La guía esencial para que tu PC Gaming sobreviva al verano y a las olas de calor sin perder rendimiento ni sufrir daños

Existen varias formas de detectar el problema y más de una solución para evitar las consecuencias

Abelardo González

Editor - Tech

Como sucede cada verano, la ola de calor amenaza no solo con mermar nuestra capacidad física si trabajas al aire libre o decides dar un paseo, sino también con dañar tus dispositivos electrónicos. Por desgracia, los días comprendidos entre junio y agosto suelen tener esta condición y, como consecuencia directa de ello, nos topamos con alguna que otra historia protagonizada por equipos o dispositivos que se estropean por culpa del calor. Por ello, hoy vamos a ofrecerte algunos consejos importantes que debes aplicar si vives en una zona con mucho calor.

Lo principal, y lo que debes tener en cuenta antes de seguir leyendo, es que el calor provoca que el rendimiento de tus dispositivos cambie. Esto, dicho con otras palabras, implica que no solo podrías ver cómo sus prestaciones son menores, sino que también podrías toparte con apagones repentinos, reducción de la vida útil de los aparatos y, en el peor de los casos, un riesgo potencial de peligro o incendio. Por ello, lo primordial es que tengas en cuenta los movimientos que debes hacer si deseas que tu PC Gaming no sufra con el aumento de las temperaturas.

Los problemas derivados del calor

Como consecuencia directa del calor que hay a determinadas horas del día, es probable que tu CPU o tu GPU se calienten en exceso, momento en el que reducirán su velocidad para evitar daños. Así, este aspecto da pie a caídas en el rendimiento que se traducen en una experiencia de juego menos fluida o un rendimiento más lento generalizado. Además, también hay que tener en cuenta que el calor excesivo puede llegar a provocar un apagado repentino, ya que el sistema quiere proteger sus componentes y, por desgracia, esto podría dar pie a una pérdida repentina de datos o daños permanentes.

Por si todo esto no fuera suficiente, también hay que destacar que el calor constante acelera el desgaste de los componentes electrónicos. Como consecuencia directa de esto, la vida útil de los dispositivos se ve reducida, ya que el procesador, la tarjeta gráfica u otras partes vitales sufren ante el aumento repentino de las temperaturas. De hecho, la situación es aún más grave en los casos más extremos, una situación en la que una mala gestión térmica como puede ser la acumulación de polvo, el mal flujo del aire o ventiladores deficientes puede derivar en riesgos como incendios.

De esta forma, existen una serie de síntomas comunes para detectar el sobrecalentamiento, una pequeña lista que te ayudará a mantenerte alerta si detectas alguna de las siguientes condiciones:

  • Caídas abruptas de rendimiento o congelamiento de las aplicaciones
  • Fallos o reinicios inesperados
  • Ruido excesivo de los ventiladores

A su vez, también puedes percatar de forma visual los posibles problemas que podrían provocar el aumento de las temperaturas en tu PC Gaming. Así, si detectas una acumulación de polvo visible o, por ejemplo, un aumento del calor que emana tu dispositivo, lo más recomendable es que tomes medidas de inmediato para evitar cualquier susto.

Cómo prevenir el calentamiento de tu PC Gaming

Si quieres seguir disfrutando de tu equipo con normalidad a pesar del aumento de las temperaturas, es importante que realices un mantenimiento físico de forma periódica. De esta forma, no solo tendrás que limpiar el polvo del interior de tu PC Gaming una vez al mes, sino que deberás asegurarte de contar con un flujo de aire adecuado. Para ello, tendrás que comprobar que los ventiladores funcionan de forma correcta, que el chasis tenga espacio libre en los laterales y, a su vez, que no colocas ningún objeto sobre la ventilación. Además, también es ideal que mantengas el orden con la administración de los cables.

Otra táctica importante se da cuando realizas una mejora de la refrigeración. Así, no solo es conveniente que optes por ventiladores y disipadores de calidad, sino que también utilices pasta térmica: por un lado, invertir en soluciones con mayor rendimiento (véase, por ejemplo, disipadores de aire robustos o sistemas de refrigeración líquida) te ayudan a mantener temperaturas estables; por otro, cambiar de forma regular la pasta térmica del CPU y la GPU te permite asegurar una buena transferencia de calor. Personalmente, lo ideal es cambiar la pasta de forma anual, pero esto depende del uso que des a tu equipo.

A su vez, también puedes optar por ajustar la configuración de energía de tu PC para, por ejemplo, desactivar efectos visuales innecesarios, habilitar herramientas específicas de componentes concretos o limitar los fps para prevenir la carga excesiva. En regiones con climas cálidos, una técnica como reducir ligeramente el voltaje de la CPU puede ser determinante, ya que baja la temperatura sin sacrificar el rendimiento al pasar de 85 ºC a 75 ºC. Sin duda, saber utilizar técnicas como el undervolting representa una circunstancia diferencial en este tipo de situaciones.

Por último, también es recomendable que utilices software especializado en comprobar qué temperatura está alcanzando tu equipo. Aquí, MSI Afterburner es una gran opción, ya que es tan práctica por su utilidad como sencilla por lo simple que es su interfaz. Al hacer esto, podrás supervisar la temperatura en tiempo real y detectar problemas antes de que escalen. Además, también debes contar con una protección eléctrica adecuada, dado que esto evitará que sufras las consecuencias de los picos de energía que podrían dañar tu equipo.

Imagen principal de 3DJuegos

En 3DJuegos | Compró una CPU por 400 euros y recibió una mejor por error, pero la sorpresa no fue tan buena como esperaba

En 3DJuegos | Encuentra una RTX 5060 por 164 euros y revive la gran duda de los gamers: ¿sirven 8 GB para jugar sin problemas en 2025?

Ver todos los comentarios en https://www.3djuegos.com

VER 2 Comentarios
VÍDEO ESPECIAL

16 visualizaciones

20 JUEGOS con un HYPE BESTIAL que NO CUMPLIERON con las EXPECTATIVAS

De una manera u otra, todos hemos sido presa del hype en algún momento. Esa ilusión que se apodera de nosotros cuando un juego nos pinta bien es un arma de doble filo, porque ilusiona cuando todo sale genial, pero rompe el corazón cuando no. Y hoy vamos a hablar del segundo de...