La historia de cómo un pequeño estudio de San Mateo acabó creando uno de los RPG de acción y fantasía oscura más importantes del videojuego

Hace 30 años, Blizz desarrolladoras son capaces de crear juegos que sienten cátedra, pero Blizzard lo hace con cada uno de sus juegos, incluido este mítico RPG

Alberto Pastor

Jefe de Contenidos

Hay estudios que parecen abonados al éxito; que hagan lo que hagan siempre triunfan. Y sin duda, Blizzard es uno de estos. Desde su fundación en 1991, con el lanzamiento de títulos como The Lost Vikings o Rock N'Roll Racing, este equipo legendario ha firmado algunos de los videojuegos más exitosos y memorables de la historia del ocio electrónico, empezando por el mítico WarCraft. Pero a este clásico de la estrategia le seguiría poco tiempo después una aventura de acción RPG que no solo triunfó en ventas, sino además creó su propio género. Como te puedes imaginar, te hablo del legendario Diablo, a partir del cual nacería toda una legión de juegos que buscaron replicar su éxito... sin llegar nunca a igualar su leyenda.

Y es que después de todos estos años, tan solo unos pocos action RPG 'estilo Diablo' se han acercado a la magnitud de este clásico y (sobre todo) el increíble Diablo 2, con casos excepcionales como Torchlight (de los propios autores de Diablo), Titan Quest o, principalmente, el fantástico Path of Exile, que nos tiene como locos esperando su prometedor PoE 2. ¿Qué tiene de especial el clásico de Blizzard? ¿Por qué después de todos estos años aún tiene a una legión de seguidores que lo juegan de forma recurrente? En este especial Memorias Retro profundizamos en el nacimiento del icónico Diablo y én cómo este juego de acción RPG acabó convirtiéndose en un juego legendario.

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El origen de Diablo. Así nació el clásico

La historia de Diablo está ligada irremediablemente a la de Blizzard North, el equipo conocido anteriormente como Condor, que desde un principio tuvo claro que este nuevo RPG de acción tenía que ser algo totalmente distinto a lo que predominaba en el mundo del PC a mediados de los 90. Como descubrirían muy pronto sus creadores, no iba a ser tan sencillo. Tanto es así que en sus primeras etapas no difería mucho de otros dungeon crawler de la época, hasta el punto de que Diablo iba a tener un combate por turnos.

Blizzard también estrenó en 1997 su sistema de juego en línea Battle.net

Algo cambió, el equipo se dio cuenta de que así no iban a alcanzar su objetivo, y de golpe y porrazo rediseñaron toda la experiencia para darle el estilo que terminaría convirtiéndose en su seña de identidad. Pero Blizzard era y es un estudio increíblemente ambicioso, así que no se conformaban solo con tener un buen sistema de combate; también buscaban una gran historia, unos gráficos de infarto y una enorme personalización para los héroes protagonistas.  

Por si no fuera suficiente, Blizzard también estrenó en 1997 su sistema de juego en línea Battle.net, permitiendo que hasta cuatro usuarios disfrutaran de la acción de Diablo a través de Internet. Un añadido que rompía con la tónica habitual de este género, en el que el jugador afrontaba con una soledad aterradora los durísimos desafíos que planteaban los clásicos roguelike, y que sirvió para que esta nueva fórmula de juego, ya de por sí tremendamente adictiva gracias a sus mazmorras, enemigos y tesoros que se generaban aleatoriamente, se convirtiera en un auténtico fenómeno de masas.

Un RPG de fantasía oscura único en su especie

Que 30 años después sigamos hablando de Diablo y su sangriento universo de fantasía oscura dice mucho de lo bien que lo hizo Blizzard a la hora de crear de la nada uno de los mundos más retorcidos e interesantes de la industria del videojuego. Lo decía antes. Los padres de Warcraft no se conformaban solo con tener un juego divertido; también buscaban dejar huella con su historia. Por eso desde el mismo arranque de la aventura ya se notaba que había algo mucho más grande tras la heroica (y suicida) misión de explorar una oscura mazmorra.

El juego de Blizzard ya nos hablaba de una cruenta guerra contra los tres demonios mayores del Infierno, Diablo, Baal y Mefisto, que acabó con estos seres malignos atrapados en las Piedras del Alma. Con una cinemática muy potente para la época y con un tono increíblemente siniestro, el juego nos contaba que el poder de Diablo era tal que, incluso preso, siguió extendiendo su maldad por el mundo de Santuario llevando a la locura al Rey Leoric. El monarca acabaría muriendo a manos de los suyos, pero el mal ya estaba hecho, la tierra de Tristán quedó maldita, y sus pobres habitantes solicitaron el auxilio de los mejores héroes de Santuario para librarles del mal y encontrar al príncipe desaparecido.

Es aquí donde el jugador debía escoger al héroe al que encarnaría: la Arpía de la orden del Ojo Ciego experta en el manejo de arcos y armas de largo alcance, uno de los últimos guerreros de Khanduras ducho en el combate cuerpo a cuerpo, y un poderoso hechicero de la orden de los Vizjerei. 

Lo mejor de Diablo

  • El diseño aleatorio de sus mazmorras, que potenciaba la rejugabilidad
  • Jugabilidad tan directa y sencilla como repleta de posibilidades
  • Gran variedad de enemigos y tesoros que fomentaban la exploración
  • Fantástico argumento repleto de enigmas y personajes memorables
  • Multijugador para cuatro jugadores en el que se premiaba el juego en equipo

El RPG de acción que todos intentaron copiar

Explicar por qué Diablo fue y sigue siendo un título tan especial es tan sencillo como preguntarse: ¿cuántas horas le dedicaste en su día? Es fácil que la mayoría respondáis con cifras que superan las decenas de horas. Y es que esa apuesta tan directa por la acción desenfrenada sin perder en ningún momento la variedad de opciones originadas por las distintas habilidades de cada héroe fomentaron un estilo de juego que a día de hoy continúa resultando adictivo.

El juego destacó por crear, entre otras cosas, a enemigos memorables como El Carnicero

La generación aleatoria de escenarios, enemigos y objetos especiales potenció además las ganas por adentrarse en el oscuro mundo de Tristán, ya que siempre encontrabas retos novedosos que te obligaban a replantear la estrategia de combate. Y si encima contabas con el apoyo de tres amigos más el resultado mejoraba muchísimo más. Por supuesto, Blizzard no se olvidó de incluir tres niveles de dificultad, con uno más sencillo que brindaba un reto apto para todo el mundo y otro extremo en el que se mantenía una de las señas de identidad de los clásicos: morir significaba terminar por completo con la partida.

Pero como decía, han sido muchos los juegos que han tratado de imitar el éxito de Diablo y muy pocos los que han logrado hacerle sombra. Algo que puede explicarse gracias a la atención por el detalle que Blizzard demostró a todos los niveles, creando enemigos memorables como el temible Carnicero, por ejemplo, que podían sorprenderte en cualquier momento (volveríamos a encontrarlo en Diablo 4); un potente apartado gráfico que rompía con la tónica habitual del género, la infinidad de objetos únicos con características especiales que podían convertirnos en la envidia de nuestros amigos y, claro está, gracias al fantástico argumento que dio origen a una de las historias más enigmáticas y emocionantes de la industria del videojuego –no tanto por narrativa como sí por la riqueza de detalles-.

El Legado de Diablo. Un juego que sigue vivo 30 años después

La adictiva fórmula de juego de Diablo ha sido una de las que más se ha repetido desde su nacimiento, con propuestas de todo tipo que han apostado por añadir más elementos roleros, dotar a los juegos de mucha más acción, e incluso fusionar género como la acción en primera persona con el "estilo Diablo" con ejemplos claros como el interesante pero fallido Hellaget: London. Aunque es obvio que el gran referente fue, desde su origen, el excepcional Diablo 2, pues esta secuela supo ampliar y mejorar todo lo bueno del clásico, llevando su acción a un terreno más emocionante, épico y adictivo.

Su influencia fue tal que años después de su lanzamiento seguía siendo en gran referente, aunque como te contaba, desde hace unos años, Path of Exile ha conseguido alcanzar un estatus similar con su apuesta por "una vuelta a los orígenes" del mismísimo Diablo. Esto ha llevado a generar alguna que otra 'polémica' reciente, con declaraciones no muy acertadas por parte de algunos directivos de Blizzard. También es importante recordar que parte del equipo principal a cargo de Diablo y Diablo 2 abandonó Blizzard tras el lanzamiento de la secuela (y con un Diablo 3 cancelado de por medio), creando tiempo después otros grandísimos action RPG como el imprescindible Torchlight 2.

Por todo ello, no se puede negar la enorme influencia que ha tenido Diablo en la industria del videojuego. Y aunque está claro que su secuela potenció la fórmula de una manera brillante, añadiendo muchas más opciones y mayores contenidos jugables, el mérito lo tiene el original por haber logrado crear de la nada un subgénero que a día de hoy es uno de los más exitosos en PC y consolas. Valgan como ejemplos el inminente Path of Exile 2, el prometedor Titan Quest 2, el interesante Darkhaven (de los autores originales de Diablo), o por supuesto la nueva expansión de Diablo 4 que promete poner punto y final a una historia de fantasía oscura a la altura del legado de esta marca.

¿Sabías qué? Curiosidades de Diablo

  • Diablo contó con una expansión en 1997, Hellfire, desarrollada por Synergistic Software que Blizzard no tuvo en cuenta argumentalmente a Diablo II.
  • Los tres héroes del original aparecen en la secuela convertidos en enemigos.
  • La pierna de madera del muchacho Wirt es una de las primeras armas de Diablo II y Hellgate: London (titulo desarrollado por ex de Blizzard).
  • Los rumores acerca de un nivel secreto en Diablo, el mundo de las vacas, se convirtió en realidad en su secuela.
  • Blizzard bromeó sobre el tema incluyendo en StarCraft el truco "There is no cow level" (que significa "No existe el nivel de las vacas") para pasar de pantalla.
  • Enemigos como el Carnicero han aparecido en otros juegos de la compañía como WarCraft 3.
  • Hellfire introdujo la clase del Monje, que acabaría saliendo en Diablo III; pero también dejó inacabadas dos clases adicionales: el bardo y el bárbaro.
  • Hay un archivo de sonido que al reproducirlo del revés suelta la frase "Cómete tus verduras y lávate los dientes después de cada comida".

Cómo jugar a Diablo hoy. ¡Está incluido en Game Pass!

Aunque el mítico Diablo no goza de un remake como el de Diablo 2, al menos resulta bastante fácil y barato disfrutar de él gracias a su presencia en GOG, donde se puede comprar junto a su expansion Hellfire (perfectamente adaptado a equipos modernos), además de Game Pass, donde llegó hace apenas unos meses para conmemorar los 30 años de historia del juego. Blizzard también ha estado homenajeando al clásico de forma recurrente con un evento anual en Diablo 3 que nos proponía explorar las mazmorras del original. Por ahora, no han hecho nada similar con Diablo IV.

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