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Los favoritos de 3DJuegos MX de 2017

Los favoritos de 3DJuegos MX de 2017

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 /  21 de diciembre de 2017       
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2017 fue un año de grandes juegos; obras magistrales y agradables sorpresas. Entre tantos títulos dignos de elogio, no fue fácil escoger nuestros favoritos. ¿Zelda: Breath of the Wild o Nier: Automata? ¿PUBG o CoD: WW2? Lo importante es que se lanzaron títulos buenísimos para casi cada tipo de jugador.

Todavía no estamos seguros de si este año fue el sucesor espiritual definitivo del legendario 1998, pero es un hecho que 2017 nos dejó ante numerosas obras de gran calidad. Comenzando con enero, cuando salió el anticipado Resident 7, hasta diciembre que con Xenoblade Chronicles 2 y el nuevo remaster HD de Okami dio un cierre magistral. Casi todos los meses brillaron con algún lanzamiento significativo; febrero: Horizon; marzo: la llegada del Switch; abril: la quinta entrega de Persona; mayo: Prey e Injustice 2; junio: Tekken 7; julio: Splatoon 2; agosto: Mario + Rabbids: Kingdom Battle; septiembre: Destiny 2; octubre: Super Mario Odyssey; noviembre: Xbox One X. En fin, se mantuvo el equilibrio entre juegos con fuerte carga narrativa, alto valor de entretenimiento, estilo visual único y original, apuesta multijugador, espíritu old school; hubo experiencias de todo tipo para cada clase de jugador.



Ahora bien, en lugar de irnos por la clásica lista de “Los mejores juegos del año” que vas a encontrar hasta en la sopa, preferimos hacer una selección con aquellos títulos que dejaron una buena impresión para los integrantes del equipo de 3DJuegos México. Lo anterior significa que tal vez difieras con algunas de nuestras opciones; pero ¡está bien! Como siempre, lo importante es dialogar, nos encantará saber qué opinas y conocer cuáles son, para ti, los que marcaron tu año.



Rodrigo Villanueva @Rodogonio


PlayerUnknown’s Battlegrounds

Sí, es un juego feo —especialmente en Xbox— pero el tema con PlayerUnknown’s Battlegrounds es que me ofreció una experiencia única, algo sobresaliente cuando reparas en lo empecinada que sigue la industria con las secuelas y las entregas anuales.


No puedo recomendarte que lo compres en consola (todavía) pero si te animas y logras ver más allá de su índice prehistórico de cuadros por segundo, así como espantosas texturas te toparás con algo que jamás habías vivido —incluso para los militantes de la PC Master Race es una novedad, no por nada reúne a millones de ellos en Steam de manera constante—.


Y es que PUBG —como varios prefieren llamarle— brinda el balance perfecto entre la típica acción de los shooters en tercera persona; la estrategia de un shooter táctico; y la escala de un mundo abierto. El resultado es una batalla por la supervivencia donde no hace falta intercambiar disparos para emocionarse, lo cual es… inusual. De hecho, puedes pasar minutos sin toparte con un alma, pero la tensión de cazar a un rival a la distancia, saber que la pared del mapa te persigue o que alguien puede estar acechándote desde una colina ¡uff! Inigualable. Entenderás a lo que me refiero cuando finalmente te cruces con un enemigo y toda esa tensión acumulada de 15, 20 o 30 minutos, se desahogue en una balacera final con las más altas implicaciones.


Para saber más: Reseña de PlayerUnknown’s Battlegrounds en 3DJuegos


Hellblade: Senua’s Sacrifice

En medio de toda la controversia por la supuesta agonía del single-player y adoptando un riesgo monumental como estudio independiente, Ninja Theory se aventó un juegazo con Hellblade: Senua’s Sacrifice, un título lineal súper atmosférico, situado en el infierno vikingo y protagonizado por una guerrera con problemas mentales… ¡ahí na’ más!


Hellblade es un juego maduro, denso y desafiante en la medida exacta que te seduce con sus postales nórdicas; te pone los pelos de punta con su extraordinario diseño de audio; reta tu intelecto con sus acertijos; y te hace sudar profusamente con sus enemigos pero no al punto de que avientes el control —y encima, si mueres lo suficiente, te obliga a reiniciar la aventura—. Justo lo que me había recetado el doctor para contrarrestar la dulzura que a veces derrama esta industria. La dirección de arte es deleitante, las actuaciones de voz son de primera y los controles resultan sumamente responsivos.


Si puedo criticar algo del juego es que, para el final, ya me había cansado de sus recursos, lo bueno es que no se excede en la duración y entrega justo lo que debe. Es una fortuna para el género y para el estudio, que los gamers recompensaran este esfuerzo con sólidas ventas y hasta con premios. ¡El single-player vive!


Para saber más: Reseña de Hellblade: Senua’s Sacrifice en 3DJuegos


Horizon: Zero Dawn

Otro que redimió al single-player este año fue Horizon: Zero Dawn, obra de Guerrilla Games que también se arriesgó muchísimo al incursionar en un género del que no sabían nada, como es la acción/aventura en mundo abierto. ¡Y vaya que se volaron la barda! El concepto giró en torno a un mundo prehistórico poblado por dinosaurios robot (¡casual!).


Horizon: Zero Dawn fue mucho más que una cara bonita y aunque paulatinamente se tornó repetitivo y recicló algunas fórmulas ya conocidas, Guerrilla Games puso los cimientos de una nueva franquicia que probablemente tenga muchos años por delante; produjo un nuevo ícono para PlayStation (en la forma de Aloy); nos enseñó una nueva forma de combate; y llenó un periodo comúnmente vacío en el calendario de estrenos porque debutó en febrero. Es un mundo abierto delicioso de ver y de recorrer y, dentro de él, yacen varias culturas que vale muchísimo la pena conocer.


Por si no bastara con todo eso, Horizon fue un juego bastante largo y recibió una expansión. ¡¿Cómo no enamorarse de un juego así?!


Para saber más: Reseña de Horizon: Zero Dawn en 3DJuegos


For Honor

For Honor estaba en mi lista de juegos más esperados desde que lo revelaron en el E3 2015 y fue una auténtica bendición que debutara tan temprano en el año. Debo confesar que, al inicio, me sedujo solamente por su apariencia y concepto medieval, combinado con enfoque multiplayer. Cumple con todo eso pero lo bueno es que demostró ser algo más que una mezcla interesante de fórmulas cuando salió al mercado, pues su sistema de combate fue bastante profundo y te da la oportunidad de “disfrutarlo” con amigos —pongo “disfrutarlo” entre comillas porque el matchmaking fue una asquerosidad durante las primeras semanas tras el estreno—.


El juego también estaba algo hueco, pues la campaña era más bien un tutorial glorificado que no despertaba mucho interés pero la identidad de sus personajes y la complejidad de sus estilos, resultaron en una experiencia con carácter que me entregó varias horas de diversión, aunque pudieron ser muchas más de no haber sido por tan frustrante carta de presentación como fue el peer-to-peer y, paradójicamente, también debo reconocer que la excesiva demanda de práctica por personaje por momentos resultaba apabullante. Dicho todo eso, For Honor se queda como una grata memoria de mi 2017, y me entusiasma pensar lo que Ubisoft podrá hacer con una eventual secuela, habiendo aprendido de todo lo que esta primera entrega tuvo que corregir sobre la marcha.


Para saber más: Reseña de For Honor en 3DJuegos



Daniel Dehesa @elDanikus


The Legend of Zelda: Breath of the Wild

Que TLoZ: BotW haya sido juego del año no es tan sorprendente —a pesar de la inconformidad de quienes amaron al magistral Persona 5 o defienden a, ejem... PlayerUnknown’s Battlegrounds—, pues perfeccionó muchos conceptos de los mundos abiertos e incluso demostró que este género no necesita una robusta línea argumental para mantener cautiva nuestra atención durante decenas de horas. Lo que sorprende es ver cómo Nintendo se arriesgó a hacer cambios considerables en la fórmula de una franquicia cuyo éxito ha dependido, en buena medida, de sus tradiciones. El riesgo, me queda claro, pagó enormes dividendos con un GOTY en los Game Awards, la satisfacción de los fans y obvio, ingresos muy jugosos.


Dejaré atrás la polémica de si hay verdadera innovación o qué tan revolucionario es su gameplay; para mí lo fascinante de Breath of the Wild está en que brinda genuina libertad de exploración. Para algunas personas hay cierta esterilidad y, sí, no lo discuto, pero encontré que dicho aspecto es parte de un refinado equilibrio entre ambientación y exigentes mecánicas de combate. O sea, demasiados enemigos o una saturación de actividades habrían provocado que esta versión de Hyrule se sintiera abrumadora, cansada o hasta fastidiosa. ¡Hubiera sido terrible!


En cambio este Legend of Zelda me remitió a los orígenes de la saga, en la época del NES, cuando la primera aventura de Link fue liberadora y desafiante; BotW es, en mi opinión, una experiencia de gaming con esencia pura y sofisticada a la vez. Si bien no es un juego perfecto al mirarlo con mentalidad objetiva —aunque para mí, como fan, estuvo cerca de alcanzar la iluminación trifuerzosa—, es uno muy pulido y que, sobre todo, consiguió estimular mi capacidad de asombro una y otra vez, ya sea con los secretos de la exploración o con las posibilidades de experimentar con las habilidades.


Para saber más: Reseña de The Legend of Zelda: Breath of the Wil en 3DJuegos


Assassin’s Creed: Origins

Lo que siempre me ha encantado de Assassin’s Creed —algunas veces más que otras— es cómo consigue sumergirnos en una ambientación que, año con año, se siente más genuina. No digo realista, porque la fantasiosa trama es un opuesto a dicho término; pero en cuanto arquitectura, escenografía y hasta vestimenta, el cuidado que pone Ubisoft Montreal en la recreación histórica apuesta por un toque de realidad. Y en Origins amé dicho aspecto por su excelente ejecución.


El no tan antiguo Egipto es lo más asombroso que ha presentado Assassin’s Creed a la fecha —si acaso sólo lo rivaliza Unity— hasta en el más mínimo detalle. Con cada paso en la exploración se hace evidente que éste no sólo es un tributo a la civilización egipcia en épocas de Cleopatra, sino el mayor intento por encapsular la esencia de ese periodo histórico dentro de un videojuego. Tampoco es que llegue al extremo de ser clase de antropología (¡gracias a Anubis!), sin embargo la inmersión está tan bien trabajada que poco importa el grinding o la formulaica estructura de las misiones, al final me sedujo para regresar a seguir descubriendo cosas nuevas y a investigar su infinidad de recovecos.


Estoy muy consciente de que, más allá de la ambientación, otros componentes de la experiencia de juego causaron polémica o incluso fueron abiertamente una decepción para mucha gente. En mi opinión no hubo falla grave. El combate es más “pesado” y menos gratificante, pero a cambio me despertó mayor interés gracias a su mancuerna con el sistema de progresión (a la RPG) el cual, por cierto, considero entretenido y bien balanceado —crucifíquenme—. Si acaso el talón de Aquiles es la narrativa, ya que se mantuvo fiel a la tradición de ser “entretenida sin llegar a lo memorable”. Con todo es, después de la trilogía Ezio, uno de los Assassin’s Creed que más he disfrutado.


Para saber más: Reseña de Assassin’s Creed: Origins en 3DJuegos


Cuphead

Me bastó ver una sola imagen de Cuphead en 2014 para quedar flechado y para cuando apareció su primer teaser… ¡uff! Quedé enamorado de por vida. El valor artístico que imprimió MDHR Studios es digno de admiración, sobre todo cuando estás al tanto de la trágica historia de esfuerzo e hipotecas detrás del desarrollo, pues una cosa es rendir honores a la estética de las caricaturas clásicas de los 30s y, otra muy pero MUY distinta, recurrir a las técnicas de animación de antaño. Los protagonistas destilan carisma, el diseño de personaje es magistral —en especial los jefes que hacen referencia a algún corto animado del pasado—, los escenarios son únicos y la música una genialidad del jazz. En pocas palabras cada fragmento de la experiencia de juego es testamento de una gran dedicación de los desarrolladores.


Pero el valor artístico es una mitad de lo que hace magnífico a Cuphead, la otra radica en su embriagante desafío. Sí, leíste bien; si aún no juegas este título debes saber que con todo y la dificultad, tratar de vencer cada reto es una tarea adictiva, ya que su curva de aprendizaje está tan bien definida, que un poco de paciencia y fortaleza mental te recompensan con victorias cada vez más satisfactorias. Mi única queja es que los “patrones aleatorios” tan presumidos por los creadores del juego no fueron muy random que digamos; pero es una imperfección microscópica en una obra maestra de los beat’em up.


Para saber más: Reseña de Cuphead en 3DJuegos


Resident Evil 7

“Aberración que rompe con la fórmula”, “¿Dónde están Chris, Leon y Claire?”, “#dondeestanmiszombiespapu”. OK, entiendo que para algunos fans de la vieja guardia Resident Evil 7 no fue el siguiente gran paso de evolución que tanto necesita la franquicia desde los días de RE4; pero la inclinación hacia un ritmo menos intenso y, a cambio, mayores dosis de tensión, terror ocasional y supervivencia genuina, es refrescante. Podrán considerarlo “copia barata” de Silent Hill; para mí es un regreso a la esencia del primer Resident, cuando la claustrofobia de una mansión se combinó perfecto con el acecho de los zombies para crear una gran ambientación.


Soy aficionado de toda la vida al terror, tanto en cine como en videojuegos, así que el tono de Resident Evil 7 me encantó. No es la experiencia más sofisticada del género, ni la más original; no obstante apostar a lo seguro fue una buena decisión, pues Capcom mantuvo interesante y relevante cada momento del juego. Obviamente hay mucho que agradecerle a P.T., pero si esta es una probada del rumbo que llevarán la franquicia, al menos con spinoffs, no me molesta en absoluto. Y es que aún si Resident Evil 6 fue divertido, con sus matices de acción, survival y horror, se agradece cuando las experiencias de juego se mantienen más puras dentro de un solo género.


Para saber más: Reseña de Resident Evil 7 en 3DJuegos



Gerardo Moreno @germormal


Star Wars Battlefront II

Star Wars Battlefront II fue, sin lugar a dudas, uno de los juegos que más polémica y arena generó en 2017 debido a su sistema de progresión por loot boxes y microtransacciones. Incluso antes de salir a la venta, ya había decenas de quejas tanto de medios especializados como de usuarios porque tomaba alrededor de 40 horas de juego desbloquear un héroe aunque, claro, siempre podías sacar la billetera. Toda esa controversia hizo que el juego tuviera un pésimo lanzamiento y forzó a Electronic Arts a deshabilitar el sistema de microtransacciones, desbloquear la mayoría del contenido y, naturalmente, bajar el precio de los pocos héroes que quedaban bloqueados… por un tiempo limitado. Fuera de eso, la experiencia multijugador fue, a mi parecer, un copy paste del primero pero con naves, armas y mapas nuevos. Lo único rescatable fue el modo de batallas espaciales donde no hubo 20 bots, sólo hubo 10 y más jugadores… ¡wow!


Pero lo que me conquistó de Battlefront II fue el modo campaña que mucha gente pidió para el primer título y ahora nos concedieron. Diseñaron la campaña junto con LucasArts para que todo encajara en el universo de Star Wars, algo que los fans amaron. La historia resultó bastante sencilla y algo predecible, pero al menos a mí, me gustó mucho, porque no sólo te da una idea de lo que pasó con el Imperio justo al final del Episodio VI —cuando explota la Estrella de la Muerte— sino que también introduce personajes nuevos y por supuesto, algunos viejos para que veas qué es lo que estuvieron haciendo esos años. Y justo ahora, con el lanzamiento del Episodio VIII: Los Últimos Jedi, EA lanzó un contenido descargable gratuito que agregó 3 misiones a la campaña y nos dejó momentos antes del Episodio VIII.


Para saber más: Reseña de Star Wars Battlefront II en 3DJuegos


Forza Motorsport 7

Forza 7 fue la mejor exclusiva de Xbox One para este año pero también la única —claro, excluyendo Cuphead—. Es, indudablemente, un gran título para la consola de Microsoft que no por nada ganó el premio a Mejor Juego de Deportes en The Game Awards 2017. Dicho eso, Forza 7 es un extraordinario simulador y está diseñado para todos, desde los más nuevos en los juegos de carreras hasta los más veteranos que tienen su setup con volante y toda la cosa. La cantidad de contenido que ofrece este juego es enorme; el modo campaña está lleno de retos, eventos y campeonatos; mientras que el multijugador ofrece horas y horas de rejugabilidad.


El detalle de los autos, paisajes y las pistas es increíble y ni qué decir del suculento sonido. Pero donde Forza Motorsport 7 realmente brilla es en el Xbox One X porque está optimizado para correr en 4K a 60 FPS (cuadros por segundo). Lógicamente, para aprovechar esa característica necesitas un televisor 4K, pero aún corriendo el título en una pantalla regular, luce mucho mejor que en el Xbox One original. Si eres amante de los juegos de carreras o incluso si nunca has probado uno y deseas darle una oportunidad a este género, Forza Motorsport 7 es un gran juego para empezar.


Para saber más: Reseña de Forza Motorsport 7 en 3DJuegos


NBA 2K18

Año con año, los videojuegos de deportes invaden los estantes y las tiendas digitales para traernos más de lo mismo aunque con una dosis de innovación. Ya sabes: mejores animaciones, más movimientos, equipos con la camiseta actualizada, etc. Fuera de esto, es casi, casi lo mismo que la entrega del año previo. Pocos juegos de este tipo se refrescan como lo hace NBA 2K y en su edición 2K18 lo hizo de nuevo —aunque quizá no tan bien como en ocasiones anteriores—.


Hace un par de años, NBA 2K agregó el modo historia, donde vivías con tu personaje, atestiguabas cómo era entrar a la NBA, y cada año eran historias diferentes. Este año no fue la excepción, sólo que con un pequeño problema: las microtransacciones. El modo historia está plagado de ellas, tanto que hasta cambiarte el peinado cuesta monedas, que claro, puedes obtener jugando o puedes sacar la tarjeta de crédito y hacerlo de una manera... más rápida. La historia también resultó un poco lenta y además, tuvimos que estar entrenando constantemente para mejorar a nuestro jugador en unos mini-games que al final eran más frustrantes que divertidos. Fuera de eso, el juego es una verdadera joya. La simulación, la presentación, los controles, los gráficos, todo es genial y además incluye diferentes modos de juego los cuales te darán cientos de horas de diversión.


El modo que yo disfruté más fue MyGM, en el que eres el manager general del equipo de tu elección, lo que te permite cambiar de entrenadores, jugadores e incluso modificar el precio de los boletos; cambiar el tipo de entrenamiento de los jugadores, entre muchas cosas más. Además de esto puedes jugar todos los partidos de una temporada, que si no mal recuerdo son poco más de 80 o, si te da flojera, puedes simularlos —aunque yo llevo poco más de 40 y he disfrutado cada uno de ellos—.


Para saber más: Reseña de NBA 2K18 en 3DJuegos


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