Usuario anónimo
Iniciar sesión | Regístrate gratis
nav1nav2nav3
Especial

¿Por qué afecta tanto el sombreado de los gráficos al rendimiento de los juegos?

El modo en el que se renderizan estos efectos en los videojuegos, es la clave.

Por / 50 comentarios
¿Por qué afecta tanto el sombreado de los gráficos al rendimiento de los juegos?

No es ninguna locura afirmar que el apartado gráfico es un aspecto muy influyente a la hora de jugar a un videojuego. Desde el diseño artístico hasta el apartado técnico, pasando por el lenguaje visual; todo lo que vemos en pantalla está creado para meternos de lleno en la experiencia que envuelve a un videojuego concreto.


El apartado técnico es uno más de estas piezas que conforman el puzle de los “gráficos” en un título, una pieza de mucho peso en el videojuego AAA moderno, siempre a la carrera de ofrecer las imágenes más impactantes a cada mapa o escena cinemática. Sin embargo, esta búsqueda de los gráficos más avanzados es un arma de doble filo, ya que está siempre limitada por la capacidad del hardware del momento, llegando a influir negativamente en otro de los puntos clave del apartado técnico: el rendimiento.


De las múltiples opciones que conforman este apartado, la iluminación y las sombras son unas de las más influyentes tanto en la imagen final como en el rendimiento ya nombrado, cambiando drásticamente la manera de percibir un juego en su ausencia, puesto que influyen en nuestra percepción del espacio, el volumen y la distancia; pero atacando gravemente a la fluidez del título cuando se usa en exceso, especialmente cuando entran en juego los reflejos o las luces dinámicas.


Por qué afecta al rendimientoAunque pueda parecer obvio, las sombras están íntimamente relacionadas con la luz, pero en un entorno renderizado en 3D la luz es un elemento muy costoso, en recursos y tiempo, de reproducir con fidelidad. Por esta razón, los desarrolladores se valen de pequeñas artimañas para crear entornos que parecen correctamente iluminados.


¿Por qué afecta tanto el sombreado de los gráficos al rendimiento de los juegos?

Uno de los métodos más comunes es a través de un mapa de sombreado. Se trata de una escena adicional creada desde el punto de vista de la fuente de luz ­­ (a diferencia de la cámara, que es sobre lo que tiene control el jugador normalmente) que determina si un objeto está expuesto a esta luz y a qué distancia, asignándole un valor que determina si dicho objeto tendrá o no una sombra. Por cada fuente de luz en un cuadro debe renderizar una nueva escena de este tipo, por lo que, a mayor número, más recursos para renderizar cada cuadro.


Otras técnicas como el trazado de rayos, del que hablamos recientemente en este artículo sobre el raytracing, siguen procesos ligeramente diferentes que pueden resultar en una escena más o menos fotorrealista, pero todas caen en el mismo principio: a mayor número de fuentes de luz, mayor número de cálculos necesarios y peor rendimiento en el proceso.


El uso inteligente supera al númeroTeniendo claro el consumo que puede suponer el tener activos muchas fuentes de luz activas en una misma escena mientras jugamos, queda preguntarse cuál es el mejor uso posible de la mismas para no destrozar el rendimiento mientras conseguimos el efecto deseado.


Shadow of the Tomb Raider con las sombras desactivadas.Shadow of the Tomb Raider con las sombras desactivadas.

Hay que tener en cuenta que las sombras no son lo único que se renderiza en pantalla y que hay un buen número de factores no relacionados con el mapa de sombreados, que también influyen enormemente en el aspecto final de cada cuadro y en el rendimiento de nuestro equipo mientras los renderiza. Por ello, para conseguir el efecto deseado, la clave no está en usar sombras en el mayor número de puntos posibles, si no escoger una iluminación general y una serie de "puntos calientes" que den mayor profundidad a la imagen.


Incluso sin ejecutar el juego con las sombras a su máxima calidad posible, el resultado es realmente apreciableIncluso sin ejecutar el juego con las sombras a su máxima calidad posible, el resultado es realmente apreciable

Algunos de estos efectos, como los de post-procesado, no añaden nuevos elementos a la escena, sino que enriquecen el nivel de detalle de esta. Muchas de estas técnicas ayudan del mismo modo que las sombras a crear la sensación de volumen y espacio en un entorno renderizado, complementandose con la iluminación para no usar un gran número de estas en cada escena.



El efecto de las sombras en nuestros videojuegosPero todo esto es sólo teoría. Para entender la influencia de esta opción gráfica en el rendimiento de nuestros juegos hay que ponerse a jugar de verdad. Los jugadores de consola se ven tan afectados por el uso de las sombras como cualquier otro jugador, pero como viene siendo habitual recurriremos al PC para realizar pruebas por las facilidades que proporciona a la hora de modificar el aspecto de nuestros videojuegos.


¿Por qué afecta tanto el sombreado de los gráficos al rendimiento de los juegos?

Títulos como Shadow of the Tomb Raider, The Witcher 3, o Hellblade son un buen escenario de pruebas por el uso de esta opción, sus opciones de configuración y la capacidad de modificar las sombras para el usuario; lo que nos deja unos resultados interesantes en forma de números brutos. La ausencia total de sombras aumenta de un modo espectacular el rendimiento (como era de esperar), pero también cabe destacar el poco impacto de esta opción en niveles bajos, sobre todo comparado con los estadios más altos de la opción.



Unas palabras finalesAunque su efecto en el rendimiento de nuestros equipos es muy alto, el uso de las sombras es una de las herramientas más comunes en el videojuego 3D moderno. Su posición como un elemento cosmético la convierte en una opción prescindible para "simplemente jugar a un título", tendiendo en muchas ocasiones a eliminarse para reducir el número de distracciones en pantalla en el caso de títulos concretos, normalmente los eminentemente competitivos.



Por ejemplo, en Hellblade: Senua's Sacrifice es posible eliminar completamente las sombras modificando los archivos del juego, pero perderemos parte de esa atmósfera opresiva del título de Ninja Theory.


Sin embargo, su ausencia, aunque requerida en muchas ocasiones para los sistemas más modestos y situaciones concretas, merma muchísimo la calidad de la imagen que finalmente se muestra en pantalla. Si nuestro objetivo es la inmersión, lo ideal sería no prescindir de esta opción. Una reducción en la calidad mostrada en nuestras opciones gráficas debería ser suficiente para mantener adecuado el aspecto de nuestros juegos, mientras no castigamos el rendimiento.


Más sobre: Videojuegos.