
Todos recordamos a la niña del cartel de Mi Vecino Totoro, pero hay un problema: ese personaje no sale en la película
Mira el cartel de Mi vecino Totoro. Está esa niña con paraguas, junto a Totoro bajo la lluvia, en la imagen que probablemente recuerdas mejor que la propia escena de la película. Ahora intenta acordarte de en qué momento del metraje aparece esa niña. Te ahorro el esfuerzo: no aparece. La protagonista del cartel oficial de Mi vecino Totoro, el cartel que el estudio Ghibli sigue distribuyendo en 2026 para ediciones domésticas, plataformas de streaming y merchandising oficial, no está en la película. Y eso, dicho con todas las letras, significa que durante casi cuarenta años el cartel más reconocible del cine de animación japonés ha estado mintiéndote. Qué feo, ¿no? Bueno, a Miyazaki le perdonamos todo…
Conviene mirar las pruebas antes de seguir. Las protagonistas de Mi vecino Totoro son dos niñas, Satsuki, la mayor, y Mei, la pequeña, que viven con su padre en una casa de campo mientras esperan a que su madre se recupere en un hospital cercano. La niña del cartel no es Satsuki ni es Mei. Si comparas, verás que viste la ropa de Satsuki, con la falda lisa y el peto de tirantes, pero tiene las coletas características de Mei, con esas dos colas cortas tan reconocibles. Es como si las dos hermanas se hubieran fundido. ¿Cómo es posible que durante cuarenta años nadie haya cambiado eso, sabiendo lo obsesivo que es Ghibli con sus detalles? Bueno, hay una historia detrás de todo esto.
Antes de la peli de Mi vecino Totoro había había un cuento ilustrado, y en ese cuento solo había una niña
Todo empieza, como suele pasar con Miyazaki, mucho antes de la película. A mediados de los años setenta, casi una década antes del estreno de Mi vecino Totoro, Miyazaki había empezado a desarrollar el concepto en formato de libro ilustrado para niños. La portada de ese cuento original presentaba a una sola protagonista, una niña de siete años, junto a Totoro bajo la lluvia y con un paraguas, exactamente la imagen que luego se convertiría en el cartel definitivo de la película. La idea visual primigenia estaba completa, terminada y era atractiva, y tenía todos los ingredientes necesarios para para llevarla al cine. Cuando llegó el momento de hacerlo realidad, sin embargo, la trama de la película se complicó precisamente por el motivo más Miyazaki posible.
El director llegó a la conclusión de que la lógica narrativa no encajaba con una sola protagonista. "Si fuera una niña pequeña que juega en el patio no se encontraría con su padre en una parada de autobús, así que tuvimos que pensar en dos niñas. Y eso fue difícil", explicó él mismo en una entrevista citada por Poster Pagoda vía Gizmodo. Parece un detalle muy tonto pero condensa exactamente cómo trabaja Miyazaki, que nunca renuncia a una escena por motivos de comodidad y prefiere reescribir la estructura del relato antes que sacrificar un momento que ha visto con claridad. La escena de la parada de autobús bajo la lluvia, que es probablemente el momento más icónico de toda la filmografía del director, exigía dos personajes para que tuviera sentido emocional, no uno. Y para encajarlas, Miyazaki tuvo que partir a la niña original de su cuento en dos hermanas distintas, lo cual cambió la película entera.
El otro motivo del cambio tiene un nombre y un apellido, y es Isao Takahata. Miyazaki y Takahata, que habían trabajado juntos desde los tiempos de Toei Animation y eran los fundadores del estudio Ghibli, mantenían una rivalidad amistosa que es ya parte de la historia industrial de la animación japonesa moderna. Cuando se decidió que Mi vecino Totoro se estrenaría en programa doble en 1988 junto a La tumba de las luciérnagas, la película devastadora que Takahata estaba terminando en paralelo, Miyazaki se enteró de un detalle que le hizo volver al guion. La cinta de Takahata iba a ser más larga que la suya. Y para un creador competitivo como Miyazaki, era directamente una invitación a corregir el desequilibrio. Miyazaki es un genio, pero tiene sus cosas.
Lo cuenta con bastante detalle el animador Hirokatsu Kihara en un libro sobre su tiempo en la producción de Ghibli, y lo recogen también medios como Cultura Inquieta y la prensa cultural japonesa especializada. Miyazaki abrió de nuevo su guion gráfico, buscó dónde meter más metraje sin estropear el ritmo, y la solución que encontró fue precisamente la de partir a la niña original en dos personajes. Dos personajes, más escenas, más metraje. Así de sencillo. Bueno, sencillo… No, porque tocó reestructurar la peli saci por completo.
La decisión fue la de presentar a dos hermanas, Satsuki más mayor y reflexiva, encargada de cuidar a su hermana pequeña en ausencia de la madre enferma, y la Mei pequeñísima, curiosa y casi salvaje, capaz de meterse por un agujero en el jardín siguiendo a unos espíritus diminutos. Sus nombres tampoco son casuales, porque Satsuki es una palabra japonesa antigua que designa el mes de mayo, y Mei es la pronunciación japonesa del inglés May, también mayo. Las dos hermanas son la misma niña dividida en dos, y comparten incluso el nombre del mes a través del idioma.
¿Y qué pasó con el cartel?
Lo lógico cuando una película se rehace narrativamente sería rehacer también el cartel para que la imagen promocional coincidiera con el contenido. Cualquier productora occidental habría exigido sustituir a la niña original del cuento por las dos hermanas reales, en una composición nueva, con el merchandising calibrado para los dos personajes que iban a salir efectivamente en pantalla. Miyazaki no lo hizo, y ahí es donde el "engaño" pasa de ser un error de continuidad a convertirse en una decisión consciente del autor. El director conservó el cartel original con la niña primigenia, esa híbrida que llevaba la ropa de Satsuki y las coletas de Mei, porque la composición simplemente funcionaba mejor con un solo personaje junto a Totoro que con dos. Era más limpia, más legible, más icónica, y formaba parte de la memoria visual de su propio proyecto desde hacía más de una década.
El detalle que hace que esta decisión sea típicamente Ghibli, y no típicamente de cualquier otro estudio, es que nadie la cambió después. Mi vecino Totoro no fue un éxito inmediato en cines, y solo se convirtió en un fenómeno de culto cuando se emitió por televisión en Japón y empezó a generar la maquinaria de merchandising que conocemos hoy. Para entonces, el cartel con la niña fantasma ya estaba integrado en la conciencia colectiva, y modificarlo habría sido tan absurdo como repintar la sonrisa de la Gioconda. Ghibli, que controla con un mimo casi obsesivo cada aspecto de su imagen corporativa, decidió que el "error" se quedaba precisamente porque ya no era un error: había sido validado por la memoria colectiva. Era un recordatorio de los orígenes del proyecto, una huella visible del proceso creativo, y la firma personal de Miyazaki sobre una de sus películas más queridas. Pocas marcas culturales son capaces de defender una incoherencia con tanta convicción.
Lo que esta anécdota dice sobre cómo trabaja Ghibli, y sobre cómo nos engaña incluso cuando nos quiere
Si os fijáis bien, la anécdota de la chica del cartel concentra todo lo que hace especial a Ghibli como estudio frente a la animación industrial occidental. Donde Disney o Pixar habrían unificado la promoción con la película para no confundir al espectador, Miyazaki decidió que la confusión era preferible a renunciar a una imagen perfecta. Donde otros estudios habrían "actualizado" el cartel décadas después para alinear merchandising y contenido, Ghibli mantiene la coherencia con el origen del proyecto incluso cuando esa coherencia entra en conflicto con la coherencia interna del relato. Y donde la lógica de mercado habría dictado eliminar al personaje fantasma para evitar preguntas, Miyazaki y su gente lo conservaron como una imagen de marca. Esa es la diferencia entre un estudio que sirve al producto y un estudio que sirve a la obra.
Lo más bonito del asunto, en mi opinión, es que el ”engaño" de Ghibli no es ni cínico ni manipulador. Es exactamente lo contrario. Es la confesión silenciosa de que la película que conocemos podría haber sido otra película, con otra protagonista, hecha en otro momento, y que esa otra versión nunca llegó a rodarse pero sigue teniendo un espacio dentro de la leyenda de Ghibli. La niña del cartel es un fantasma, pero un fantasma muy querido.
Hasta hace poco había mirado el cartel de Mi vecino Totoro cientos de veces sin notar la incoherencia. ¿Cuántos de vosotros os habíais dado cuenta? Sed sinceros… La niña del paraguas era para mí Satsuki, o Mei, o las dos a la vez, daba igual, eran las protagonistas de la película y punto. Solo cuando me tropecé con uno de esos reels de Instagram que ves de reojo y cuando quieres volver a buscarlo ya ha desaparecido para siempre, fui a comparar el cartel con la película y entendí que llevaba treinta años creyéndome algo que no era exactamente así. Querida cuenta desaparecida de Instagram, allá donde estés, gracias.
La sensación de descubrir un detalle escondido a plena vista es exactamente lo que diferencia a Miyazaki del resto de la animación contemporánea. El director no esconde sus tesoros en flashbacks ni en escenas postcréditos al estilo Marvel, los esconde en el propio diseño de los carteles, y en las decisiones que damos por hechas sin pensarlas. Si tenéis Mi vecino Totoro en casa, en cualquier soporte que sea, mirad el cartel esta noche con esta información en la cabeza. Aquella niña que pensabais que era Satsuki o Mei es en realidad la versión anterior de las dos, la que existió en la cabeza de Miyazaki desde los setenta y se quedó atrapada en el cartel para que no la olvidemos. Es la única protagonista principal que aparece en una película de Studio Ghibli sin aparecer realmente, y eso, lejos de ser un fallo, es la firma definitiva de un autor que prefirió cuidar la huella de su proceso antes que la coherencia formal de su distribución. ¿No te gustaría conocer ahora esta historia en su versión original?
¿Y tú qué opinas? ¿Te habías dado cuenta? ¿Crees que la peli habría podido ser incluso mejor con una sola niña protagonista o que es tna genial tal como es que resulta inmejorable? Puedes unirte al servidor de Discord de 3DJuegos y compartir tu opinión con otros fans.
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