El aclamado Kena: Bridge of Spirits se estrena en la consola de Nintendo con recortes gráficos, pero manteniendo su magia y encanto
Poco a poco, Kena ha encontrado su camino a todas las plataformas actuales. Desde su primer lanzamiento en PS5 y PC hasta su posterior llegada a Xbox. Para la primera Switch era ya un juego demasiado exigente, pero no hay duda de que Ember Lab no ha querido desaprovechar la llegada de Switch 2 para llegar a las consolas de Nintendo, que deja a la franquicia en un momento perfecto para preparar jugadores de todas las plataformas con el ya anunciado Kena 2: Scars of Kosmora.
Esta versión de Switch 2, aún así, llega con concesiones, claro está. Kena es un juego bonito y sencillo, pero bastante exigente en lo gráfico pese a no ser uno de esos juegos de mundo abierto e iluminación dinámica. La primera que notarás es que la tasa de frames se mantiene fija a 30 frames por segundo, sin opciones gráficas que permitan alterar la resolución para poder permitir 60 fps, ni en modo portátil ni en el dock.
Lo cierto es que hay juegos en los que esta diferencia es más o menos notoria, pero en el caso de Kena debo decir que no lo he echado excesivamente de menos. El control es sencillo y el combate, aunque pueda tener momentos exigentes con algunos esquives y respuestas a los ataques, tampoco se hace demasiado impreciso, pues Kena nunca ha sido una experiencia que quiera ser demasiado castigadora. Quizá en los modos de dificultad más altos o los extras pueda serlo mucho más, pero al menos en los modos normales para las primeras partidas no ha sido un factor decisivo.
Lo que más he notado en esta versión es claramente el escalado. Kena hace uso de la tecnología DLSS adaptada a Nintendo Switch 2 para poder moverlo todo y se nota. No puedo decir exactamente cuál será la resolución nativa, pero está claro que es algo baja. Se nota sobre todo en el modo dock, pero también es evidente en su versión portátil. Los artefactos están presentes en pantalla cuanto más movimiento hay a nuestro alrededor. Algunos elementos del escenario, como árboles o hierba, puede tener un aspecto algo borroso (ese efecto como de imagen sucia o turbia).
No es demasiado problemático, pero sí es más evidente en torno a la propia Kena. Solo con correr por el escenario ya notas los artefactos productos del escalador en todo su contorno; en combate, junto a los efectos de partículas, es aún más llamativo. Este es un problema que suele ocurrir con los efectos de escalado cuando parten de una resolución nativa muy baja, en la que no hay suficiente información para reinterpretar y suavizar la imagen cuando hay demasiado movimiento en pantalla.
Más allá de eso, la ventaja más evidente es poder disfrutar de Kena en portátil. Es un juego peculiar que enamora a algunos y quizá haya dejado algo indiferente a otros. Ciertamente, no es el título de acción/aventura más complejo que hay, pero en vez de llamarlo simple, a mí me gusta más catalogarlo como sencillo. Sus puzles y plataformas no buscan plantear un desafío constante, pero sí creo que tiene un diseño de niveles cuidado e interesante. El combate quizá sí se me hizo más repetitivo. El juego intenta mantener un ritmo dinámico obligándote a cambiar de estrategia según el enemigo y a sudar para curarte en mitad del caos. Sin embargo, las ventanas de parry y limitadas opciones de esquiva y combos hacen que no terminen de explotar todo su potencial.
Distinta versión, mismo encanto
Eso sí, no se puede dudar de que es un juego con encanto. Es bonito todo el rato y el añadido de ir acompañado de los Rots y utilizarlos en algunas ocasiones lo hace aún más encantador. Se nota que la fortaleza del equipo era la visual, cuyo pasado estaba ligado a la animación. Quizá por eso algunos esperamos con interés ese Kena 2, que sería un trabajo más maduro de Ember Lab con lecciones de diseño y mecánicas aprendidas y pudiendo desplegar mejor todo su potencial. En cualquier caso, si quieres saber mi opinión completa sobre el juego en sí, lo mejor es que leas el análisis original que hice en su estreno.
Esta versión de Switch 2 quizá podía haber sido más ambiciosa. No he podido probar el juego en mis portátiles de PC, pero a juzgar por los resultados generales, el título en una resolución de 900p en gráficos medios supera ampliamente los 60 frames por segundo. El problema, claro está, es la batería. Controlando el TDP a un vataje más moderado, como los 17W de la ROG Ally, los resultado ya oscilan entre los 40-50 fps. Quizá Ember Lab podía haber dejado el framerate desbloqueado y haber logrado un rendimiento mejor, pero creo que han preferido bloquear la tasa a 30 para ajustarse a ese conservador TDP de entre 7W y 12W del modo portátil y no exprimir demasiado la batería, mientras que la energía extra en el modo dock se ha dedicado a mejorar la resolución para una mejor experiencia visual en televisores grandes.
https://botondepausa.substack.com
Por supuesto, el juego cuenta con todas las mejoras que se han ido acumulando estos años. Esto incluye el contenido descargable de la edición Anniversary, en el que destacan los nuevos trajes y gemas adicionales y sobre todo los desafíos de la Spirit Guide Trials. Además, está también disponible el modo New Game+, con el que puedes comenzar el juego con todas las mejoras, trajes y Rots desbloqueados desde el principio. En resumen, si Switch 2 es tu consola predilecta por la portabilidad o tu única opción para jugar Kena, esta edición es más que competente. Quizá no tan sorprendente como otras que ya hemos visto desfilar por la máquina, pero sí un port más que decente.
Ver todos los comentarios en https://www.3djuegos.com
VER 4 Comentarios