Usuario anónimo
Iniciar sesión | Regístrate gratis
Funs & Games

¿Cuánto hay de cierto en la leyenda de la escasez de monedas que provocó la recreativa de Space Invaders?

El mito se desmorona por su propio peso, pero eso no significa que no haya ciertos elementos de realidad.

Por / 16 comentarios
¿Cuánto hay de cierto en la leyenda de la escasez de monedas que provocó la recreativa de Space Invaders?

Es algo que no falla nunca. Cuando se habla de Space Invaders, sea cual sea su contexto, siempre acaba por aparecer aquella clásica leyenda urbana que asegura que su éxito provocó una escasez fulminante de monedas en Japón. Una leyenda que sirve para ejemplificar el espectacular éxito de este clásico de Taito a su salida el año 1978, el cual consiguió vender durante su periplo comercial japonés, sin contar secuelas y adaptaciones a consola, más de trescientas mil máquinas.


El mito se desmorona por su propio pesoMuy pocos videojuegos han conseguido emular semejantes cifras desde entonces, ni mucho menos provocar semejante furor en los barrios japoneses, donde de la noche a la mañana aparecieron cientos de nuevos salones recreativos. Sin embargo, pese a la exorbitante cantidad de monedas que se introdujeron en Space Invaders, esta leyenda urbana es falsa. No es más que un mito. Basta un poco de sentido común para comprender que no tiene ningún sentido. Porque todas aquellas monedas no desaparecían del mercado sin más. Sea en una máquina arcade o en cualquier tipo de máquina de vending, el dinero recaudado vuelve tarde o temprano a la circulación, ya que los propietarios de estas máquinas o gastan su recaudación o la embolsan en algún banco.


El mito se desmorona por su propio peso, pero eso no significa que, como casi todas las leyendas urbanas, ésta no tenga ciertos elementos de realidad. Porque a finales de los años setenta Japón sí sufrió de una falta de monedas de cien yenes, la cual es una de las más utilizadas en el país. Los números no engañan: según su Casa de la Moneda, en el año 1978 se acuñaron menos monedas que en cualquier otro momento de la década. Si en 1973 se pusieron en circulación 680.000.000 nuevas monedas, durante el año de lanzamiento de Space Invaders no se llegó ni a la mitad. Solo se grabaron 292.000.000 nuevas. Cifras que a partir del año siguiente recuperaron cierta normalidad. Es decir, que la escasez de monedas no la habría provocado el título de Taito, sino el propio gobierno de la nación.


Invader House, salón recreativo dedicado a Space Invaders, en 1978. Foto: Taito.Invader House, salón recreativo dedicado a Space Invaders, en 1978. Foto: Taito.

Una posible explicación es que law monedas eran aleación de plata¿Cuáles fueron las razones de semejante descenso? Es difícil de asegurar al cien por cien, especialmente por parte de un ignorante en materia económica como un servidor, aunque algunos historiadores han apuntado que probablemente fue una medida del gobierno nipón para controlar la inflación y favorecer la exportación. La segunda mitad de la década de los setenta fueron años muy ajetreados para Japón, cuya producción tecnológica había empezado a tomar por la fuerza los mercados internacionales, por lo que interesaba ayudar a las empresas a exportar sus productos. Aunque esta repentina disminución en la producción no explica la falta de monedas en circulación, pues en teoría las de años anteriores compensaban aquel descenso. Es más, si una baja acuñación de moneda provocase una carencia en circulación, ¿por qué en 1983 no hubo tales protestas si la Casa de la Moneda solo produjo 41.850.000 de nuevas piezas?


Una posible explicación es que hasta 1967 la moneda de cien yenes estaba compuesta de una aleación de un sesenta por ciento de plata. El precio del material se había disparado durante aquellos años, por lo que aquellas monedas eran muy valiosas, mucho más de su valor nominal, por lo que muchos especuladores acumularon todas las que pudieron para fundirlas y vender la plata por su cuenta. Por eso mismo el gobierno acuñó tantas nuevas monedas a partir de 1973, para en teoría compensar la desaparición de todas estas piezas.


¿Cuánto hay de cierto en la leyenda de la escasez de monedas que provocó la recreativa de Space Invaders?

Ningún economista de renombre se ha dedicado a estudiar este casoEstas razones son las que esgrimen la mayoría de historiadores para explicar esta supuesta escasez de monedas de cien yenes. Digo supuesta porque, aunque unánimemente se afirme que sucedió tal cosa, en realidad no contamos con ninguna fuente oficial que lo confirme salvo algunos artículos de periódico puntuales. Lo que entendemos como una gran debacle económica, lo más probable es que no fueran más que pequeños episodios en algunas zonas muy concretas del país. Ningún economista de renombre se ha dedicado a estudiar este caso, porque nada apunta a que fuera tan grave como afirma la leyenda.


De hecho, si la debacle hubiera sido tan significativa, las cifras de recaudación de Space Invaders hubieran sido menores, la cual el periodista Steve Bloom calculó en 1982 que ascendían a mil millones de dólares en todo el mundo. Hemos de entender que el éxito de la obra maestra de Taito supuso un éxito sin precedentes en el mercado del recreativo japonés, donde se inauguraron incluso salones dedicados exclusivamente al juego a los que llamaron Invaders House. Por lo que probablemente sus aficionados tomaron cualquier argumento por rebuscado que fuera para agrandar su leyenda. Por cacareada que sea, ésta no es más que un mito; uno que ni siquiera ha trascendido más allá de la industria del videojuego.


Una lectura:

  • Invasion of the Space Invaders de Martin Amis
  • Pese a su enorme trascendencia, hay pocos libros dedicados a Space Invaders. Éste, publicado originalmente en 1982, sirve como excelente reflejo de la época que le tocó vivir y los enormes cambios que vivieron los recreativos de entonces. Ha sido republicado hace poco, con traducción al español.
¿Cuánto hay de cierto en la leyenda de la escasez de monedas que provocó la recreativa de Space Invaders?

Más sobre: Space Invaders, Funs & Games y Aprende sobre videojuegos.