Entre risas, un espectacular apartado técnico y un "everyday direction" brillante, Dan Da Dan es uno de los animes imprescindibles de los últimos años. ¡Y habrá más episodios!
Después de convertirse en mi anime preferido con su primera temporada, el estreno de la temporada 2 de Dan Da Dan empezó con una bofetada en toda la cara: ¿Dónde está el opening con el temazo de Creepy Nuts? Mal empezamos, porque creo que nadie pidió ese cambio. Tal vez fuera el hecho de estar ya con el morro torcido lo que ha hecho que los primeros episodios de esta segunda tanda no me gusten demasiado. La verdad, pensé que había perdido toda la chispa… Pero una vez superado el arco argumental de los gusanos… Oh, tío. Lo que vino después me ha reconciliado con la serie hasta el punto de convertir su final en mi pequeño refugio emocional.
Un ritual de exorcismo a base de guitarras y metal
Pocos animes se atreven a mezclar sin complejos lo sobrenatural con la energía y el carisma de unos chavales de instituto tan carismáticos. Dan Da Dan lo hizo en su segunda temporada añadiendo un épico guitarreo de metal con uno de los momentos más potentes que recuerdo en la animación reciente: el exorcismo ritual que se marca Evil Eye a base de ritmos infernales y un tema demoledor, Hunting Soul. Una escena que ya ha quedado grabada a fuego en la memoria de los fans y que demuestra la capacidad de esta serie para reinventar el género shōnen sin miedo a rozar lo estrafalario, pero siempre con una elegancia asombrosa.
Ese instante, entre lo grotesco y lo sublime, es puro Dan Da Dan. Un espectáculo que mezcla lo espiritual tradicionalmente japonés con lo musical y que logra que la acción tenga un pulso distinto. El numerito de Hunting Soul es el ejemplo perfecto de cómo esta serie se atreve a jugar en otra liga a nivel de producción y en lo temático: no solo está a un nivel de producción tremendo, también desarrolla la trama a golpe de referencias a la cultura pop que se integran perfectamente en la narrativa general de Dan Da Dan y el desarrollo de sus personajes.
El clímax kaiju: un cierre de temporada gigantesco
Si algo nos ha dejado claro esta temporada es que Dan Da Dan no se anda con rodeos a la hora de subir la apuesta. Lo vimos en el arranque de la temporada anterior, con la historia de la Turboabuela, y lo vemos otra vez en esta temporada con la llegada de un enemigo tan gigantesco como inesperado: un kaiju llegado del espacio. Un final a lo grande, literalmente, que redondeó una segunda temporada que empezó con dudas, pero terminó siendo un espectáculo emocionante que combina el espectáculo puro y duro, con un sentido del humor extraordinario y, como guinda del pastel, un punto de emoción, especialmente para todos aquellos a los que les hayan hecho la vida un poco imposible en el cole o el instituto porque te gustaban cosas raras como el cómic o los videojuegos.
La batalla final contra esta criatura es puro espectáculo anime: un festival de acción, destrucción y drama adolescente que sintetiza todo lo que hace especial a Dan Da Dan. Este tipo de clímax no es solo un derroche de animación, sino también la forma que tiene la serie de recordarnos que en su mundo cualquier cosa es posible. Y vaya si funciona. Al llegar al último episodio yo ya estaba entregado de nuevo a Momo, Okarun y compañía: si no son ya mis mejores amigos, poco les falta.
Kinta Sakata, el mecha lover que necesitábamos
Entre los nuevos personajes de esta temporada, hay uno que se lleva la palma por su carisma y por lo bien que encaja en este universo de marcianos y espíritus: Kinta Sakata. Un chaval con el corazón y la cabeza entregados a los mechas, que aparece para darle a la trama un aire fresco y para recordarnos que el amor por los robots gigantes es una religión compartida por toda una generación.
Kinta funciona como alivio cómico, pero ayuda a avanzar la trama a la vez que se perfila como uno de los ingredientes más importantes para el futuro de la serie. Representa esa pasión otaku que no se avergüenza de soñar en grande, incluso cuando la realidad se le viene encima. Su introducción en este segundo arco ha sido una de las mejores decisiones de Yukinobu Tatsu, creador de Dan da Dan, que ha sabido darle entidad propia sin robar el protagonismo a Momo y Okarun. Y lo mejor: promete dar mucho juego en la próxima temporada.
El arte de Science Saru: pura animación hecha a mano
Pero si hay algo que hace que Dan Da Dan brille por encima de la media, es el gran trabajo de Science Saru. El estudio ha convertido la serie en un escaparate de talento, con animadores que no solo firman episodios de calidad insultante, sino que comparten en redes sociales los genga y nigen (los keyframes en bruto y las versiones depuradas) que luego se transforman en animación fluida. Como apuntaba Isaiah Colbert en su artículo para Aftermath, esta práctica convierte cada episodio en una especie de mural colectivo, donde cada artista deja su firma para que los fans podamos disfrutarla al detalle.
La atención al movimiento cotidiano, los gestos, las miradas y esos segundos que parecen intrascendentes son los que hacen que Momo y Okarun nos parezcan tan reales. Como explicaba el productor Hiroshi Kamei, esta técnica, llamada "everyday direction", es clave en el anime. Y es justo ese cuidado lo que diferencia a Dan Da Dan de otras producciones. La serie puede tener alienígenas, maldiciones o kaijus espaciales, pero en el fondo nos atrapa porque sus personajes son chavales de verdad con las cosas que obsesionan, preocupan y gustan a los chavales de verdad.
Un futuro asegurado con la temporada 3
La mejor noticia para quienes nos hemos enganchado a este carrusel emocional es que Dan Da Dan ya tiene confirmada una tercera temporada. Según ha anunciado la propia productora, adaptará el ambicioso arco de los Space Globalists, uno de los más extensos y espectaculares del manga de Yukinobu Tatsu, publicado en Shonen Jump+ desde 2021. Aunque todavía no hay fecha exacta, todo apunta a que no la veremos como pronto hasta mediados de 2026, lo que nos deja con tiempo para revisitar los mejores momentos y seguir disfrutando del manga, que ya suma 20 volúmenes en Japón y más de 10 millones de copias en circulación, según datos de Shueisha.
Al principio pensé que la segunda temporada de Dan Da Dan iba a ser una decepción, pero ha terminado convirtiéndose en mi pequeño refugio emocional. Dan Da Dan es una de esas golosinas que hacen que el día a día sea un poco más tolerable. Y lo mejor es que todavía nos queda mucho más por delante. Mientras esperamos la tercera temporada, que no llegará hasta 2026, podemos volver a disfrutar de las dos primeras entregas en Netflix y en Crunchyroll. Porque si algo está claro, es que Momo, Okarun y compañía todavía tienen muchas locuras que regalarnos.
En 3DJuegos | He empezado a leer Tower Dungeon y creo que es el manga perfecto para los amantes de FromSoftware y los soulslike
En 3DJuegos | Una leyenda el anime de ciencia ficción regresa en 2026 con una nueva versión muy fiel al manga original de Ghost in The Shell
Ver todos los comentarios en https://www.3djuegos.com
VER 1 Comentario