Disgaea Mayhem deja atrás la estrategia que ha caracterizado a la franquicia desde siempre y se atreve con el musou. Puede que esto del musou hace tiempo fuera algo que tomarse a broma, pero la verdad es que ahora es un género que ha evolucionado mucho, y aunque a una gran cantidad de jugadores no les acabe de funcionar bien, tanto sus combates masivos como sus sistemas han llegado a un nivel de pulido en el que a los fans ya no les vale cualquier cosa. El principal problema de Disgaea Mayhem es ese, que si has jugado a muchos musou te flojeará muchísimo su jugabilidad y opciones de combate.
Es un musou que, al combatir, te parecerá que se ha desarollado y lanzado hace una década, tiene muchas vibras a PSVita; y no lo digo como piropo. No hay una gran densidad de enemigos en pantalla, las cámaras fallan y carece de esa flexibilidad y dinamismo a la que ya nos hemos acostumbrado gracias a las últimas iteraciones de The Legend of Zelda en este campo. A cambio, sí aporta algunas ideas que me han encantado.
Del SRPG a la acción musou
Disgaea Mayhem no es un Disgaea tradicional por su género, ya que no es un SJRPG, pero sí lo es por su obsesión por el grindeo, por lo absurdo de su argumento y por darte sistemas jugables originales para que subir de nivel sea chulo y cueste. El juego ha conseguido engancharme por este lado, pero necesita una jugabilidad más fresca, menos rígida y menos previsible.
El juego ha conseguido engancharme, pero necesita una jugabilidad más fresca
La misión del protagonista que manejamos es hacerle caso a la soberana del reino y traerle las ocho partes de un flan todopoderoso que le han robado. No; no esperéis nada atractivo por esta parte, quizás algunos chistes pero la verdad es que son demasiado infantiles y tontorrones incluso para Disgaea. Es una excusa con tono de Dr. Slump para que nos embarquemos en una serie de misiones que, o bien son de machacar a muchos enemigos y acabar con un jefecito, o de machacar muchos enemigos y matar a uno de los que le han robado el dulce a la reina. Cada vez que cumplamos una de nuestras misiones, regresamos a un HUD central, elegimos otra misión y seguimos adelante.
Como os decía, la jugabilidad como tal es muy limitada y, sobre todo, es demasiado rígida. Tenemos ataques normales y cargados, habilidades y movimientos especiales. Podemos hacer un parry si lanzamos una habilidad en el momento adecuado, pero lo más práctico son las esquivas. La gracia del juego es que la dificultad escala a mucha velocidad. Sí que es verdad que la campaña principal del juego no es muy difícil ni tampoco demasiado larga pero hay misiones que sí lo son, e incluso las tareas de la historia nos pedirán que estemos muy pendientes del nivel.
De pronto te dicen que te faltan 10 niveles y toca hacer contenido adicional. Aquí viene la complejidad y la chicha de Disgaea Mayhem. Podemos reclutar a enemigos para que luchen a nuestro lado, y al llevarlos cerca se desbloquea una habilidad especial que podemos usar con ellos. El juego tiene muchos tipos de arma, y cada una de ellas tiene un nivel propio.
Esta idea viene de los Disgaea de estrategia. Cada arma es una mazmorra. Nos metemos en ella y con un sistema de roguelite (más o menos), destrozamos a hordas de enemigos en su interior. Al hacerlo, nosotros subimos de nivel y también el arma. A su vez, contamos con un nivel de especialización para cada una de ellas. A mí esto me ha gustado mucho. Es algo que siempre me ha encantado en los Disgaea, y la verdad es que funciona genial en un musou. Te hace querer tu loot, me ha servido para refrescar mi partida cuando me rayaba de las misiones principales, y los sistemas de rogue, horda tras horda, molan. ¿Prefieres hacer más daño en ese momento o recibir mejores recompensas luego?
Hay otra idea que también me ha parecido perfecta para un musou. Podemos alterar las reglas del juego pagando. Podemos ponerlo más difícil, más fácil, añadir modificadores, ganar más experiencia y hasta desbloquear partes del juego… Pero no solo hay que pagar, tiene que ser sometido a votación por varios PNJ. Podemos sobornar al jurado para convencerlo o acabar peleando con ellos para lograr nuestro objetivo. Lo de modificar las reglas y meter sistemas y niveles secundarios relacionados con las armas me parece formidable para un musou, y ojalá otros del género se inspiren en esto.
Disgaea Mayhem añade ideas muy buenas al género musou
El problema es que la jugabilidad es muy floja pese a todo esto, y el juego tampoco rinde bien. En Nintendo Switch 2 lo he tenido que poner en modo rendimiento porque los frames rascaban una barbaridad, y ni aún así se consigue una buena distancia de dibujado. He acabado teniendo que fijarme mucho en el minimapa para ver dónde estaban los enemigos. Por unos escenarios tan parecidos y un sistema jugable que no me ha emocionado, se me ha hecho muy repetitivo.
Cuando se supera la campaña y se llega al postgame, el título abusa del grindeo. Sí, ya sé que esto es de los Disgaea de siempre, pero es que la jugabilidad de los Disgaea estratégicos es sólida, aquí no tanto. En momentos avanzados, hay grandes diferencias de exigencias de nivel entre una misión y otra, y a mí eso no me ha gustado. Eso sí, estoy seguro que a los fans de grindear sí puede que esto les entré bien. Para superar todas las tareas hay que aprovechar bien los sistemas del juego y explotarlo bien todo pero, de nuevo, es una pena que se apoye tanto en los subsistemas de juego y menos en una jugabilidad sólida.
Tiene ideas guay en sus menús y configuración, pero no puedo recomendarlo porque le falta músculo técnico y jugable
En definitiva, me he llevado una sensación agridulce con Disgaea Mayhem. Tiene ideas guay en sus menús y configuración, pero no puedo recomendarlo porque le falta músculo técnico y jugable. Es cierto que hay ideas que yo quiero que se incorporen a los musou, pero ha habido muchos momentos que no me lo he pasado bien jugando. Por eso, échale un ojo solo si eres híper fan del género y de Disgaea, si no estás en ese barco, te encontrarás un videojuego que a veces te parecerá a medio hacer, o que tiene un potencial tremendo que no se ha sabido aprovechar.
Disgaea Mayhem tiene buenas ideas en su planteamiento. Toma cositas de los Disgaea tradicionales y los incorpora con mucho acierto al género musou. El problema es que se ha olvidado de lo más importante: crear un título con una jugabilidad robusta de base y con un buen rendimiento técnico. Para mí, esas dos faltas son los dos clavos de su ataúd. Una pena porque, como digo, tiene cosillas chulas.
Comprar Disgaea Mayhem- Si eres muy fan de los musou, este tiene ideas chulas en sus sistemas.
- Elige mejor las versiones de sobremesa por encima de las portátiles. El rendimiento no es muy allá.
- Te tiene que gustar el grindeo duro para sacarle todo el partido.
- A los fans de Disgaea le gustarán los muchos guiños al universo de la franquicia.
- La campaña puede hacerse breve, por eso es bueno ir dosificándola con contenido secundario.
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