Compra o espera: Pixel Ripped 1995
Luego de un primer experimento de ofrecer al jugador varios juegos inspirados en los clásicos de Game Boy dentro de un juego de realidad virtual con Pixel Ripped 1989, el estudio brasileño Arvore está de regreso con una secuela directa para esta aventura en la que los juegos clásicos rompen la cuarta pared y nos llevan a un viaje nostálgico de juegos clásicos de la década de los 90. ¿Quieres saber más? Aquí te presentamos nuestras impresiones finales de Pixel Ripped 1995.
Una de las ventajas que tiene la realidad virtual es provocar vivencias especiales en quien coloca sobre su cabeza un casco de VR y lo que ha logrado el estudio brasileño Arvore con sus juegos de la serie Pixel Ripped es digno de ser reconocido como un experimento acertado que logra llevarnos de la mano en un viaje de nostalgia a todos los que crecimos con juegos clásicos.
Luego de presentar al mundo su idea con Pixel Ripped 1989 como una serie de juegos dentro de un juego, el estudio está de regreso con una secuela que nos lleva a los años dorados de la década de los noventa, la etapa en la que los juegos 2D llegaron a su mejor época con las consolas de 16 bits para, gradualmente, dar paso a la era de los juegos en 3D.
Pixel Ripped 1995 es una aventura corta, pero llena de sustancia y buenas ideas. Es un juego de realidad virtual completamente cómodo para aquellos a los que el vértigo del movimiento puede causarles cierto malestar. En este artículo te ofrecemos nuestras impresiones finales de este título que ya está disponible en dispositivos de realidad virtual para PC y en PS VR.
Un increíble viaje al pasado lleno de nostalgia
Sin importar que hayas o no jugado Pixel Ripped 1989, su premisa es muy sencilla y fácil de entender para cualquier entusiasta de los juegos en realidad virtual. La heroína del juego Pixel Ripped conocida como Dot ve amenazado el mundo de los videojuegos por un villano que, usando un poderoso artefacto, es capaz de extender su maldad incluso al mundo real. Es así que Dot y su mentor no dudan un segundo en romper la cuarta pared de su videojuego para solicitar el apoyo de un jugador y poder acabar con el mal en ambos planos de la realidad.
El viaje nostálgico de este título nos lleva al año de 1995. Dot pasó de ser un sprite monócromo de consola portátil en su juego anterior a un complejo personaje de 16 bits de un juego de acción con vista isométrica que nos recuerda a los RPGs de acción de la época. Esta experiencia en realidad virutal no sólo te permite ver el mundo pixelado de Dot en primera persona, al mismo tiempo no tardará mucho para ponerte en el cuerpo de David, un niño de 9 años que disfruta en la comodidad de su hogar de Pixel Ripped en una consola que hace referencia al Super Nintendo.
Para David no es fácil ponerse a jugar en el televisor de su hogar y es aquí donde mejor funciona una idea maravillosamente ejecutada por parte de Arvore en el primer título de la serie que evoluciona de forma acertada en esta secuela. Básicamente, se trata de que como jugador estarás frente al televisor tratando de disfrutar de un juego mientras hay muchos distractores a tu alrededor, desde el niño abusón que te grita por la ventana hasta tu mamá que no entiende muy bien de videojuegos y quiere apagarte la consola. Si jugaste Game & Wario de Wii U o Wario Ware Gold de 3DS, imagina la mecánica de 9-Volt escondiéndose de su mamá para poder jugar como punto de partida de la idea básica que presenta Pixel Ripped 1995 en un entorno de realidad virutal.
Dicho lo anterior, los seis niveles que incluye Pixel Ripped 1995 tienen la siguiente estructura: comenzarás jugando frente a un televisor un título que recuerda los clásicos de la época, al mismo tiempo deberás estar al pendiente de algún distractor de tu entorno que funciona como una mecánica adicional de juego y, finalmente, la magia de la realidad virtual te permitirá ver cómo el juego cobra vida en tu entorno en una batalla contra un jefe en la que el videojuego se sale de la pantalla y toma el control del mundo real.
Sin adelantarte mucho de las referencias a clásicos de la época, podemos decirte que el juego hace un muy buen resumen de la evolución de los videojuegos en la primera mitad de la década de los años noventa, tomando en cuenta el paso del 2D al 3D con el cambio generacional entre las consolas de 16 y 32 bits.
Excelentes ideas muy bien ejecutadas y también algunas cosas por mejorar
Pixel Ripped 1995 es una aventura corta, como la mayoría de los juegos de realidad virtual que hay en el mercado. Te tomará aproximadamente entre 3 y 4 horas completarlo de principio a fin, pero podemos decirte que esas horas estarán demarcadas por una variedad jugable muy sobresaliente, no sólo por los juegos a los que se hace referencia, sino por todo lo que pasa en tu entorno mientras juegas y la variedad de esas mecánicas externas al juego dentro del juego que retratan bien lo que pasaba en la época.
¿Estar en medio de un torneo de arcades con tus amigos? ¿Jugar un juego tenebroso en medio de una noche lluviosa? ¿Ir a una tienda de videojuegos antes de navidad? ¿Sentarte bajo el árbol de navidad a recibir la consola que tanto esperabas? ¿Escuchar a tus amigos hablar de la guerra de consolas y de cuál es la mejor? Con todo esto nos tiene cubiertos el juego de Arvore y nos alegra que el estudio brasileño representara muy bien la evolución de los sprites pixelados a la era de los polígonos, pasando por los gráficos prerendirazados y las expansiones de hardware para que tu consola de 16 bits pudiera hacer cosas que en aquel momento se sentían como un vistazo al futuro.
En cuanto a los juegos clásicos que se recrean en la propuesta podemos tener algunas quejas en cuanto a la escasa complejidad de los mismos, afortunadamente es algo que se compensa con las mecánicas externas que dividirán tu atención. Por ejemplo, hay una parte que recrea un beat’em up muy similar a Streets of Rage que a nivel visual es correcto y atractivo, pero en el terreno jugable falla en sus cajas de colisión, siendo sus opciones jugables tan limitadas que no es ni la sombra del juego en el que se inspira por sus mecánicas de juego.
También es justo decir que echamos mucho de menos que el juego tuviera un poco más de dificultad o que hubiera la opción de graduar el desafío, si bien es un viaje nostálgico lleno de magia, nos hubiera encantado que fuera mucho más desafiante para tener una experiencia perfecta.
Otra carencia importante del juego va del lado del potencial de rejugabilidad. El título no presenta algún reto arcade extra, distintos niveles de dificultad o incluso coleccionables que nos animen a regresar a dar una segunda vuelta una vez que hemos visto rodar los créditos. Nos parece raro que habiendo algunas zonas secretas en los niveles clásicos no se aprovechara ese recurso para colocar coleccionables o algo parecido para regresar a completar el juego más de una vez. Es cierto que con los trofeos del juego se te anima a completar desafíos como pasar el juego sin morir o encontrar algunos secretos, pero aún así se hecha de menos que el juego tuviera algunos extras para alargar su vida útil más allá de las 3 o 4 horas que dura el viaje.
Entonces: ¿Compra o espera?
Pixel Ripped 1995 es una de las mejores ideas que he encontrado entre los juegos de realidad virtual que hay en el catálogo de PS VR. Todos los que crecimos con videojuegos clásicos quizá alguna vez soñamos con lo que pasaría si el juego rompiera la cuarta pared o si tu vida se convirtiera en parte de un videojuego y esta experiencia es exactamente lo que ofrece este título aprovechando a la perfección un entorno de realidad virtual.
Pixel Ripped 1995 es un cúmulo de buenas ideas y mecánicas de juego muy bien integradas en una memorable experiencia de realidad virtual.Si bien el juego de Arvore queda a deber en rejugabilidad y complejidad de algunos de sus retos, el título es un cúmulo de buenas ideas y mecánicas de juego muy bien integradas en una memorable experiencia de realidad virtual que se puede recomendar ampliamente.
Desde que se presentó Pixel Ripped 1989 la idea de tener juegos clásicos dentro de un juego era maravillosa, nos parece excelente que el equipo brasileño de Arvore tuviera la oportunidad de seguir experimentando con esa idea en este juego.
Lo que Arvore ha logrado con Pixel Ripped 1995 es entregar una experiencia que entiende a la perfección cuál es la ventaja que tiene la realidad virtual a la hora de transportar al jugador a un mundo en el que los videojuegos clásicos invaden su vida cotidiana. Nos gustaría que el estudio le diera seguimiento a la serie y en un futuro nos ofrezca un nuevo viaje a otras épocas de los videojuegos.
Si estás buscando un juego atractivo para desempolvar tu visor de realidad virutual, no cabe duda de que Pixel Ripped 1995 es una propuesta que vale la pena revisar.