
El actor interpretó al icónico Stephen en Django desencadenado, un papel que tomó como un desafío pese a ser despreciable
Es sabido que Quentin Tarantino lleva décadas construyendo una carrera donde la provocación es parte esencial de su sello. Él mismo ha contado que decidió, en cierta manera, abrazar ese estilo tras ver una película de Pedro Almodóvar de los 80, y desde entonces su cine no se entiende sin esa mezcla de exceso, riesgo y libertad creativa que el público ya espera de él. Esa misma actitud, sin embargo, también lo ha convertido en blanco de acusaciones de racismo, algo que tanto el director como Samuel L. Jackson han negado con firmeza cuando han podido.
"Quieres que sea el negro más despreciable de la historia del cine"
Samuel L. Jackson ha aparecido en seis películas de Quentin Tarantino, entre ellas Django desencadenado (2012), donde interpretó a Stephen, un esclavo doméstico cuya lealtad ciega al amo lo convierte en uno de los personajes más inquietantes y despreciables del filme. Se trata de un papel al que la estrella del UCM de Marvel Studios y Star Wars llegó un poco desinformado, ya que el cineasta estadounidense no sabía cómo confesarle al actor que los años no pasan en balde y que ya no daba el perfil para encarnar al joven y heroico pistolero protagonista, interpretado, como bien recordaréis, por Jamie Foxx.
"Al contármelo yo me quedé como: 'Bueno, ¿y quién es Stephen?'. Él me dijo: 'Tú solo lee el guion'. No me dijo más. Y, efectivamente, lo leí y me quedé allí sentado mirando fijamente el guion. Lo llamé de vuelta y le dije: 'O sea, ¿que quieres que sea el negro más despreciable de la historia del cine?'. Y él se quedó como: 'Bueno, sí'. Sí. Y yo: 'Vale, hagámoslo'. Hagámoslo. Hagámoslo, porque para mí era ese tipo de desafío, y parecía ese tipo de diversión. Ahora, la decepción en todo eso es, es que por muy maravilloso que sea Stephen en Django, ese es un Stephen suave. Él editó y quitó todas las cosas realmente malas que hice en la película, porque me dijo: 'No quería que nadie te matara'. Es un tipo bastante desagradable y parece que [Quentin] ya tiene suficientes problemas siendo siendo vilipendiado él mismo como racista porque usa la palabra 'nigga' en sus guiones un montón, o pone ese tipo de palabras en la boca de los personajes". Samuel L. Jackson
Es aquí donde el actor quiso salir en defensa de uno de sus principales valedores en la industria y dejar claro que Tarantino, ni de lejos, es como piensa sus acusadores: "No entiendo por qué no pueden mirar su trabajo y darse cuenta de que cada personaje que él me ha dado ha sido, básicamente, el personaje más inteligente de la película, el que tiene más dignidad y respeto, y el que de alguna manera maneja las cosas, y no es no es no es un tonto en absoluto, y entiende muchísimo sobre lo que pasa en la vida y en el mundo. Y que él escriba personajes así para mí sería imposible de hacer para un racista".
Tales reproches, para ponerlos en contexto, llegaron incluso desde dentro de su propio reparto. Rosanna Arquette, actriz de Pulp Fiction, declaró en The Times este año sobre el uso de la "N Word": "No puedo soportar que Tarantino tenga un pase libre para hacer estas cosas. No es arte, solo es racista y asqueroso. La respuesta del director fue igual de contundente: "Espero que la publicidad que estás teniendo de más de cien medios escribiendo tu nombre e imprimiendo tu foto merezca lo irrespetuosa que has sido conmigo y con una película en la que, según recuerdo, estabas muy emocionada de participar", leímos en Espinof.
En 3DJuegos | Hoy en Netflix, Gerard Butler y Morgan Freeman protagonizan un thriller de acción tan imprevisible como vertiginoso
Ver todos los comentarios en https://www.3djuegos.com
VER 0 Comentario