He vuelto a mi infancia con este remake, pero 40 años después podría haber estado algo mejor ejecutado. Análisis de Defender of the Crown

He Vuelto A Mi Infancia Con Este Remake Pero 40 Anos Despues Sus Novedades Podrian Haber Estado Algo Mejor Ejecutadas Analisis De Defender Of The Crown

El remake de este clásico de la estrategia por turnos no aguanta mal el paso del tiempo, pero sus añadidos son algo confusos

Alberto Moral

Editor - Guías

Es difícil mejorar lo que ya era un éxito en su día. Cuando Defender of the Crown se publicó en 1986, existían muy pocos juegos como él: un juego de estrategia que combinaba fases de combate a espadas, torneos de caballería, batallas medievales, y gestión y reclutamiento del ejército de uno de los cuatro señores sajones llamados a recuperar el trono de Inglaterra tras la muerte del Rey Ricardo. De dificultad elevada, era un juego que podía engancharte horas y horas y con una variedad de situaciones para la época que muy pocos juegos tenían.

Ahora, 40 años después, el que fuera uno de los juegos más cinemáticos del género y una de las joyas únicas del PC Gaming original regresa con una versión remasterizada a todos los niveles; con sendas mejoras de calidad de vida para el jugador; y un nuevo modo que, si bien es original, me ha dejado un poco frio por la aleatoriedad del mismo y su ejecución. Os cuento cómo ha sido volver a la infancia con este juego.

El poder de la nostalgia en Defender of the Crown: The Legend Returns

Como ya os contaba en la previa que hice del juego, Defender of the Crown es un juego que nadie sabía bien cómo definir originalmente pero que, cuatro décadas más tarde aún tiene adeptos, y tanto si eres conocedor del juego como yo como si no, las razones se entienden a golpe de vista: unos gráficos coloridos y muy bien trabajados, diversidad en el gameplay que premia la planificación estratégica, la habilidad, y el desafío, diferencia entre partidas ya que había suficientes elementos para garantizar que no fuera repetitivo...

Eran credenciales de las que muy pocos juegos de su momento podían presumir. Hoy en día ya son moneda corriente en muchos juegos, independientemente del género, pero hay cierto encanto en revivirlo en un juego tan antiguo y que sentó las bases para muchos que lo seguirían. En ese aspecto, Defender of the Crown: The Legend Returns no decepciona. No os voy a hablar del modo de juego Retro porque los que lo conozcáis ya lo sabéis de sobra, y los que no me imagino que querréis saber de su modo "Clásico" que es la esencia del juego. Como en el original, debemos elegir a uno de los cuatro señores sajones que están batallando contra los normandos para ver cual de los dos bandos -y qué lord- se hace con el trono de Inglaterra y cuya corona ha sido sustraída por Robin Hood (a quien por cierto podemos pedir ayuda en forma de tropas). 

Hay cierto encanto en revivir lo que supuso un juego tan antiguo y que sentó las bases para muchos que lo seguirían

Como en el original, la enjundia está en ir conquistando territorios del mapa de campaña de toda Inglaterra (menos, el norte, a Escocia había que darle de comer aparte en ese momento histórico), y liberando los castillos del reino de nuestros rivales normandos. Una vez eliminados todos estos, sólo entonces se revelaría quién sería el nuevo monarca con la intervención providencial del príncipe de los ladrones. Para ello, la conquista de territorios era la principal forma de reconquistar el reino. Nuestros aliados sajones nos permiten el paso por sus territorios -aunque si caía uno de sus castillos, ya fuese por nuestra mano o por la de los sajones, nos declaraban la guerra-, pero ante todo no debíamos dejar que nuestro castillo cayera. De hacerlo, era un Game Over, y también tienes que vigilar que tu castillo no se quede vacío aunque no haya amenazas normandas cerca, porque los vikingos podían lanzar un asalto sorpresa y obligarte a retroceder. Eso, mas otros eventos aleatorios como el sabotaje de tus tropas, o revueltas en tus territorios sirven para que no te confíes y distribuyas bien tus fuerzas por el reino. por lo que el primer desafío es medir bien las distancias y saber qué territorios capturar. Si alguno tenía vasallos podíamos incorporarlos a nuestras tropas.

Y si nos cruzábamos con un Lord enemigo, se iniciaba un combate. Aquí es donde el remake muestra sus primeras cartas de mejora, y es que los combates ahora son menos "sosos" que en la versión original. En función de nuestras tropas podemos elegir entre cuatro tácticas -influenciadas por el liderazgo de nuestro personaje. Aunque no tengamos control directo de las tropas, si disponemos de suficientes efectivos, hay que fijarse en cómo están dispuestas sus unidades. ¿Muy alejadas? Bombardéalas para castigar que se queden lejos; ¿a distancia intermedia? Haz una carga feroz para mermar sus filas; ¿Concentradas o muy cerca de las tuyas? Usa las tácticas de flanqueo o resistencia. Pierdes tus tropas y debes reponerlas, pero no sin descuidar la defensa de tu castillo. El caso es que son visualmente más atractivas y comprensibles que el simple cuadro de texto del juego original 

No obstante, Defender of the Crown ofrece otros métodos para financiar tu campaña. El primero son los torneos de caballería y justas... aunque encontraba más fáciles las de la versión retro que estas nuevas. Aunque sean muy vistosas, es increíblemente difícil vencer todas las rondas incluso con un Lord que tiene destreza en ellas. Aunque apuntara al centro del escudo de mi rival y mi equilibrio sobre el caballo fuese perfecto, a veces parece más cuestión de suerte que otra cosa, aunque tiene su punto, pero es condenadamente difícil. Por lo menos puedes elegir entre luchar por renombre (lo que hará que más vasallos se quieran unir a ti) y así no pierdes nada. Porque existe la posibilidad de apostar tierras en posesión de tu rival contra las tuyas, pero hacerlo sin poder permitírtelo es una temeridad. 

Y luego están los asaltos a los castillos, que podemos hacerlos para saquear sus arcas o rescatar a una de las cuatro doncellas. En esta sección se notan también las mejoras. El sistema de combate ahora está mejor explicado y es más eficiente. Debemos derrotar a los guardias hasta llegar al señor de la fortaleza y vencerlo, sin perder toda nuestra salud lo que nos obligaría a retirarnos. 

Aparte de mejores gráficos, aquí hemos de usar nuestra habilidad con la espada para hacer "parry" en el momento justo y castigar al enemigo, pero cuidado porque él puede hacer lo mismo si calculamos mal y darle la vuelta a la tortilla. Es un minijuego sencillo, quizás demasiado comparado con el original, que la verdad era muy aleatorio. Si estábamos rescatando a una doncella, se nos concedería su mano y aumentará considerablemente nuestro liderazgo, facilitando el desempeño en las batallas y asedios.

Esta última actividad es la que nos permite tomar un castillo, aunque necesitas una catapulta para hacerlo. El último minijuego de este tipo es uno que se basa en el ensayo y error de apuntar bien con esta pieza de artillería a las grietas de los castillos, y escuchando muy bien los crujidos que hace tu ingenio militar mientras ajustas el ángulo de disparo. Una vez derribada una, puedes continuar destrozando sus murallas para mermar su capacidad defensiva, o usar proyectiles de fuego o veneno para eliminar a algunas tropas antes de lanzar tu asalto. Si tomabas la fortaleza de uno de tus rivales, todas sus tierras pasaban a ser tuyas, incluidas las fortificaciones que hubiesen edificado y que también necesitan de catapultas.

Con todo esto dicho, el sistema de juego de Defender of the Crown no ha variado mucho, pero se agradecen las mejoras visuales y de jugabilidad respecto del original. Una partida no suele durar más de una o dos horas por señor en función de tu habilidad, pero completar este modo al 100% te exigirá jugar con todos, y puesto que ahora se han aleatorizado las condiciones de inicio y de enemigos, pues en vez de un turno más, cuando acabas una partida piensas "va, una partida más" en vez del clásico un turno más.

Modo Reino, una buena idea ejecutada aleatoriamente

Sin embargo, el gran atractivo para hacerte con Defender of the Crown: The Legend Returns según su desarrolladora, Black Tower Basement, es el nuevo Modo Reino... aunque a mi me ha dejado algo frio. La idea que plantea es jugar una partida estilo roguelike con mazos de cartas y dados en todas sus actividades. Aquí la enjundia es conquistar territorios que te aportarán más dinero con el que conseguir reliquias que te ayuden en las batallas, desbloquear cartas que modifiquen tus dados en ellas, y alcanzar ciertos objetivos antes de que se agote cierta cantidad de tiempo (como conseguir más dinero, o rescatar a dos doncellas exclusivas de este modo y que junto con las otras proporcionan potenciadores).

El problema es que no está demasiado inspirado. Las cartas que consigues en batallas contra ejércitos de plebeyos muchas veces son copias de las que ya tienes, y contra según qué señores son muy poco útiles. Tampoco puedes reclutar muchas tropas, al menos en el nivel básico. Y si vences, desbloqueas unas joyas que te dan otras cartas y tropas con las que atacar en las batallas, pero se pasa de frenada con la dificultad. Aparte, para desbloquear ciertas ventajas para tu siguiente partida estás obligado a ganar, no vale con caer. 

Veo la idea que han tenido los desarrolladores con el Modo Reino, pero hubiera preferido que se jugara más como el modo clásico

Las batallas en sí son menos espectaculares, y se juegan en un tablero en el que lanzas tus dados y con tus cartas puedes aumentar su valor o anular o reducir los del enemigo; no es lo que me esperaba. Las justas y los asaltos a los castillos también utilizan dados, solo que aquí ganar una justa depende 100% de tu suerte y no querer sumar muchos dados -con un uno de resultado en cualquiera los pierdes todos-, y en los asaltos es un minijuego de hacer coincidir tus dados con tus enemigos en una prueba de reflejos pero que le resta mucho ritmo al minijuego y lo hace tedioso. 

Veo la idea que han tenido los desarrolladores con el modo reino, pero hubiera preferido que se jugara igual que el modo clásico permitiéndome moverme por el mapa y reclutando yo mis propias tropas con el dinero que sacaba. El uso intensivo de los dados en el modo Reino no es una mala idea sobre el papel pero está muy pobremente implementada.

Dicho todo esto, y por el precio por el que se ofrece -20 euros, lo que para ser un remake de un juego antiguo es más que razonable-, si eres de los que añoran los clásicos o quieres comprobar cómo eran estos juegos de antaño, tienes en este juego una opción realmente atractiva. El modo clásico hace que se sienta fresco, como si no hubieran pasado 40 años, y si eres un purista como yo, pues también te queda el modo retro si te gusta sufrir. 

Donde seguramente no convenza a todos en el modo Reino, aunque hay que aplaudir la iniciativa de sus desarrolladores por querer ofrecer algo distinto y de contenido procedural. Aunque no sea santo de mi devoción, mejor que sobre que falte, además de que solo por el arte y la fidelidad al material original, es un "clasicazo" renovado que no puede faltar en la biblioteca de cualquier fan de la ambientación medieval y de la "Grand Strategy"... aunque sea primitiva.

Clásico como él solo, en lo bueno y en lo malo

Defender of the Crown: The Legend Returns análisis

Defender of the Crown: The Legend Returns

Por: Alberto Moral
Sin sello

Black Basement Tower ha sabido recoger muy bien un clásico y actualizarlo con mucho mimo y cuidado a los tiempos que corren. No solo ha conseguido que el juego se sienta más fresco y ágil, sino que lo ha dotado de extras -en su mayoría- que lo hacen rejugable de nuevo. La gran mácula sin embargo ha sido quizás no terminar de perfilar un poco mejor el Modo Reino, que aunque sea una apuesta interesante, no engancha ni divierte tanto como los modos Clásico y Retro. Vale la pena igualmente, aunque hay que entender que sigue siendo un producto de su época y que no es un juego para devorarlo, sino paladearlo.

5 cosas que debes saber:
  • Un ejemplo de renovación jugable y visual en su mayor parte, y por un precio de entrada justo
  • Fidelidad al material original, y comodidades muy agradecidas en su Remake
  • Las justas son mucho más difíciles en el remake
  • El Modo Reino es una novedad curiosa pero que no gustará a todos
  • A pesar de ser breve, es muy adictivo y rejugable gracias a tener varios señores
Jugadores: 1
Idioma: Textos en español y voces en inglés
Duración: 4-5 horas (Clásico o Retro) 10 o más el modo Reino.

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