Usuario anónimo
Iniciar sesión | Regístrate gratis
Especial

Para jugar bien en los Smartphones habría que solucionar esto

Tres problemas que resolver y tres ocasiones en las que se superaron.

Por / 78 comentarios
Para jugar bien en los Smartphones habría que solucionar esto

Cuando pensamos en videojuegos pensamos en plataformas; es inevitable, pues asociamos automáticamente el título en cuestión con donde lo hemos jugado. Sin embargo, cuando pensamos en ello, es muy probable que no lo hagamos de manera inmediata en smartphones, y si lo hacemos será como un sistema secundario o "casual" a pesar de ser actualmente, y por mucho, el lugar en donde hay un mayor número de jugadores tanto activos como potenciales, así como el que mayor volumen de ingresos se mueve. Incluso hay competiciones de eSports sobre exclusivos de móviles.


¿Entonces por qué sucede esto? Una de las conclusiones posibles es porque los smartphones no han sido diseñados como una plataforma para jugar, sino que han adquirido esta característica con el tiempo, pero si echamos la vista atrás el PC no partió de un escenario muy distinto y nadie duda de la inclusión de los ordenadores como uno de los grandes sistemas para jugar tanto en el pasado como hoy en día.


Personalmente, creo que este suceso se da porque el PC ha sabido adaptarse a las demandas de los jugadores a través del hardware y el software hasta el punto de diferenciar equipos en función de su cometido, por eso hablamos de ordenadores para jugar o usamos términos como PC Gaming.


 De jugar a Snake en la parada del bus a poder echar una partida con amigos a Fortnite desde mi teléfono mientras ellos están jugando en casa. El camino que hemos recorrido ha sido breve, pero muy grande. De jugar a Snake en la parada del bus a poder echar una partida con amigos a Fortnite desde mi teléfono mientras ellos están jugando en casa. El camino que hemos recorrido ha sido breve, pero muy grande.

En los smartphones este proceso lleva ya en funcionamiento unos años, y hemos sido testigos de una evolución en el modo en el que se anuncian y desarrollan tanto los juegos para móvil como los propios smartphones, evolución que sigue hoy.


Sin embargo, aún hay un gran camino por recorrer y existen muchos problemas que deben ser solventados antes de poder hablar de smartphones para jugar. Hoy traemos tres de esos problemas que deben ser superados cuanto antes para consolidar a los "smartphone gaming" como una opción real.



I. La temperatura y sus limitacionesEmpezamos con uno de los mayores problemas a los que se enfrentan tanto los desarrolladores como los jugadores de móvil en todo el mundo. La temperatura es un problema importante en cualquier dispositivo electrónico, todos nuestros dispositivos generan calor al usarlos y en el caso de tareas con una carga significativa, como lo es el jugar, hay que disiparlo correctamente para no afectar a nuestra experiencia de uso y no dañar los componentes de nuestro equipo.


De igual modo que los ultrabooks no están pensados para disipar grandes temperaturas, los móviles son incapaces de disipar estas de modo eficiente en sesiones largas de juego. Si tienes otra alternativa ¿Quién utiliza un ultrabook para jugar?De igual modo que los ultrabooks no están pensados para disipar grandes temperaturas, los móviles son incapaces de disipar estas de modo eficiente en sesiones largas de juego. Si tienes otra alternativa ¿Quién utiliza un ultrabook para jugar?

Nos pasa a todos, los ventiladores de nuestras consolas sufren en grandes mundos abiertos y nuestras tarjetas gráficas parecen cazas en pleno despegue cuando las llevamos al límite de su poder. No es diferente en dispositivos móviles, los smartphones también tienen CPU y GPU que refrigerar, pero paremos a pensar cómo lo hacen exactamente. En prácticamente todos los casos será refrigeración pasiva en dispositivos muy finos, una solución de disipación lejos de ser óptima.


¿Cómo nos afectan las temperaturas?La temperatura tiene efectos inmediatos sobre nuestro dispositivo cuando sube demasiado, principalmente pérdidas de rendimiento, pues al no ser capaz de eliminar el calor que generan los componentes, el teléfono bajará las frecuencias de la CPU y GPU para mantenerse más frescos (y en el proceso, nuestro juego irá peor), si no puede hacerlo tendremos cuelgues o cierres. A esto se le suele llamar thermal throttling y el un problema que comparten todos los dispositivos finos y ligeros. Otro efecto directo y fácil de apreciar es que el propio dispositivo está caliente (valga la redundancia), en los casos más críticos llegando incluso a incomodar a la hora de tenerlo en mano.


Un pequeño ejemplo de cómo las temperaturas pueden ser algo más acusadas de lo que nos gustaría mientras más tiempo jugamos.Un pequeño ejemplo de cómo las temperaturas pueden ser algo más acusadas de lo que nos gustaría mientras más tiempo jugamos.

Quien ya lo hizo: Razer Phone (2017)Cuando Razer dijo que el público objetivo de su teléfono eran los jugadores no lo dijo por nada, el Razer Phone tiene unas cuantas características interesantes de cara a esta actividad, pero por lo que está aquí es por su sistema de refrigeración, si abrimos uno podremos comprobar el mimo puesto por la compañía en mantener el dispositivo a buenas temperaturas. El terminal cuenta con una tubería de cobre interior de un tamaño significativamente mayor que otros móviles de su misma gama, razón por la cual es algo más ancho que sus homólogos, logrando mantener unas temperaturas relativamente estables incluso en momentos de carga, lo que nos permite jugar más tiempo sin comprometer la experiencia de juego.


Razer cuidó mucho el diseño, tanto interno como externo, de su dispositivo.Razer cuidó mucho el diseño, tanto interno como externo, de su dispositivo.

II. La batería y los tiempos de juegoEste es uno de los problemas al que siempre han tenido que hacer frente todos los dispositivos portátiles. La batería es uno de los factores limitantes a la hora de jugar, y en el caso de los smartphones (y en relación con el punto anterior), uno de los más preocupantes dado que un teléfono debe estar permanentemente encendido y conectado para un uso normal del mismo fuera de nuestras sesiones de juego, por lo que todos nos lo acabamos pensando dos veces antes de continuar en el metro con nuestra partida a GTA Vice City cuando necesitamos el teléfono operativo todo el día.


Para jugar bien en los Smartphones habría que solucionar esto

¿Cómo nos afecta la ausencia de batería?El desgaste extra de la batería mientras jugamos viene dado, como en el caso anterior, de las subidas que necesitan hacer el procesador y GPU de nuestro teléfono para ejecutar los juegos correctamente, esas subidas de frecuencias aumentan la energía que necesitan estos componentes para funcionar, lo que acaba por mermar considerablemente el tiempo de uso de nuestro dispositivo. Además, cuando la batería alcanza niveles bajos el móvil tenderá a reducir el consumo, empeorando nuestra experiencia de juego para ganar unas horas de batería extra.


Quien ya lo hizo: Asus Zenfone 3 ZoomAunque no es el único ejemplo de móvil con una gran batería, este terminar puede presumir de ser el smartphone con la batería más duradera de los que podemos encontrar en el mercado, con un tiempo medio en uso no intensivo que supera las 15 horas de uso. Lo que en tiempo de juego se traduce en más de 6-7 horas de juego intensivo. Eso supera en más de una hora lo que duraba la batería de la vieja PSP en agotarse, para tener una referencia mental de cuanto podemos exprimir este teléfono. Por desgracia, dado su grosor, el Zenfone 3 tiende a calentarse más de la cuenta, pero se lo perdonamos por dejarnos jugar más tiempo.


Que no te engañe su finura, este smartphone tiene una batería absolutamente demencial.Que no te engañe su finura, este smartphone tiene una batería absolutamente demencial.

III. El control analógicoEs un poco injusto colocar esto como un problema de los smartphones, ya que no es culpa de los fabricantes que gran parte de los títulos que merece la pena jugar en móvil son ports de juegos que han salido antes en otras plataformas y fueron ideados para los controles de las mismas. Sin embargo, no tener en cuenta que esto ocurre es un error, y aunque ya no pocos los videojuegos que adaptan sus controles de un modo más acertado o directamente se crean juegos 100% ideados para su disfrute en móviles, cuando esto no ocurre siempre echamos de menos la sensación o el control que nos da pulsar un botón o mover un stick.


Aunque podamos encontrar juegos perfectamente diseñados para jugar en smartphone o tablets, no siempre será el caso.Aunque podamos encontrar juegos perfectamente diseñados para jugar en smartphone o tablets, no siempre será el caso.

Pese a ello, pocos fabricantes están dispuestos a reestructurar o reimaginar sus dispositivos para facilitar la inclusión de botones analógicos, por lo que la mayoría de soluciones pasan por dongles y otros accesorios similares.


Una propuesta interesante por parte de Apple que nunca llegó a ver la luz. Podría haber llegado a ser una solución elegante para mantener un control analógico sin deformar la estructura del smartphone.Una propuesta interesante por parte de Apple que nunca llegó a ver la luz. Podría haber llegado a ser una solución elegante para mantener un control analógico sin deformar la estructura del smartphone.

¿Cómo nos afecta no tener control analógico?Como ya he mencionado, no tener acceso a botones físicos no es un problema insalvable, y siempre podemos hacernos con un accesorio externo que nos permita jugar sin problemas. Si no tenemos esa posibilidad, vemos como (si no está adaptado el juego correctamente) perdemos gran parte de la información en pantalla y sufriremos de la falta de precisión a la hora de ejecutar cada comando, ya que no hay ningún limitador físico que nos señale cuando hemos pulsado cada botón o cuando tenemos que dejar de mover el joystick virtual para desplazarnos correctamente, por poner algunos ejemplos rápidos.


Quien ya lo hizo: Sony Ericsson Xperia PlayDe entre todas las opciones posibles, el ya lejano Xperia Play nos ofrecía una experiencia de uso singular en el momento en el que salió al mercado, ya que este terminal podía deslizarse para dar acceso a un control analógico (Y un "modo juego" que modificaba la interfaz) muy parecido al que podíamos encontrar en PSP GO, la iteración de menor tamaño de la famosa consola de Sony. A pesar de lo interesante de la propuesta, el mal momento que pasaba la división de smartphones de Sony por aquél entonces y la falta de demanda hizo que no viéramos una continuidad clara de esta propuesta.


Con su control retráctil, este smartphone nos permitía jugar como si de una PSP se tratase.Con su control retráctil, este smartphone nos permitía jugar como si de una PSP se tratase.

Actualmente estamos viendo como el mercado comienza a ofrecer smartphones cuyo punto fuerte son sus características dedicadas a jugar (Razer Phone, BlackShark de Xiaomi, el teléfono de Asus ROG…), por lo que este paradigma y estos problemas poco a poco se están solucionando, aunque aún queda mucho camino por recorrer, no sólo en el lado del hardware que hemos visto hay aquí, si no en el software, especialmente a la hora de eliminar ciertas prácticas poco apetecibles para los jugadores dentro de estas plataformas. Aun así, esperamos que te haya resultado interesante este especial y siéntete libre de compartir tus reflexiones en los comentarios.


Más sobre: Smartphones, Android y Ios.