
La primera expansión de Pokémon Pokopia nos lleva bajo el agua, pero lo mejor de todo no está ahí
Hace dos días llegó a Nintendo Switch 2 la primera parte de la expansión de Pokémon Pokopia y, si te ha pasado como a mí, probablemente te haya sorprendido hasta qué punto ha hecho poquísimo ruido. No es extraño, tampoco, sigo pensando que el apoyo al juego en su lanzamiento vino más por parte de la comunidad que de la propia Nintendo, que a todas luces no supo ver el juegazo que tenía entre manos.
Entiendo que en esa cruzada personal por conseguir que más gente descubra la verdad (mi verdad, en realidad), que desde fuera puede parecer otra patochada más de Pokémon, pero que a los mandos es una absoluta maravilla y un firme candidato a GOTY de este año, ni entendí esa falta de apoyo entonces ni la entendía ahora con la llegada de Cuenca Coralina a Pokémon Pokopia. Con esa idea en la cabeza, me senté al televisor para empezar a jugar.
La primera parte de la expansión de Pokémon Pokopia
Sabía de la existencia del pack de Pokémon Pokopia con Nintendo Switch 2 (en Amazon y otras tiendas desde hace poco más de un mes), pero no había visto mucho movimiento a la hora de promocionarlo. Tampoco ahora, que más allá de las noticias de las webs habituales tampoco he visto mucho ruido alrededor de Cuenca Coralina y la primera parte del pase de expansión.
En esa indignación absurda, probablemente vista desde fuera como una versión del meme de "deja en paz a la empresa multimillonaria", pero que desde dentro se vive agitando el puñito al cielo reclamando que otro tipo de industria y videojuegos son posibles, que ya está bien la broma de vivir siempre rodeados de las mismas fórmulas cansinas, hasta Cuenca Coralina me parecía mal.
En mi cabeza el mensaje era un poco en plan: "venga, Nintendo, cúrratelo y dale total libertad a esta gente para hacer algo gordo que sirva para llamar la atención de los que aún no confían". En primer lugar por ese agotamiento de la industria al que en gran medida todos nos estamos acostumbrando con la cabeza gacha. En segundo, por ver si los creadores de Dragon Quest Builders consiguen elevar esta idea hasta el Olimpo que se merece.
¿En serio otra región y ya está? ¿No hay girito mágico para terminar de arrastrar jugadores? ¿No hay, qué sé yo, una nueva y espectacular mecánica que le dé la vuelta a la tortilla? ¿Sólo lo que había en tierra firme pero ahora bajo el agua? Por no perdernos todos por el camino y marcar bien los tiempos, permitidme que recuerde que seguimos en mi cabeza justo antes de pulsar A para comenzar. Y entonces, pulsé A.
Lo que ocurre al volver a Pokémon Pokopia
Es curioso cómo de lejos queda marzo visto cinco meses después. Cómo, por aquello de ser ya un señor mayor con cierta tendencia al vinagrismo, hasta lo bueno se olvida con facilidad. Qué bueno es el maldito Pokopia. Poco más de 5 minutos -si llegó- duró toda esa reticencia y pereza de enfrentarse a un juego que ya daba por terminado y del que no recordaba ni los controles. Antes de que me diera cuenta ya estaba completamente atrapado. Cinco meses después, otra región y ya está… Y para qué más.
Valiéndose del fondo marino como escenario, y los Pokémon acuáticos como excusa, Cuenca Coralina ni inventa nada, ni tiene giritos mágicos, ni se esfuerza por diseñar una experiencia completamente nueva porque, simple y llanamente, no le hace ninguna falta. Porque es consciente de que es soberbio en su planteamiento, en disfrazar de aventura lo que es un juego de exploración y puzles en el que lo primero da un gusto tremebundo y lo segundo aún más.
Apadrinado por Manaphy, desbloqueamos la posibilidad de bucear para acudir a una región completamente nueva en la que casi todo lo interesante está bajo el agua. Una zona que ahora puedes caminar como si estuvieras en tierra firme o, si lo prefieres, bucear como si estuvieras usando un poder que tal vez hayas conseguido o tal vez no (guiño, guiño).
Rodeado de edificios orientales en completa decadencia, la ciudad que ocupaba esa zona parece haber sido pasto de una inundación que, además de destruirlo todo, ha creado zonas lo suficientemente profundas y oscuras para que tengas que volver a jugar con la iluminación para navegar por allí con facilidad. Sólo por esa exploración, por toparte con ciertos templos perdidos y gimnasios que los fanáticos agradecerán ver de esta guisa, sólo por eso ya merece la pena asomarse a este nuevo abismo.
Hay juegos que hay que gozárselos. Y punto
Lo poco que añade, un par de poderes adicionales, un nuevo sistema de comidas, y todo lo que entraña tanto la exploración de ese escenario adicional como los nuevos objetos, materiales y plantas que entrarán en juego en esos puzles, ha sido más que suficiente para tenerme pegado a la pantalla otra vez con su particular embrujo. Dos tardes más, una si no vas a por el 100% y te empeñas en rushear algo que tampoco tiene el menor sentido jugarse así.
¿Y esto va a ser lo que termine de convencer a la gente que tienen que probar Pokémon Pokopia? Pues mira, la verdad es que probablemente no, pero no es menos cierto que cada vez me importa menos. El juego, tanto en su planteamiento inicial como en el de esta expansión, es una joya a todos los niveles y sigue siendo justo lo que le pido.
Lo que le falta, haber sumado un puñado de horas más para terminar de poder recomendarlo sin la boca chica, lo suma por todo lo que me ha recordado que, tras el análisis, aún me quedaron cosas por hacer y parece un buen momento para enfrentarme a ese reto. No sé si de las 50 de completar la historia principal saltaré a las 140 que parecen marcar los completistas, pero sí puedo decir que, como mínimo, Cuenca Coralina me ha servido para volver con fuerza a Pokémon Pokopia.
"Pero si hubiese más apoyo y más contenido y más publicidad seguro que lo jugaría más gente y arriesgarían aún más". Pues sí, pues no te falta ni un poquito de razón. Te lo firmo aquí y ahora. Pero en vez de enfadarme, de seguir arrastrando ese vinagrismo hasta el día en que la industria implosione en una mezcla absurda de avaricia e incompetencia de quienes toman decisiones y deciden que este juego sí y ese otro no, he decidido que los que me gustan me los voy a gozar. Y punto. Y Pokémon Pokopia me gusta tantísimo que no voy a gastar ni un ápice de energía en otra cosa que no sea disfrutarlo.
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