
El director de Overwatch, Jeff Kaplan, ha hablado de la cara menos honesta de la industria
Jeff Kaplan se convirtió en uno de los grandísimos nombres de la industria a finales de la pasada década. El diseñador estadounidense lideró con uñas y dientes un género entero gracias a Overwatch, consiguiendo el GOTY en 2016 con el mismo juego, pero su paso por Blizzard fue deteriorándose con el paso de los años hasta que se marchó de la compañía, dejando la dirección de su secuela. Ahora, cinco años después de su adiós y con un nuevo proyecto entre manos, Kaplan ha sido todo lo transparente que podría ser: no tiene intención de seguir de cerca su evolución y prefiere pasar página, aunque le sorprende que sus antiguos compañeros no quieran hablar con él.
Hablando con GameSpot, Kaplan ha explicado que trata de mantenerse alejado de Overwatch y de la Blizzard actual lo máximo posible, no tanto por cabreo o por rencillas personales, sino por lo doloroso que le resultaría recordar diariamente algo que formaba parte de su identidad. Para ello, ha dejado de visitar comunidades como Reddit, no busca vídeos en YouTube ni consulta información sobre el juego. Incluso ha ajustado los algoritmos de sus redes para que dejen de recomendarle contenido relacionado con Overwatch, con vistas a dejar atrás su paso por la compañía.
Jeff Kaplan está orgulloso de Overwatch, pero quiere pasar página
Y, aun así, como hemos mencionado, no guarda rencor a nadie y, de hecho, conserva recuerdos muy especiales del proyecto, especialmente de la presentación de Overwatch en la BlizzCon de 2014. El diseñador incluso ha destacado el trabajo de sus antiguos compañeros y ha expresado su admiración por los equipos de Blizzard que contribuyeron a convertirlo en un éxito, incluidos los responsables de las secuencias cinematográficas. Sin embargo, la última vez que jugó al hero shooter fue en abril de 2021, cuando Echo se incorporó al juego.
Para explicar su postura con mayor claridad, Kaplan ha recurrido al tío Rico, el personaje de la película Napoleon Dynamite que vive anclado en sus supuestos éxitos pasados en el fútbol americano. "¡No quiero ser el tío Rico! Todo el día pensando en lo que hice. Overwatch existió; yo formé parte de ello. Ahora otros están con él, y Overwatch gira en torno a ellos. Tanto los jugadores como los desarrolladores... ese es su Overwatch ahora. Ellos lo crean, ellos son los dueños, ellos juegan. Yo estoy en otra cosa", añadió.
Eso sí, a pesar de que Kaplan ha mantenido un perfil bajo, no se ha alejado de la industria. Durante los últimos años, el creativo ha centrado sus esfuerzos en desarrollar Kintsugiyama, su nuevo estudio independiente, con el que planea estrenar The Legend of California, un juego de supervivencia multijugador ambientado en el Salvaje Oeste, en un futuro próximo.
De hecho, es curioso porque esta nueva etapa también le ha servido para comprobar hasta qué punto su posición en Blizzard condicionaba sus relaciones profesionales. Kaplan ha reconocido que ahora hay personas de la industria que ni siquiera le responden a los correos, algo que le resulta extraño después de haber tenido un lugar privilegiado en la industria. "Os hice que ganar mil millones de dólares. Creía que, como mínimo, me contestaríais a un correo", ha comentado con ironía. Aun así, el creativo considera que empezar de cero tiene algo positivo, pues le permite descubrir qué relaciones se mantienen cuando ya no cuenta con la influencia "artificial" que le daba ser director de Overwatch.
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