata, pero no son las únicas. El título también contaba con desafíos cooperativos y un modo duelo para dos jugadores, las clásicas opciones que los estudios incluían para ampliar la experiencia y ofrecer un par de horas de juego más allá de la experiencia principal. El resultado transformó a En el fin del mundo en otro de esos productos licenciados marcados por una historia que terminabas en una tarde, porcentajes relacionados con el combate, personajes de la película, coleccionables y más de un secreto para todo aquel que quiera seguir exprimiendo la experiencia.

Por desgracia, el problema volvía a ser qué hacías como jugador si no te llamaba la atención la película de turno. El combate es el pilar del título y tiene una evolución pésima, ya que aprendes 4 o 5 combos con los que amplías tu arsenal a la increíble cifra de 6 o 7 combos (antes de seguir: tengo el cerebro tan roto que he escrito "6 o 7" y mi cabeza ha pensado en el six seven y las batallas de farmear aura). Eso hizo que la crítica fuera especialmente dura con el juego y, aunque tanto esta como los jugadores ensalzaron el humor y la forma de trasladar la acción de las películas a tu consola, no fueron tan buenos con las peleas, las misiones y, en líneas generales, el conjunto del juego. Si se compara con experiencias como El Señor de los Anillos: El Retorno del Rey, el resultado termina siendo todavía peor.

A pesar de eso, resulta fácil entender por qué podía funcionar mucho mejor entre quienes querían ampliar la propuesta de Piratas del Caribe después de salir del cine. Eurocom tuvo acceso a materiales originales de la película y trabajó junto a Disney para reproducir elementos como los barcos, e incluso recibieron algunos modelos tridimensionales utilizados durante la producción cinematográfica para trasladar todo el imaginario de la gran pantalla a las consolas. Si a eso le sumamos las melodías asociadas a la saga, los personajes con las caras de los actores (dentro de las posibilidades de PlayStation 2, claro está) y la recreación de escenarios como Tortuga, el Holandés Errante o Singapur, el juego se convirtió en el recorrido y la expansión más completa de aquellas películas.

Piratas del Caribe: En el fin del mundo pertenece a una clase de videojuegos que han ido desapareciendo, a esas adaptaciones directas de una película que permitía recorrer sus decorados, controlar a sus protagonistas y encontrar pequeñas ampliaciones de escenas conocidas. Además, adaptar dos películas en lugar de una le daba un recorrido más amplio de lo habitual, pero nunca llegó a tener argumentos para ocupar un lugar entre los mejores juegos de acción de su época. De hecho, ni siquiera se lo merece entre los títulos licenciados más espectaculares del medio, pero sí que fue capaz de ofrecer una experiencia única para aquellos que querían continuar las aventuras de Jack Sparrow, Will Turner, Elizabeth Swan y Héctor Barbossa.

En 3DJuegos | He vuelto a este clásico de PS2 sobre El Señor de los Anillos pensando que la nostalgia haría el trabajo, pero he encontrado un juego mejor de lo que recordaba

En 3DJuegos | Mi juego clásico favorito de Spider-Man tiene 21 años y cuatro virtudes. El fotorrealismo nunca fue una de ellas

Ver todos los comentarios en https://www.3djuegos.com

VER 1 Comentario
VÍDEO ESPECIAL

4.144 visualizaciones

20 MISIONES SECUNDARIAS INOLVIDABLES que son BUENÍSIMAS

Las grandes campañas no lo son todo, a veces queremos desconectar y disfrutar de ese contenido que no es necesario para terminar la historia de un videojuego. Acompañando estas historias solemos tener misiones secundarias, y hay algunas que son realmente buenas e inolvidables....

↑