Strauss Zelnick, CEO de Take-Two, ha hablado, además, de los riesgos del 'product placement' en los videojuegos
Aún nos quedan 200 días para el estreno de GTA VI, o lo que es lo mismo, seis meses y quince días. Hablamos del fenómeno de 2026, un lanzamiento que nos tiene en vilo a todos, sobre todo porque Rockstar Games y Take-Two Interactive, sus dueños, no sueltan prenda sobre el juego… ¿o quizá sí? Esta semana, Strauss Zelnick ha lanzado una promesa al aire: aún no sabemos cómo será el juego, pero sí sabemos que no incluirá publicidad invasiva.
Zelnick, máximo responsable de Take-Two Interactive y máximo dirigente de la compañía propietaria de la franquicia Grand Theft Auto, ha protagonizado varias entrevistas e intervenciones desde un punto de vista puramente ejecutivo. Sin embargo, la pasada semana ya dejó una posible pista sobre la horquilla de precios en la que podría moverse GTA VI en su lanzamiento.
Todo en Grand Theft Auto es ficticio y así seguirá siendo
Ahora, el ejecutivo ha dejado claro que GTA VI no contará con product placement ni acuerdos comerciales con marcas externas. Si bien es cierto que ningún juego de la saga ha incluido publicidad de marcas de terceros y, más importante, del mundo real, en un contexto tan globalizado como el actual, donde los acuerdos comerciales podrían ayudar a financiar producciones de mundo abierto tan costosas, Zelnick se mantiene firme en sus convicciones.
Claro está, en un sentido menos estricto de la palabra, sí hemos tenido marcas ajenas al mundo real dentro del juego, aunque adaptadas a su universo ficticio. Ejemplos como Sprunk o Burger Shot, inspirados respectivamente en marcas como Sprite o Red Bull y cadenas como Burger King, ya son elementos icónicos dentro de la franquicia y seguirán siendo la base del mundo de GTA, sin intervención de marcas reales.
"Así que, en el caso de GTA como propiedad, como sabes, es un mundo ficticio y todo lo que hay en él es ficticio. No tenemos, por ejemplo, ni siquiera el riesgo de establecer asociaciones de marca porque todas las marcas son inventadas. Creo que eso nos mantiene puros", citó el ejecutivo en la conferencia iicon (vía IGN). De hecho, Zelnick aprovechó para advertir sobre los riesgos de introducir publicidad de forma excesiva o forzada en un videojuego, como la pérdida de inmersión o incluso el rechazo por parte del jugador.
En este contexto, la industria ha visto ejemplos con una recepción dispar. Desde Monster Energy en Death Stranding, que generó cierta sorna entre los jugadores hasta su retirada tras finalizar el acuerdo comercial, hasta las zapatillas Adidas Superstar en Marvel's Spider-Man: Miles Morales. Incluso en juegos como Alan Wake con Verizon o Homefront con White Castle, estos elementos pasaron más desapercibidos por el enfoque "realista" de sus mundos, aunque en algunos casos se percibieron como publicidad encubierta.
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