Atari trae de vuelta al carismático Bubsy en una recopilación que gustará a sus seguidores pero que dejará un tanto fríos al resto de usuarios
Durante los 90 aparecieron cientos de juegos de plataformas protagonizados por mascotas de todo tipo. Mario, Sonic, Donkey Kong y alguno más estaban a un nivel superior al resto, pero otros personajes como el que nos ocupa, Bubsy, consiguieron hacerse también un hueco. Un tipo que, siendo honestos, no tuvo la fortuna de protagonizar aventura plataformera alguna que se pudiera considerar como redonda, lo contrario más bien en ciertas ocasiones.
El caso es que, con independencia de todo esto, Atari y Limited Run Games han tenido a bien confeccionar una colección de títulos que incluyen nada menos que nueve juegos, aunque con matices. Y es que varios de ellos pertenecen a versiones del mismo título, por lo que en realidad la cifra se queda en cinco aventuras únicas, las cuales os dejo a continuación.
- -Bubsy in: Claws Encounters of the Furred Kind (Super Nintendo)
- -Bubsy in: Claws Encounters of the Furred Kind (Super Famicom)
- -Bubsy in: Claws Encounters of the Furred Kind (Mega Drive)
- -Bubsy II (Super Nintendo) -Bubsy II (Mega Drive)
- -Bubsy II (Game Boy) -Bubsy in: Fractured Furry Tales (Jaguar)
- -Bubsy 3D (PS1) -Bubsy 3D Refurbished Edition
¿Y qué pasa con los más recientes Bubsy: The Woolies Strike Back y Bubsy: Paws on Fire!? Pues, simple y llanamente, que han sido omitidos por completo, algo que tampoco es que sea preocupante dada la baja calidad que mostraban ambas producciones.
Plataformas sin control
Entrando ya en materia y analizando cada una de las aventuras que forman parte de esta recopilación, Bubsy in: Claws Encounters of the Furred Kind es la más destacada posiblemente. Y lo es por aquello de que, por una parte, fue el estreno de la mascota de Accolade y, por otro lado, porque seguramente y de manera objetiva sea la mejor de todas las que han aparecido hasta la fecha. Y eso que, al menos para mí, tampoco es que fuera el mejor exponente del género precisamente.
Lo más destacado de esta propuesta es que los niveles no eran lineales, dando cierto margen de libertad a los jugadores, algo que en su día no era demasiado frecuente en este tipo de títulos. Igualmente, también destacó por su vistoso apartado gráfico, el cual resultaba especialmente atractivo cuando se dejaba ver en las revistas impresas especializadas de la época. Y, por último, también es necesario afirmar que el protagonista tenía mucho carisma y personalidad, de ahí que se ganara el favor de un grupo de jugadores.
El problema es que casi todo lo demás era un poco desastre. De entrada, el control del personaje era de todo menos preciso. Y en una aventura en la que el menor fallo era castigado con la pérdida de una vida, llegaba a ser frustrante. La inercia con la que se desplazaba por los decorados tampoco ponía las cosas fáciles, y el hecho de que el campo de visión fuera tan reducido entorpecía más todavía la jugabilidad. Y a esto se unía un sistema de detección de colisiones poco trabajado, misiones repetitivas y un diseño de niveles desafortunado, sobre todo en la colocación de los enemigos. A pesar de todos estos defectos, el juego fue lo suficientemente popular como para que Accolade recreara una segunda parte titulada simplemente Bubsy II. Un cartucho que era todavía peor que el original.
El gran problema que presentaba es que, a todas las pegas que presentó la entrega primigenia (impreciso control, inercia del personaje, etc.) y que no fueron ni medio resultas en esta secuela, se sumó un desarrollo increíblemente soporífero. Los niveles presentaban unas dimensiones considerables y un diseño mucho más enrevesado, por lo que muchas veces había que dar vueltas de un lugar a otro sin saber muy bien qué hacer. Esta misma entrega se dejó ver también en Game Boy, aunque es cierto que era muy diferente de las versiones para las consolas de Sega y Nintendo… y muchísimo más lastimosa. De esta forma, Bubsy II en edición portátil era un verdadero desastre, malo hasta decir basta, con un movimiento del protagonista increíblemente lento, sobre todo durante los saltos, que desde que brincaba hasta que tocaba el suelo nuevamente daba tiempo hasta de echarse una siestecita.
Casi igual de calamitoso fue su aterrizaje en la, por aquel entonces, novedosa y potente consola de Atari: Jaguar. Bubsy in: Fractured Furry Tales fue el nombre que recibió la tercera entrega de la saga, la cual palidecía en comparación con las aparecidas en Mega Drive y Super Nintendo. En dicha obra el control era igual de malo que el padecido en estas versiones ya comentadas pero, increíblemente, ciertos aspectos gráficos estaban peor recreados y el apartado sonoro era bastante mediocre.
Una versión olvidable… pero no tan lamentable como el posterior Bubsy 3D. Esta abominación perpetrada en la primera PlayStation es, para muchos de nosotros, uno de los peores títulos a los que hemos tenido la desgracia de jugar en toda nuestra vida. Un despropósito en todos los sentidos que venía a ser la antítesis de lo que, ese mismo año (1996), Super Mario 64 había puesto sobre la mesa.
Un título que también puede ser jugado en la llamada Refurbished Edition. Una versión que mejora ciertos aspectos del original de PS1, especialmente el sistema de control, el cual deja de ser rotacional para ser completamente 3D. Una mejora que, sin duda, se agradece… aunque el título sigue dejando mucho que desear. Por lo tanto y a modo de resumen, no puede afirmarse que la trayectoria de Bubsy haya sido exitosa. Y por eso mismo a muchos de nosotros nos rechinó bastante la idea de que una compañía quisiera reunir las aventuras clásicas de este personaje en una recopilación.
Una colección que, por cierto, también presenta los añadidos típicos de esta clase de compilaciones, como la integración de mejoras de calidad de vida (como el rebobinado), la inclusión de filtros (CRT y Dot Matrix), marcos, material audiovisual, etc. Uno extras que no esconden las carencias de unos títulos que ya en su día eran entre mejorables y lastimosos según la versión y que, actualmente, son un mero ejercicio de nostalgia.
Una colección innecesaria
Aunque para gustos están los colores, la verdad es que en su día las aventuras de Bubsy no terminaron de convencer a la mayoría de usuarios, y menos todavía las que se dejaron ver fuera de Super Nintendo y Mega Drive. De ahí que esta recopilación únicamente esté destinada a aquellos usuarios que encontraron la manera de divertirse con las aventuras plataformeras que protagonizó este personaje. Unos juegos que, además, han envejecido regular tirando a mal, por lo que resulta complicado recomendar esta colección a usuario alguno al que no le entusiasmen los originales.
Comprar Bubsy in: The Purrfect Collection- Incluye nueve versiones de cinco juegos diferentes.
- Es posible jugar con filtro CRT (consolas de sobremesa) o Dot Matrix (Game Boy).
- Todos los juegos admiten opción de rebobinado.
- Solamente contiene títulos de los 90, dejando fuera los más recientes.
- Incorpora interesante material audiovisual.
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