Jason Caramanis, uno de los principales inversores de Ashes of Creation, acusa a Steven Sharif, fundador y director creativo del proyecto, de estafador
El colapso de Ashes of Creation, uno de los MMORPG más ambiciosos financiados mediante crowdfunding, ha dado un giro aún más oscuro tras las graves acusaciones lanzadas por uno de sus principales inversores. Jason Caramanis asegura que Steven Sharif, fundador y director creativo del proyecto, habría orquestado durante años un fraude millonario que terminó por hundir a Intrepid Studios apenas dos meses después del lanzamiento del juego en acceso anticipado.
Según el testimonio de Caramanis, inversor veterano que afirma haber perdido 12,5 millones de dólares, Ashes of Creation llevaba al borde del abismo desde hacía mucho tiempo. En una entrevista con el creador de contenido en YouTube NefasQS, Caramanis describe una red de promesas incumplidas, opacidad financiera y manipulación que habría afectado tanto a inversores privados como a empleados y mecenas del juego. En el centro de todo, el inversor señala directamente a Steven Sharif, a quien acusa de no haber invertido nunca su propio dinero pese a asegurar públicamente lo contrario.
Uno de los puntos más graves de las acusaciones es que Sharif jamás habría aportado capital personal a Intrepid Studios, a pesar de haber afirmado inversiones de entre 30 y 60 millones de dólares. De hecho, varios documentos de QuickBooks obtenidos recientemente por Caramanis indicarían que, en cambio, Sharif y su socio John Moore se asignaban sueldos de unos 500.000 dólares anuales mientras el estudio se sostenía con dinero de inversores, préstamos bancarios y fondos públicos; esto último podría traer un delito federal, según Caramanis.
El estudio de Ashes of Creation quemaba dinero
Pero ese no sería el único problema al que se enfrenta Sharif, ya que el volumen total de financiación también sería muy superior al que se había comunicado. Caramanis estima que el proyecto habría manejado cerca de 140 millones de dólares, sumando Kickstarter, préstamos de Commerce Bank, ayudas para pequeñas empresas en Estados Unidos y grandes aportaciones privadas en los últimos años de desarrollo. La mayor de ellas habría inyectado al proyecto unos 80 millones de dólares, intentando salvar una compañía que, según los datos internos, llevaba años siendo técnicamente insolvente.
La falta de gobernanza es otro de los elementos clave del relato. Además, el estudio quemaba dinero a un ritmo insostenible. En 2025, los gastos mensuales superaban los 2,5 millones de dólares, mientras que los ingresos por compras dentro del juego apenas alcanzaban los 150.000 o 200.000 dólares. La situación derivó en nóminas impagadas, retrasos en el desarrollo y demandas como la presentada por SADA Systems por más de 850.000 dólares en servicios de Google Cloud no abonados.
El desenlace llegó a comienzos de 2026, cuando un inversor propuso una reestructuración drástica para salvar la empresa. Sharif la rechazó y, según Caramanis, provocó deliberadamente la quiebra al reclamar a Valve los ingresos generados por el acceso anticipado de Ashes of Creation, usando ese dinero para saldar un préstamo personal ligado a su vivienda. Ahora, con la propiedad intelectual lejos de Sharif y múltiples demandas en camino, el futuro de la IP es incierto.
En 3DJuegos | "PlayStation es la plataforma líder". El primer juego fue exclusivo temporal de Xbox, pero su secuela no por lógica comercial
Ver todos los comentarios en https://www.3djuegos.com
VER 0 Comentario