
Dunkerque fue la primera película que llevó a Nolan a competir por el Oscar a Mejor Película, aunque no lo ganó
Christopher Nolan es un director atípico hoy en día. Lo mismo se embarca en dar una nueva vida al Batman más clásico con un enfoque realista, que se va al espacio a hablar del amor o decide destruir un Boeing 747 real contra un edificio. Sin embargo, su primera nominación al Oscar a Mejor Director llegó con su primera y, hasta ahora, única película bélica: Dunkerque. Lo que está claro es que la cinta, considerada por muchos como lo más pobre de su filmografía y por otros como una de las mejores películas bélicas de la década pasada, es una de esas películas tan divisivas que hay que ver al menos una vez. Y esta noche puedes hacerlo en Prime Video, HBO Max y Movistar Plus+, y, desde este mismo verano, en Netflix.
Entrando en su nueva era, donde el tiempo es un recurso no simplemente para dar forma a la historia, sino para marcar el ritmo y el método para contarla, Nolan se embarcó en contar la Operación Dinamo a destiempo. Aquel hecho histórico de la Segunda Guerra Mundial narra la evacuación de las tropas aliadas atrapadas en la costa francesa en 1940. Cerca de 338.000 soldados británicos, franceses, belgas y neerlandeses fueron evacuados hacia Reino Unido mientras las fuerzas alemanas conquistaban Europa. Aunque lejos de ser simplemente una de esas pericias increíbles de sargentos experimentados, la Operación Dinamo destacó por la implicación de civiles británicos y franceses, así como pescadores belgas, que, con sus pequeñas embarcaciones, se reunieron para salvar al mayor número de soldados posible.
Una historia real con algunas licencias de Nolan
De hecho, la película respeta buena parte de los acontecimientos fundamentales, pero simplifica la operación alrededor de este acto de bondad para construir su relato. Por ejemplo, los pequeños barcos civiles tuvieron un papel importante, pero la mayoría de soldados fueron rescatados por buques navales. Aunque es cierto que muchos de estos grandes barcos no podían fondear cerca de la playa debido a la poca profundidad y al riesgo de quedar encallados, más del 90% de los soldados evacuados salieron de Dunkerque en grandes buques de la Royal Navy. También hay personajes ficticios y situaciones alteradas, mientras que algunos historiadores han señalado omisiones importantes, como el papel de las fuerzas británicas que defendieron el perímetro, algo que solo vemos al comienzo de la película con el personaje de Fionn Whitehead.
Aun así, Nolan condensó diez días en una cinta de menos de dos horas con, al menos, un 80 % de fidelidad al hecho histórico, lo que es un logro se mire por donde se mire. Como logro fue el uso de las cámaras IMAX. Dunkerque fue la quinta película del director con esta tecnología, pero la primera en la que se utilizó IMAX como formato de rodaje principal; aunque no íntegro, ese logro lo tiene La Odisea. Nolan y el director de fotografía Hoyte van Hoytema decidieron rodar la película combinando IMAX de 65 mm y película de 65 mm convencional, con aproximadamente el 75 % del metraje capturado en IMAX.
Con esto, Nolan trabajó en una de sus cintas menos aplaudidas, en parte por culpa de su estructura. La cinta aborda la historia desde tres perspectivas: la playa con los soldados, el aire con las fuerzas británicas y el mar, poniendo el foco en los civiles. Sin embargo, la estructura está alterada. Si bien el director británico pone sobre la mesa, desde el comienzo, los ingredientes necesarios para entender que la historia está contada desde tres perspectivas y tres momentos diferentes de los últimos dos días de la Operación Dinamo, lo cierto es que esta estructura fue algo desconcertante para muchos.
Eso sí, aquí va un rumor desmentido: Nolan no quiso destruir un avión real de la Segunda Guerra Mundial. Se sabe que el director es muy poco defensor del CGI en situaciones donde no sea imprescindible, y destruir un avión original de la Luftwaffe que combatió hace 80 años era algo que se podía hacer. Sin embargo, el director jamás tuvo dicha intención. Se rumoreó durante mucho tiempo que Nolan dio órdenes de comprar uno de estos cazas por cinco millones de dólares para destruirlo ante las cámaras. "¡Jamás lo haría! Obviamente nunca... Estos aviones son tan hermosos y tan valiosos por muchísimas razones!", añadió el director.
Aun con esas licencias y las críticas, la película fue un éxito tanto entre la crítica como en taquilla. Además, fue la primera película que llevó a Nolan a los Oscar para competir por la estatuilla de Mejor Director, algo que solo repitió con Oppenheimer, donde ganó. Asimismo, recaudó aproximadamente 549 millones de dólares en todo el mundo y durante años fue la película sobre la Segunda Guerra Mundial más taquillera de la historia, hasta que Oppenheimer volvió a superar ese hito.
Vía | GryOnline
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