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Opinión

¿Deberían Nintendo y PlayStation mover ficha tras la compra de Activision-Blizzard por parte de Xbox?

La compra de Microsoft abre el debate sobre si sus competidoras más directas deberían modificar su estrategia.

Por / 204 comentarios

Aún estamos a comienzos de 2022, pero muy probablemente acabará convirtiéndose en la noticia del año. Microsoft ha sacado su enorme músculo financiero para realizar una compra histórica, probablemente inalcanzable para otras compañías que no sean gigantes como Google, Amazon, Facebook o Apple. Ante este panorama, en que Xbox se hace con estudios consagrados y de renombre a golpe de talonario (como ya ocurrió con Bethesda), la pregunta más obvia es pensar en qué van a hacer sus más directas competidoras. ¿Tienen capacidad de respuesta Nintendo y Sony? Mi respuesta es clara: no, al menos no en lo que se refiere a adquisiciones.


Y no lo es por varias razones. La primera, que la filosofía empresarial de Japón es muy distinta a la occidental. La segunda, que aunque quisieran, una compra así no se la podrían permitir. Para poneros solo un dato, Activision supera a Nintendo en capitalización bursátil. Sony tiene una mayor capitalización, pero aun así es más de diez veces inferior a la de Microsoft. Este tipo de operaciones no se las podrían permitir. El equipo de Phil Spencer lo sabía, y han conseguido los apoyos necesarios en Redmond (tarea seguro que nada sencilla) para sacar adelante una maniobra en que la palabra "ambición" se queda corta. No obstante, esto no quiere decir que Nintendo y Sony no tengan nada que hacer.



¿Deberían Nintendo y PlayStation mover ficha tras la compra de Activision-Blizzard por parte de Xbox?

Una de las tareas pendientes de Nintendo desde hace varios años es incrementar su capacidad interna de producción de videojuegos. Recientemente, hemos conocido que las oficinas de Kioto se van a expandir con una inversión de 880 millones de dólares. La construcción de un nuevo centro de desarrollo tendría que ver con el deseo de Nintendo por confiar menos en las subcontrataciones (acuerdos con otras compañías) y por crear más productos realizados 100% dentro de sus oficinas. A este respecto, los nipones podrían apostar por afianzar sus grandes marcas (Mario y Zelda), aparte de rescatar licencias caídas en el olvido: F-Zero, Wario Land, Wave Race y un largo etcétera.


Nintendo trabaja para incrementar su capacidad interna de producción de videojuegosPor supuesto, están obligados a seguir generando nuevas IP, y ahí tienen un amplio margen de mejora, porque Splatoon data del año 2015. Luego está el tema de los acuerdos con compañías externas como Retro Studios o Mercury Steam. A Nintendo le cuesta mucho salir de Japón, pero debe hacerlo. No debería solamente centrarse en sus estudios internos, sino confiar en talentos de todo el mundo. La reciente colaboración con Ubisoft Milán para dar lugar al fabuloso Mario y Rabbids es un buen ejemplo del camino a seguir. Pero debe hacerse con más ritmo, invirtiendo una mayor cantidad de dinero. Ahora que Nintendo Switch ha explotado en ventas es el momento de dar un empujón… y también de recuperar la confianza de una parte importante de sus usuarios.


¿Deberían Nintendo y PlayStation mover ficha tras la compra de Activision-Blizzard por parte de Xbox?

Por parte de Sony, lleva ya mucho tiempo confiando en la adquisición y formación de estudios, integrándolos dentro de su organigrama empresarial de una manera muy efectiva. Naughty Dog, Polyphony Digital, Santa Monica, Media Molecule, Insomniac, Sucker Punch… La marca PlayStation está bien servida y está acostumbrada a producir videojuegos de alto presupuesto y con mucha calidad. Además, recientemente han realizado apuestas muy arriesgadas, como la sorprendente transformación de God of War (dirigida por Cory Barlog) y la apuesta por nuevas propiedades intelectuales del estilo de The Last of Us, que se han convertido en éxitos de ventas.


Sony lleva mucho tiempo confiando en la adquisición y formación de estudiosConsidero que la compañía japonesa parte de una buena posición, pero probablemente querrá seguir ampliando la marca PlayStation Studios… y más ahora. Eso sí puede hacerlo, pero con movimientos que vayan más de abajo-arriba. Es decir, hacer una compra tan ruidosa como la de Activision es improbable, pero sí que podemos ver cosas como formar un nuevo estudio a partir de veteranos, seguir aliándose con desarrolladoras del estilo de Kojima Productions o firmar acuerdos puntuales como el de Final Fantasy VII Remake. La reciente caída en bolsa de Sony tras la noticia de adquisición de Xbox sobre Activision podría sembrar dudas, pero mi opinión es que será algo pasajero.


¿Deberían Nintendo y PlayStation mover ficha tras la compra de Activision-Blizzard por parte de Xbox?

En definitiva, no creo en una respuesta contundente a lo de Microsoft, y sería lo más sensato. Mi lógica me dice que Nintendo y Sony seguirán a lo suyo, porque no les va nada mal. Observarán muy de cerca este movimiento, eso seguro… Si acaso se complican las cosas por la adquisición de Activision (que a priori no debería ocurrir) tendrán un margen de maniobra limitado pero igualmente interesante: principalmente, seguir mejorando su capacidad de producción y dar lugar a videojuegos de calidad. Sin ir más lejos, de PlayStation se esperan más de 25 nuevos videojuegos por parte de sus estudios internos. Nintendo, por su lado, tiene un año muy prometedor con Zelda Breath of the Wild 2, Splatoon 3 o Bayonetta 3. El talonario es importante, pero no lo único. Los próximos meses serán interesantes para ver la capacidad de maniobra de unos y otros… y también para hacernos una mejor idea de lo que puede ocurrir.


Más sobre: Opinión, PlayStation y Nintendo.

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